La formación neuquina alcanzó un máximo histórico de actividad en septiembre de 2026, con 43 rigs en operación. La incorporación de nuevas tecnologías, la reducción de los tiempos de ejecución y la necesidad de ampliar la infraestructura aparecen como los principales ejes de la próxima etapa de expansión.
Vaca Muerta registró en septiembre un récord de 43 equipos de perforación activos, sobre un total de 56 contabilizados en todo el país. El relevamiento de Tecnopatagonia muestra la concentración de la actividad en la formación neuquina y anticipa una nueva expansión del parque durante los próximos meses, con la posibilidad de llegar a 50 unidades en 2027.
El incremento de la capacidad operativa se apoya en equipos con mejores prestaciones tecnológicas, una mayor velocidad de ejecución y pozos que incorporan ramas horizontales cada vez más extensas.
Esta evolución permite aumentar el ritmo de desarrollo de los yacimientos, aunque también exige adecuar los servicios y las instalaciones que intervienen en las distintas etapas de producción.
La reducción de los tiempos de ejecución constituye uno de los cambios más notorios de los últimos años: la perforación demanda actualmente un promedio de 15 días por pozo, aunque algunas operaciones consiguen completarse en menos de 10 jornadas.
“Los nuevos equipos que están llegando tienen nuevas tecnologías, perforan mucho más rápido, son mucho más seguros”, sostuvo Mariano de la Riestra, gerente de Tecnopatagonia, en diálogo con MasE.
De acuerdo con el ejecutivo, los 13 equipos restantes del parque nacional estaban destinados a la actividad convencional. El relevamiento contempla, además, los spreads que liberan capacidad de las unidades principales para atender trabajos de terminación y otras operaciones vinculadas con el desarrollo de los pozos.
Menos días de trabajo y ramas horizontales más largas
La reducción de los tiempos de ejecución constituye uno de los cambios más notorios de los últimos años. Según De la Riestra, la perforación demanda actualmente un promedio de 15 días por pozo, aunque algunas operaciones consiguen completarse en menos de 10 jornadas.
En paralelo, las ramas horizontales alcanzan una longitud media cercana a los 3.300 metros.
La industria también avanzó en perforaciones que superan esa dimensión: ya se realizaron alrededor de seis pozos con tramos horizontales de más de 4.500 metros.
La extensión de estas secciones permite aumentar la superficie de contacto con la roca productiva, si bien los resultados dependen de las condiciones geológicas, el diseño de cada perforación y la eficiencia de las etapas de fractura.
A su vez, los sistemas de instrumentación y monitoreo incorporados a los equipos facilitan el seguimiento continuo de las operaciones y de sus tiempos de ejecución.
Hasta septiembre, Tecnopatagonia contabilizaba 383 pozos perforados durante 2026. La estimación de la compañía es cerrar el año con aproximadamente 540, una meta condicionada por el desempeño de las operaciones en el último trimestre.
La fractura dejó de limitar el ritmo de desarrollo
Las mejoras en los procedimientos de bombeo y la aplicación de fracturas simultáneas modificaron la relación entre la perforación y la terminación de los pozos.
En el escenario actual, la capacidad de perforar volvió a representar una restricción para el avance de las operaciones, mientras que en etapas anteriores el principal condicionante estaba asociado con la fractura.
Según el relevamiento citado por el ejecutivo, Argentina cuenta con 15 sets de fractura y podría sumar una unidad adicional. Durante septiembre, la utilización de esa capacidad se ubicó cerca del 58%, en un contexto de mayor cantidad de horas de bombeo diarias y reorganización de las tareas en las locaciones.
La diferencia entre ambas etapas también se observa en los trabajos pendientes. De la Riestra indicó que hasta septiembre se habían acumulado unas 10.000 etapas de fractura potenciales para las que todavía no había pozos perforados disponibles.

Este desfasaje muestra que ampliar la capacidad de una fase no garantiza por sí solo un incremento equivalente en las siguientes. Para sostener el desarrollo, las operadoras deberán coordinar los ritmos de perforación y terminación, evitando que se acumulen tareas pendientes o se generen tiempos improductivos.
El crecimiento en Vaca Muerta exige inversiones en servicios e infraestructura
El avance también repercute sobre las empresas que abastecen a la industria. Además de las grandes compañías de perforación y fractura, participan pymes dedicadas al transporte, la provisión de insumos, la logística y distintos servicios especializados.
“Hay un montón de Pymes alrededor en el segundo anillo, en el tercer anillo, que se ven sensiblemente afectadas con lo que está pasando en la actividad”, advirtió el gerente. La adaptación de estos proveedores requiere inversiones para modernizar instalaciones, sumar tecnología y responder a las nuevas exigencias operativas.
A esas necesidades se agrega la capacidad de transporte de petróleo y gas. El desarrollo de pozos más productivos demanda obras que permitan evacuar los volúmenes extraídos y reducir el riesgo de que las limitaciones de infraestructura condicionen el crecimiento.
La arena y la planificación logística ganan peso
El abastecimiento de arena para fractura constituye otro indicador de la escala alcanzada por Vaca Muerta. Según los datos compartidos por De la Riestra, durante el último mes relevado se utilizaron cerca de 600.000 toneladas destinadas a los pozos.
El volumen requiere organizar con anticipación los traslados, asegurar la disponibilidad del insumo y coordinar las necesidades de las plantas con los cronogramas de las operadoras. Para el ejecutivo, una mayor visibilidad sobre la actividad futura ayudaría a mejorar la utilización de los recursos logísticos.
“Ahí hay una mejora importante que se pudiera eventualmente atender si la logística la podemos coordinar mejor con información de actividad futura, con cronogramas más visibles por parte de las operadoras. Tenemos un follow up de cronogramas futuros para poder organizarse mejor en la logística”, sostuvo.







