La formación neuquina volvió a acelerar sus operaciones tras el retroceso registrado en julio, con fuerte preponderancia del petróleo sobre el gas. En ocho meses se acumularon más etapas de fractura que en todo 2024, pero no está asegurado que el año supere el récord de 2025.
La actividad en Vaca Muerta retomó el crecimiento en agosto, con 2.262 etapas de fractura completadas, un incremento del 12,53% respecto de las 2.010 registradas en julio.
El repunte permitió dejar atrás la fuerte caída del mes anterior y, al mismo tiempo, consolidó un dato relevante para el desarrollo de la formación: en apenas ocho meses de 2026 ya se superó la cantidad de trabajos realizados durante todo 2024.
La orientación de las inversiones también quedó reflejada en la distribución de los trabajos. Durante agosto, el 86,4% de las etapas correspondió a pozos destinados a producir petróleo, mientras que apenas el 13,6% tuvo como objetivo el gas natural.
Los datos corresponden al relevamiento mensual elaborado por Luciano Fucello, presidente de la Fundación Contactos Energéticos, que toma como referencia las etapas de fractura realizadas sobre los pozos antes de su puesta en producción.
Pese al crecimiento mensual, agosto quedó como el segundo mes con menor actividad del año.
Una de las razones está vinculada con el cierre de la campaña destinada a desarrollar pozos de gas, mientras que varias compañías ingresaron en la etapa final de sus programas anuales y comenzaron a administrar el ritmo de ejecución.
En total, siete operadoras realizaron fracturas durante el mes. YPF volvió a encabezar el ranking, con 998 etapas, seguida por Vista Energy, que completó 416.
Entre ambas concentraron más del 62% de las operaciones realizadas en agosto, en línea con el liderazgo que mantienen en el acumulado anual.
Tecpetrol ocupó el tercer lugar, con 228 etapas en Los Toldos Este 2, en el norte de Vaca Muerta.
La compañía del Grupo Techint se concentró allí exclusivamente en pozos petroleros.
Shell, por su parte, completó 211 fracturas en Cruz de Lorena, mientras que Pluspetrol alcanzó 156 en Bajo del Choique-La Invernada.
El listado se completó con Phoenix Global Resources, que realizó 112 etapas, y Pan American Energy, con otras 102 en Coirón Amargo Sur Oeste.
El petróleo explicó el repunte de Vaca Muerta
La orientación de las inversiones también quedó reflejada en la distribución de los trabajos. Durante agosto, el 86,4% de las etapas correspondió a pozos destinados a producir petróleo, mientras que apenas el 13,6% tuvo como objetivo el gas natural.
El comportamiento se produce en un escenario en el que el crudo no convencional continúa ganando participación en la matriz productiva argentina.
De acuerdo con el Monitor Oil & Gas de RICSA ALyC, durante julio la producción nacional alcanzó los 916.200 barriles diarios, con un crecimiento interanual del 17,2%.

Dentro de ese resultado, Vaca Muerta aportó 643.581 barriles diarios, un 27% más que un año atrás y equivalente al 70,5% del petróleo producido en el país. La formación también generó 96,6 millones de metros cúbicos diarios de gas, con una expansión interanual del 6%.
Los registros del IAPG muestran además el peso estructural que adquirieron los recursos no convencionales. En julio explicaron el 71% del petróleo y el 70% del gas producido en Argentina. La Cuenca Neuquina concentró buena parte de ese volumen, con el 79% del petróleo y el 77% del gas nacional.
¿Se alcanzará el récord de 2025?
El dato más significativo del relevamiento aparece al observar el acumulado anual.
Entre enero y agosto se completaron 19.230 etapas de fractura, frente a las 17.814 realizadas durante todo 2024. La diferencia representa un crecimiento del 7,94%, todavía con cuatro meses por delante.
Las proyecciones del sector apuntan a que 2026 podría terminar por encima del registro de 2025 y convertirse en un nuevo año récord para Vaca Muerta.
Sin embargo, la moderación observada en los últimos meses constituye una señal que las empresas siguen de cerca, debido a que una menor cantidad de fracturas puede traducirse posteriormente en un ritmo más bajo de incorporación de nuevos pozos y, por esa vía, afectar la producción futura.
La evolución de la actividad también adquiere relevancia por el destino del crudo neuquino.
Según GtoG Energy Consulting, durante julio se procesaron en las refinerías 588,5 mil barriles diarios, máximo de la serie, mientras que las exportaciones alcanzaron 357,6 mil barriles por día.
Estados Unidos y Chile se mantuvieron entre los principales compradores del petróleo proveniente de la Cuenca Neuquina.






