El avance del carbonato de litio y del petróleo no convencional volvió a sostener el índice de producción industrial minera durante junio de 2026. Compensaron la caída de otros segmentos y explicaron gran parte de la mejora reflejada en el último informe publicado por el INDEC.
La producción minera argentina creció 11,4% en junio respecto del mismo mes del año pasado y acumuló una mejora de 8,4% durante el primer semestre de 2026.
El desempeño estuvo impulsado principalmente por el fuerte crecimiento del litio y por el avance sostenido de la producción no convencional de hidrocarburos en Vaca Muerta, según el Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) difundido por el INDEC.
Aunque la producción total apenas avanzó 0,2% interanual, el crecimiento fue sostenido por el desarrollo no convencional, que aumentó 6,3% en junio y 8,3% en el acumulado del año. En contraste, la producción convencional retrocedió 11,7% respecto del mismo período de 2025.
El informe refleja que, si bien el indicador general mostró una evolución positiva, el crecimiento no fue homogéneo entre las distintas actividades.
Mientras el litio y el shale continuaron expandiéndose a tasas de dos dígitos, otros segmentos de la minería registraron caídas o avances mucho más moderados.
El litio volvió a liderar la expansión
El mayor aporte al crecimiento provino del rubro de minerales no metalíferos y rocas de aplicación, que aumentó 46,8% interanual y acumuló una suba de 36% en los primeros seis meses del año.
Dentro de esa categoría, la extracción de minerales destinados a la fabricación de productos químicos avanzó 59,4% respecto de junio de 2025 y 54% en el acumulado semestral. El principal protagonista volvió a ser el carbonato de litio, cuya producción creció 61,5% interanual y explicó más de la mitad del incremento registrado por ese segmento.
Durante junio se beneficiaron 11.987,1 toneladas de carbonato de litio, un volumen 59,1% superior al de igual mes del año pasado. En tanto, entre enero y junio la producción acumuló un incremento de 49,4%, consolidando al mineral como uno de los principales motores de la actividad minera nacional.
Otro desempeño destacado fue el de la extracción de sal, que mostró un crecimiento interanual de 124,7%, impulsado principalmente por la producción de salmuera o solución saturada de sal.
Vaca Muerta sostiene el crecimiento de los hidrocarburos
El otro gran impulso provino del petróleo no convencional. La extracción de petróleo crudo aumentó 16,3% interanual y acumuló una mejora de 17,4% en el semestre, con una incidencia determinante sobre el resultado general del índice.
En junio se extrajeron 4.300,7 miles de metros cúbicos de petróleo, de los cuales 3.003,8 miles de metros cúbicos correspondieron al segmento no convencional. Ese volumen representó una suba de 32,2% frente al mismo mes de 2025 y de 35,2% en el acumulado anual.

La situación fue diferente para el petróleo convencional, que volvió a mostrar un retroceso. La producción alcanzó 1.297 miles de metros cúbicos, con una caída de 9% interanual y de 8,8% en los primeros seis meses del año, confirmando la creciente participación de Vaca Muerta dentro del total nacional.
El comportamiento del gas natural mostró una dinámica similar. Aunque la producción total apenas avanzó 0,2% interanual, el crecimiento fue sostenido por el desarrollo no convencional, que aumentó 6,3% en junio y 8,3% en el acumulado del año. En contraste, la producción convencional retrocedió 11,7% respecto del mismo período de 2025.
No todos los segmentos acompañaron la mejora
El informe del INDEC también evidenció desempeños dispares en otras ramas de la actividad minera. Los servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas fueron el rubro con peor resultado, al registrar una caída de 1,6% interanual y un retroceso acumulado de 15,3% en lo que va de 2026.
Por su parte, la extracción de minerales metalíferos, como oro y plata, mostró una mejora más moderada, con un crecimiento de 1,3% tanto en junio como en el acumulado semestral. El aumento respondió principalmente a la mayor producción de plata y oro en concentrados, aunque fue parcialmente compensado por una disminución en la producción de bullón dorado.
Entre las actividades con saldo negativo también figuraron la extracción de rocas ornamentales, que cayó 21,1% interanual, y la producción de piedra caliza y yeso, que retrocedió 12,4%.
En cambio, la extracción de arenas, canto rodado y triturados pétreos avanzó 12,6%, impulsada por la mayor demanda de arenas de fractura utilizadas en los desarrollos no convencionales de hidrocarburos.







