El gobierno provincial busca anticiparse a las restricciones que puede generar el crecimiento de la producción. La disponibilidad de transporte se convirtió en un factor central para planificar nuevas inversiones, mientras avanzan obras viales y se analizan alternativas para ampliar la capacidad existente.
La provincia de Neuquén incorporará una nueva condición para otorgar Concesiones de Explotación No Convencional de Hidrocarburos (CENCH) en Vaca Muerta: las compañías deberán especificar de qué manera y a través de qué infraestructura trasladarán la producción adicional que prevén obtener de los bloques.
La medida apunta a evitar que el incremento de la extracción genere restricciones en el sistema de transporte de crudo.
El tratamiento de los residuos también aparece como una necesidad creciente. el ministro de Energia De Neuquén puso el foco en los recortes de perforación, conocidos como “cutting”, y advirtió que su volumen aumentará junto con la actividad.
El escenario cambió en los últimos años y, con los principales ductos acercándose a sus límites, la capacidad de evacuación pasó a ocupar un lugar central dentro de la planificación del desarrollo de la formación.
El ministro de Energía de Neuquén, Gustavo Medele, explicó que la situación es diferente a la de años atrás.
“Hace 5 o 6 años no era un problema porque había capacidad, hoy sí lo es. Hasta 2022 no era tan crítico llenar los ductos, pero ahora estamos en una situación distinta: el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) está casi totalmente ocupado y el Duplicar de Oldelval, también”, afirmó durante una entrevista con El Fondo del Pozo.
La evacuación, dentro de los planes de producción
Con el nuevo criterio, las empresas que pretendan acceder a nuevas áreas deberán presentar no solo sus previsiones productivas, sino también el esquema que utilizarán para sacar ese petróleo de la cuenca.
De esta manera, Neuquén busca contar con mayor previsibilidad sobre las necesidades de infraestructura que surgirán a medida que aumente la actividad.
La estrategia se suma a otras condiciones que la administración de Rolando Figueroa comenzó a incorporar en los procesos de adjudicación.
Entre ellas se encuentra un bono anticipado para infraestructura, equivalente al 6% de las regalías, y la participación obligatoria de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), la petrolera estatal provincial, con un 10%.
Medele señaló que será necesario avanzar con nuevas alternativas para ampliar la capacidad de salida del crudo y anticipó que la Provincia mantiene conversaciones con las compañías transportistas.
Una condición para evitar nuevas límitaciones de infraestructura
La intención oficial no es frenar la incorporación de nuevas concesiones, sino vincular el desarrollo de cada proyecto con las obras necesarias para garantizar su operación.
En ese esquema, las compañías con capacidad para impulsar infraestructura propia podrían avanzar con ductos, mientras que otras deberían participar de proyectos compartidos.
“Ya blanqueamos cuál es el espíritu de las nuevas concesiones. No es no otorgarlas, sino que las empresas que tengan capacidad hagan ductos nuevos y las que no tengan, participen en algún porcentaje”, sostuvo Medele.

El funcionario consideró que esta cuestión tendrá un peso “determinante” en las futuras concesiones.
“No es conducente trabajar si una operadora piensa producir, por ejemplo, 100 barriles y no tiene adónde ponerlos. Esa es la discusión que queremos dar y lo que estamos pidiendo es saber dónde piensan poner los barriles que van a producir. De esta forma estamos trabajando en conjunto con las empresas y con las transportistas. Creemos que eso nos va a dar la visibilidad para saber cuándo hará falta hacer el próximo ducto”.
Rutas, residuos y más infraestructura para Vaca Muerta
El transporte por ductos no es el único desafío que enfrenta Vaca Muerta frente a la expansión prevista.
Según Medele, la capacidad operativa actual de la formación podría ubicarse entre 850.000 y 900.000 barriles diarios considerando los pozos, equipos y recursos disponibles para perforación y fractura.
“A medida que vayamos creciendo en actividad operativa, vamos a ir encontrando distintas barreras y la receta es ir resolviendo cada una de ellas. Lo que vemos en la parte de operaciones es que hay un límite a la cantidad de equipos porque las rutas no van a aguantar el tráfico si se duplican. Entonces, las rutas hoy son el primer tema a resolver”, remarcó.
En ese frente, Neuquén alcanzó recientemente un acuerdo con 13 operadoras para avanzar en la pavimentación y construcción de caminos dentro del denominado Circuito Petrolero.
El tratamiento de los residuos también aparece como una necesidad creciente. Medele puso el foco en los recortes de perforación, conocidos como “cutting”, y advirtió que su volumen aumentará junto con la actividad.
“Es muy evidente que hay un crecimiento lineal y que no hay una optimización en el cutting. Dentro de estos subsistemas de residuos industriales vamos a tener que empezar a tratarlos rápidamente, porque este crecimiento a 2 millones de barriles proyectados trae aparejada la necesidad no solo de gasoductos, oleoductos, equipos de fractura o perforación, sino de todo un subsistema de residuos y de actividades que quizás hoy no estamos haciendo”.






