Las primeras intervenciones urbanas del nuevo servicio de colectivos eléctricos ya se ven casi terminadas en distintos puntos de la traza que unirá Nueva Pompeya con Aeroparque.

Las primeras intervenciones vinculadas con la llegada del TramBus ya pueden verse en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires.

La traza de la T1, que unirá Nueva Pompeya con el Aeroparque Jorge Newbery, comenzó a incorporar sectores de calzada pintados de rojo como parte de las obras destinadas a ordenar y señalizar el recorrido.

La coordinación de semáforos será uno de los mecanismos centrales para recortar cerca de un 40% el tiempo necesario para que el Trambús cubra su recorrido.

La intervención acompaña el desarrollo de un corredor de aproximadamente 20 kilómetros que tendrá condiciones de circulación diferenciadas según las características de cada calle o avenida.

El objetivo es que las unidades eléctricas puedan desplazarse con mayor previsibilidad y reducir los tiempos de viaje frente al esquema actual del transporte público.

Una traza que se adapta a cada corredor

El rojo elegido para la calzada responde a un criterio que ya utiliza la Ciudad para identificar los espacios destinados al transporte público.

Desde el Ministerio de Movilidad e Infraestructura porteño explicaron a La Nación que, en el caso del nuevo sistema, la señalización permitirá reconocer visualmente los distintos sectores que integran el recorrido.

La demarcación no implica, sin embargo, que los 20 kilómetros tendrán idéntico diseño. El proyecto prevé carriles exclusivos y preferenciales de acuerdo con las condiciones de cada sector.

Además, parte de la infraestructura ya se encuentra disponible: unos cinco kilómetros del recorrido contaban con carriles exclusivos para colectivos, mientras que el resto requiere nuevas intervenciones.

El corredor será utilizado también por otras líneas de colectivo que actualmente circulan por esos sectores.

“El recorrido, además, contará con paradores específicos, situados tanto en el centro de la calzada como en los laterales, y con semáforos observados, que le darán prioridad de paso”, señalaron desde el Ministerio de Movilidad e Infraestructura.

Menos tiempo de viaje y 71 paradores

La coordinación semafórica será uno de los mecanismos centrales para acelerar el desplazamiento de las unidades. La Ciudad proyecta que la prioridad de circulación en los cruces permita recortar cerca de un 40% el tiempo necesario para atravesar todo el recorrido.

Con las condiciones actuales, completar el trayecto en transporte público puede demandar alrededor de una hora y 40 minutos. La estimación oficial apunta a que, con la T1 en funcionamiento, ese mismo viaje pueda realizarse en aproximadamente una hora y cinco minutos.

El proyecto contempla además 71 paradores distribuidos a lo largo del recorrido, con una distancia promedio cercana a los 500 metros entre ellos. Habrá 35 ubicados sobre las veredas y otros 36 en el centro de la calzada.

trambus
La traza de la T1 del TramBus, que unirá Nueva Pompeya con el Aeroparque Jorge Newbery, comenzó a incorporar sectores de calzada pintados de rojo.

Dentro de ese conjunto, 11 serán considerados “icónicos” y estarán emplazados en puntos de alta demanda o donde existan posibilidades de combinación con otros servicios.

Según el último cronograma informado por la Ciudad, en agosto había 55 paradores en ejecución y otros 15 ya estaban terminados. El objetivo oficial es completar la infraestructura durante noviembre y avanzar entonces con la puesta en marcha del sistema.

De Nueva Pompeya a Aeroparque

El recorrido comenzará en el Centro de Trasbordo de la avenida Sáenz, en Nueva Pompeya. Desde allí seguirá por Sáenz, Almafuerte, Diógenes Taborda, Caseros y avenida La Plata, atravesando posteriormente sectores de Parque Chacabuco, Boedo, Almagro y Caballito.

En este último barrio, el recorrido tendrá variantes de acuerdo con el sentido de circulación. Hacia el norte utilizará Rivadavia, Acoyte y Ángel Gallardo; mientras que en sentido sur pasará por Honorio Pueyrredón, Neuquén, Acoyte, José María Moreno y Formosa.

Luego llegará a Villa Crespo y continuará por el corredor de Juan B. Justo. El trayecto seguirá por Intendente Bullrich, atravesará Palermo y avanzará hacia la Costanera Rafael Obligado hasta alcanzar Aeroparque.

Uno de los puntos destacados del proyecto será su integración con otros medios. La T1 tendrá conexiones con las líneas A, B, D, E y H del subte y quedará vinculada o próxima a estaciones ferroviarias de los ramales Sarmiento, San Martín y Mitre, además de distintos corredores de Metrobus.

El tranbús: una flota completamente eléctrica

El servicio funcionará con unidades 100% eléctricas y una autonomía mínima prevista de 270 kilómetros. La flota estará integrada por vehículos de unos 12 metros, con capacidad superior a 70 pasajeros, y unidades articuladas de aproximadamente 18 metros, que podrán transportar hasta 120 personas.

Durante las horas de mayor demanda, la frecuencia proyectada será de alrededor de cuatro minutos. Con el sistema plenamente operativo, la administración porteña calcula que la T1 podría movilizar unas 50.000 personas por día.

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