La estatal profundiza su salida de los yacimientos maduros para concentrar capital y actividad en desarrollos no convencionales. En paralelo, las compañías privadas del sector refuerzan sus planes de expansión en Neuquén con nuevos proyectos.
La industria petrolera argentina profundiza un cambio estructural que ya empieza a modificar el perfil productivo del sector. El avance de Vaca Muerta y la creciente rentabilidad de los desarrollos no convencionales están acelerando la migración de inversiones hacia el shale, mientras las principales compañías redefinen sus estrategias de largo plazo.
En ese escenario, YPF quedó cada vez más cerca de completar la transformación impulsada por su presidente y CEO, Horacio Marín, para convertirse en una empresa íntegramente orientada al negocio no convencional.
“Actualmente tenemos muy pocos activos convencionales y nuestra idea es intentar venderlos durante 2026 y convertirnos en una empresa especial. Venderemos una empresa integrada no convencional”, afirmó Horacio Marín ante inversores.
Los últimos datos de producción muestran que la compañía ya obtiene la gran mayoría de sus barriles desde Vaca Muerta, al tiempo que continúa desprendiéndose de campos maduros y activos convencionales.
Al mismo tiempo, Pan American Energy (PAE) y Vista ratificaron fuertes planes de inversión para expandir producción en Neuquén y consolidar su presencia dentro del shale argentino, en una etapa donde el desarrollo de infraestructura y la llegada de capitales aparecen como variables centrales para sostener el crecimiento del sector.
YPF acelera su salida del convencional
Según datos relevados por el consultor Fernando Salvetti, YPF alcanzó una producción total de 387.053 barriles diarios en abril, con un crecimiento interanual cercano al 14%. Desde la Cuenca Neuquina provinieron 360.784 barriles diarios, equivalentes al 93,2% de la producción total de petróleo de la empresa.
La producción no convencional alcanzó 326.944 barriles diarios y ya representa más del 84% del total operado por la petrolera.
En contraste, la producción convencional continúa perdiendo peso dentro del portfolio. Durante abril aportó apenas 58.673 barriles diarios, equivalentes al 15,1% del total, mientras que el Golfo San Jorge quedó reducido a una participación marginal frente al crecimiento neuquino.
“Actualmente tenemos muy pocos activos convencionales y nuestra idea es intentar venderlos durante 2026 y convertirnos en una empresa especial. Venderemos una empresa integrada no convencional”, afirmó Marín ante inversores.
Según explicó el ejecutivo, las negociaciones para desprenderse de los últimos activos tradicionales continúan avanzando. “Así que asignamos todo a no convencional y es mi objetivo personal y el objetivo de la empresa ser una compañía integrada no convencional. Realmente estamos muy cerca de lograrlo”, sostuvo.
PAE apuesta al crecimiento del no convencional
Pan American Energy también profundiza su expansión en el segmento shale, tanto en Neuquén como en nuevos desarrollos exploratorios dentro del Golfo San Jorge.
El vicepresidente de Estrategia Corporativa de la compañía, Juan Martín Bulgheroni, aseguró que el no convencional representa hoy una de las principales plataformas de crecimiento de la empresa.
Actualmente, PAE produce unos 240.000 barriles equivalentes diarios y mantiene un nivel de inversiones cercano a los US$2.000 millones anuales.

En Vaca Muerta, la compañía dispone de una capacidad de procesamiento cercana a 70.000 barriles diarios y busca más que duplicar sus niveles actuales de producción en los próximos años. Según detalló Bulgheroni, la meta es alcanzar los 130.000 barriles equivalentes por día.
La petrolera también avanza con la reconversión de Cerro Dragón, uno de los principales yacimientos históricos del país. Tras completar un pozo vertical en 2025, la empresa proyecta avanzar este año con perforaciones horizontales para continuar evaluando el potencial shale del área.
Otro de los ejes destacados por PAE fue la asociación con la estadounidense Continental Resources para desarrollar activos en Vaca Muerta. Bulgheroni explicó que el vínculo se construyó luego de varios años de conversaciones y destacó el contexto argentino como una oportunidad para atraer nuevos inversores internacionales.
Vista proyecta un salto productivo hacia 2030
Vista Energy aparece como otra de las compañías que más aceleró su crecimiento dentro del shale argentino. Durante el primer trimestre de 2026, la firma registró una expansión interanual del 67%, consolidándose como uno de los principales jugadores de Vaca Muerta.
El director de operaciones de la empresa, Matías Weissel, describió el último año como una etapa de fuerte transformación operativa, impulsada por adquisiciones y consolidación de bloques estratégicos.
Entre las áreas destacadas mencionó La Amarga Chica, Bandurria Sur, Bajo del Toro y otros activos incorporados recientemente al portfolio de la compañía.
En paralelo, Vista confirmó un ambicioso plan de inversiones de US$5.600 millones hasta 2028, orientado a elevar su producción hasta los 208.000 barriles diarios.
La visión de largo plazo, según indicó el ejecutivo, apunta incluso más arriba. “Nosotros siempre lo que hacemos es visionamos a 2030, buscamos ser una compañía de 250.000 bpd”, señaló.
Además, Vista confirmó que presentará nuevos proyectos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), incluyendo desarrollos vinculados a Águila Mora, Bajo del Toro y Bandurria Norte.







