El equipo desarrollado por Halliburton reemplaza los motores diésel y permite generar en el propio yacimiento la energía necesaria para las etapas de bombeo. La tecnología apunta a reducir tiempos operativos, consumo de combustible y movimiento logístico, además de mejorar el control de las operaciones.
Vaca Muerta incorporará por primera vez un set de fractura eléctrico para operaciones no convencionales, una tecnología que hasta ahora había sido utilizada únicamente en Estados Unidos.
El equipo, denominado Zeus y desarrollado por Halliburton, fue incorporado por YPF como parte de su estrategia para aumentar la productividad de los pozos y avanzar hacia operaciones con menor dependencia del diésel.
Al reducir la necesidad de combustible diésel para alimentar los equipos de fractura, disminuye el movimiento de camiones cisterna y parte de la infraestructura necesaria para abastecerlos durante las operaciones.
La principal diferencia frente a los sets convencionales está en la fuente de energía. En lugar de utilizar motores diésel para accionar las unidades de bombeo, Zeus emplea sistemas eléctricos y genera la energía necesaria directamente en el lugar de operación.
La solución permite evitar la dependencia de una red externa y constituye una alternativa para manejar los elevados requerimientos de potencia de una fractura hidráulica.
Un salto tecnológico para el fracking en Vaca Muerta
Un spread completo de fractura puede demandar entre 20 y 30 megavatios de potencia, un requerimiento comparable al consumo eléctrico de una ciudad de aproximadamente 30.000 habitantes. Resolver esa necesidad directamente en la locación fue uno de los principales desafíos tecnológicos detrás del desarrollo del sistema.
Las unidades de bombeo de Zeus pueden entregar de manera sostenida hasta 5.000 caballos de fuerza, mientras que el sistema permite modificar presión y caudal prácticamente en tiempo real.
Esta capacidad apunta a mejorar la precisión durante las etapas de fractura y a reducir los tiempos improductivos asociados con los sistemas mecánicos tradicionales.
Otro de los beneficios está relacionado con el mantenimiento. Al contar con menos componentes mecánicos, el equipo reduce potencialmente la cantidad de piezas sometidas a desgaste y, con ello, las interrupciones necesarias para tareas de reparación.
La experiencia de utilización de esta tecnología en Estados Unidos mostró precisamente mejoras en confiabilidad y continuidad operativa.
Menos diésel y una operación más integrada
Al reducir la necesidad de combustible diésel para alimentar los equipos de fractura, disminuye el movimiento de camiones cisterna y parte de la infraestructura necesaria para abastecerlos durante las operaciones.
Los equipos eléctricos presentan menores niveles de ruido respecto de los sistemas tradicionales, lo que puede mejorar el ambiente operativo para los trabajadores que permanecen durante extensas jornadas en las locaciones.
YPF puede seguir desde sus centros de control distintos parámetros de la operación en tiempo real, lo que permite tomar decisiones sobre presión, caudal y desempeño del equipo con mayor velocidad y reducir la exposición del personal a determinadas tareas en campo.

La incorporación de Zeus se integra además con una segunda herramienta tecnológica: OCTIV Auto Frac, la plataforma de automatización de Halliburton que permite estandarizar y automatizar distintos aspectos de las etapas de fractura.
El acuerdo con Halliburton
La llegada del primer set eléctrico al país forma parte de un acuerdo plurianual entre YPF y Halliburton, que contempla la incorporación de tecnologías destinadas a mejorar la eficiencia de las operaciones no convencionales.
La iniciativa está vinculada con la estrategia 4×4 de YPF, orientada a acelerar el desarrollo de Vaca Muerta mediante una combinación de mayor actividad, productividad y eficiencia. La incorporación de equipos de nueva generación busca acompañar ese objetivo en un contexto en el que la compañía necesita aumentar la velocidad de desarrollo de los recursos shale.
“Estamos incorporando la última tecnología disponible en el mundo para seguir mejorando la productividad, la eficiencia y la competitividad de nuestras operaciones”, señaló Matías Farina, vicepresidente ejecutivo de Upstream de YPF.
Halliburton y el posicionamiento argentino
En paralelo, Halliburton y otras grandes compañías internacionales de servicios petroleros ratificaron su decisión de no participar en iniciativas hidrocarburíferas vinculadas con las Islas Malvinas.
La filial argentina de Halliburton manifestó que “respeta la soberanía de la República Argentina” y que no participa en el Proyecto Sea Lion “en ninguna actividad relacionada de exploración o producción que se lleve a cabo en torno a las Islas Malvinas”.
La empresa también señaló que desarrolla sus operaciones “en pleno cumplimiento de las leyes y regulaciones de la República Argentina”.
YPF destacó públicamente las posiciones expresadas por Halliburton, SLB y Baker Hughes, en una señal que se suma al vínculo comercial que la petrolera mantiene con las principales compañías internacionales de servicios para avanzar en el desarrollo de Vaca Muerta.







