Vía Navegable Argentina detalló el plan de contingencia implementado frente a la crecida del río Paraná y el Río de la Plata. El monitoreo actual y las previsiones para diciembre.
En el marco de la crecida de caudales registrada desde mediados de octubre, Vía Navegable Argentina, la empresa concesionaria de la Hidrovía, dispuso el inicio de un plan de contingencia para garantizar la navegación segura.
“Estamos frente a un desafío que excede los escenarios originalmente contemplados en la concesión. Nuestra experiencia y capacidad operativa nos permitieron actuar con rapidez, activar un plan de contingencia y poner en marcha, en muy poco tiempo, la movilización de equipos desde distintos puntos del mundo”, señaló Tom Van Slambrouck, Gerente General de VNA.
El Ejecutivo destacó también que “esta capacidad de anticipación y respuesta refleja nuestro compromiso con la seguridad y la continuidad de la navegación en una vía tan estratégica para el desarrollo del país”.
Los efectos de «El Niño» habían generado preocupación entre los usuarios y provincias ribereñas, que destacaron recientemente la necesidad de garantizar la navegación en la principal ruta del comercio exterior argentino.
Las etapas de El Niño y su distinto impacto sobre la navegación en la Hidrovía
En un comunicado, la firma señaló que “el contexto hidrológico extraordinario que actualmente se registra en la cuenca del Paraná plantea distintos desafíos para la navegación”.
El posterior descenso de las aguas puede provocar una acumulación significativa de sedimentos, especialmente en sectores estratégicos como el Canal Emilio Mitre, reduciendo las profundidades disponibles para la navegación.
En ese marco, diferenció las complicaciones presentes, cuando los caudales empiezan a crecer, de aquellas que se dan posteriormente, cuando el agua comienza a retirarse.
“Durante las crecidas, el aumento de las corrientes y el arrastre de vegetación pueden afectar los sistemas de señalización, sometidos a importantes esfuerzos”, indicó VNA sobre la etapa actual producto del fenómeno climatológico de El Niño.

En tanto que “el posterior descenso de las aguas puede provocar una acumulación significativa de sedimentos, especialmente en sectores estratégicos como el Canal Emilio Mitre, reduciendo las profundidades disponibles para la navegación”.
Para afrontar cada etapa, VNA dispuso distintos operativos: un monitoreo permanente de la señalización, que ya comenzó, y la movilización de dragas adicionales, que llegarán al país desde noviembre, para reforzar la capacidad de acción cuando el agua comience a bajar.
Refuerzo de la flota de Vía Navegable Argentina
Actualmente, VNA cuenta con cinco dragas desplegadas en la vía navegable. Como parte de su estrategia, la firma inició la movilización de nuevas unidades desde distintos puntos del mundo.
La draga Francisco di Giorgio se encuentra navegando desde Singapur, con llegada prevista para fines de noviembre, mientras que la draga Ibn Battuta está siendo preparada en Croacia para incorporarse a mediados de diciembre.
Asimismo, la firma alista para comienzos de enero de 2027, la posibilidad de incorporar la draga Alvar Nuñez Cabeça de Vaca y/o Diogo Cão, “de acuerdo con las necesidades operativas y la evolución de las condiciones hidrológicas”.
La ampliación en marcha de la flota de dragas disponibles permitirá ampliar las tareas de mantenimiento de la Vía Navegable Troncal, “atender las necesidades de dragado y preparar las cuencas de sedimentación en el área del Canal Emilio Mitre, contribuyendo a preservar las profundidades necesarias para la navegación”, aseguró Vía Navegable Argentina.







