El mercado local de deuda registró un aumento interanual del 30% en los primeros nueve meses de 2026, con un protagonismo marcado de las compañías vinculadas a los hidrocarburos. Las tasas que ofrecieron y el monto promedio captado por las colocaciones.
Las empresas del sector energético obtuvieron US$ 9.598 millones mediante obligaciones negociables (ON) entre enero y septiembre de 2026, un 54% más que en el mismo período del año anterior.
Los fondos captados representaron el 61,9% del volumen total colocado en el mercado local, de acuerdo con un informe del agente de bolsa RICSA, sin que el costo promedio de financiamiento en dólares registrara variaciones interanuales.
En el conjunto del mercado primario, las emisiones alcanzaron US$ 15.498 millones, distribuidos en 294 series. El monto superó en un 30% los US$ 11.934 millones registrados durante los primeros nueve meses de 2025.
Dentro del universo energético, las compañías de petróleo y gas reunieron US$ 6.269 millones en 25 emisiones, equivalentes al 65% de los recursos obtenidos por el sector. Además de concentrar la mayor proporción de las colocaciones, este segmento accedió a condiciones financieras relativamente competitivas.
La mayor parte de las operaciones se concretó en moneda estadounidense y el importe promedio por colocación se ubicó en US$ 52,7 millones.
La actividad mantuvo un ritmo elevado durante el tercer trimestre, cuando se emitieron títulos por US$ 5.769 millones, prácticamente el mismo volumen que entre abril y junio, período en el que se habían alcanzado US$ 5.773 millones. En la comparación interanual, el resultado del tercer trimestre implicó una suba del 89%.
Septiembre fue el mes de mayor movimiento del año, con US$ 2.907 millones colocados. Las operaciones internacionales de las principales compañías de hidrocarburos contribuyeron a explicar ese desempeño y reforzaron el peso de la energía en el financiamiento empresarial.
Obligaciones negociables: petróleo y gas lideraron la demanda de fondos
Dentro del universo energético, las compañías de petróleo y gas reunieron US$ 6.269 millones en 25 emisiones, equivalentes al 65% de los recursos obtenidos por el sector. Además de concentrar la mayor proporción de las colocaciones, este segmento accedió a condiciones financieras relativamente competitivas.
El plazo promedio de los instrumentos alcanzó los 96,2 meses, mientras que la tasa nominal anual (TNA) se ubicó en el 7,5%. Estos valores muestran que las empresas hidrocarburíferas lograron captar recursos a períodos prolongados sin afrontar necesariamente un encarecimiento del crédito.
El segmento de transporte y procesamiento de hidrocarburos, conocido como midstream, sumó US$ 474 millones mediante cuatro emisiones. Su tasa promedio fue del 6,5% TNA, la más baja entre las ramas energéticas analizadas, con vencimientos que promediaron los 48,1 meses.
El informe también destaca operaciones de largo plazo realizadas por Vista Energy, Pampa Energía y Pluspetrol, cuyos instrumentos superaron los once años de duración.
Algunas colocaciones alcanzaron plazos de 146,1 y 139,8 meses, con tasas inferiores al 8% TNA. Los resultados sugieren que la evaluación crediticia de cada compañía tuvo mayor incidencia sobre el costo financiero que la extensión temporal de los títulos.
La generación y la distribución eléctrica pagaron tasas más altas
Las actividades vinculadas con la electricidad mostraron condiciones de financiamiento diferentes a las del negocio hidrocarburífero. La generación consiguió US$ 1.437 millones a través de 14 emisiones, con un plazo promedio de 84 meses y una tasa del 8,2% TNA.

Por su parte, la distribución eléctrica captó US$ 1.418 millones en diez colocaciones. Los instrumentos tuvieron una duración media de 72,7 meses y una tasa del 9,2% TNA, la más elevada entre los segmentos energéticos identificados en el relevamiento.
En conjunto, ambas ramas reunieron cerca del 30% de los fondos obtenidos por el sector. La diferencia de tasas frente al petróleo y el gas evidencia que las condiciones de acceso al mercado de deuda no fueron homogéneas y variaron según la actividad y el perfil de cada emisor.
YPF encabezó las colocaciones
El financiamiento energético presentó una marcada concentración en un grupo reducido de compañías. Los diez mayores emisores reunieron el 82,9% del volumen captado por el sector y explicaron el 51% de todas las obligaciones negociables colocadas durante los primeros nueve meses del año.
YPF encabezó el ranking, con US$ 2.205 millones distribuidos en cinco series. Dentro de ese total se destacó una emisión internacional de US$ 1.200 millones concretada en septiembre. Le siguieron Edenor, con US$ 1.053 millones, y Vista Energy, con US$ 1.050 millones.
El listado continuó con Pampa Energía, que obtuvo US$ 842 millones; Pluspetrol, con US$ 617 millones; y Tecpetrol, con US$ 550 millones. También sobresalieron MSU Green Energy, con US$ 530 millones; el consorcio integrado por PCR y Luz de Tres Picos, con US$ 400 millones; Pan American Energy, con US$ 375 millones; y CGC, con US$ 339 millones. En total, participaron 28 emisores del sector energético.
Aunque el costo promedio ponderado en dólares se mantuvo en el 7,8% TNA, el mercado exhibió diferencias importantes entre operaciones.
El rango de tasas se extendió desde el 3,75% TNA obtenido por Vista Energy en una colocación de corto plazo hasta el 12% registrado por Chamical Solar, una brecha de 825 puntos básicos.
Pese a esa dispersión, la mitad de las emisiones energéticas se concentró en una franja de entre el 7,5% y el 10% TNA. La tasa del 8% fue la más frecuente, según RICSA Alyc.







