El vertiginoso crecimiento que experimenta la minería en la Argentina, fuertemente impulsado por herramientas fiscales como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), ha colocado al sector ante una encrucijada histórica. El caso Vicuña, un escenario crítico para el país.
No se trata solo de consolidar el ingreso de divisas, sino de definir qué modelo de desarrollo de minería se construirá para las próximas décadas.
Ante este escenario, referentes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y especialistas internacionales reunidos en el World Mining Congress (WMC) 2026 coincidieron en que el verdadero éxito de la actividad no se medirá en el volumen de las inversiones, sino en su capacidad para generar arraigo local, empleo genuino y una comunicación transparente con toda la sociedad.
El crecimiento minero e incentivos como el RIGI deberán traducirse en empleo local, desarrollo de proveedores y beneficios duraderos para las comunidades
Flavio Fuertes, director ejecutivo de la Red Argentina del Pacto Global de Naciones Unidas, advirtió que el país atraviesa una etapa decisiva. Si bien reconoció el impacto positivo y las expectativas que despiertan los incentivos vigentes, remarcó que este crecimiento debe traducirse indefectiblemente en «empleo local, desarrollo de proveedores y beneficios duraderos para las comunidades».
Para el representante de la ONU, uno de los conceptos centrales que las empresas deben internalizar es la naturaleza dinámica de la legitimidad social. «No obtenés la licencia social una vez y para siempre. Se pone en juego todos los días, en cada decisión y en cada operación que realiza una empresa», enfatizó Fuertes.
Contratos de largo plazo y el debate por los proveedores en la minería que viene
El fortalecimiento de la cadena de valor local es, según la ONU, el eslabón clave para que la riqueza minera permanezca en las regiones productoras. Fuertes explicó que el crecimiento sostenible de las pequeñas y medianas empresas proveedoras no se logra con contrataciones esporádicas, sino que requiere de vínculos contractuales de largo plazo.
Solo este marco de previsibilidad les permitirá a las pymes invertir con confianza, incorporar nuevas tecnologías y desarrollar capacidades técnicas competitivas.
La discusión sobre los criterios de compra cobró especial relevancia local tras la reciente adjudicación a la empresa de origen chino PowerChina para construir parte de la infraestructura del campamento del megayacimiento Vicuña, en San Juan, una decisión que despertó críticas en cámaras industriales argentinas.

Al respecto, Fuertes consideró que el caso es una excelente oportunidad para abrir un debate más amplio sobre cómo integrar de manera obligatoria criterios de sostenibilidad y compre local en las cadenas de suministro de los grandes proyectos mineros del país.
Una nueva narrativa: Dejar de hablarle al propio sector
La necesidad de una transformación profunda no es un debate exclusivo de la Argentina.
Durante el transcurso del World Mining Congress 2026, Karen Hanghoj, directora del Servicio Geológico Británico, sacudió el auditorio al afirmar que la minería debe cambiar urgentemente la manera en que se relaciona con la comunidad si pretende atraer talento y asegurar el suministro global de minerales para las próximas décadas.
Nadie cuestiona la industria nuclear argentina porque adoptó los estándares de seguridad más altos. La minería tiene la oportunidad de demostrar que también puede desarrollarse de manera sostenible.
Hanghoj sostuvo que los recursos minerales son tan indispensables para el bienestar económico moderno como la producción de alimentos, por lo que la actividad debe asumirse como esencial y alinearse de forma estricta con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.
Sin embargo, el mayor obstáculo radica en la percepción pública. «La minería tiene que dejar de hablarle solo al sector y empezar a dialogar con toda la sociedad«, sentenció la especialista durante su exposición en el panel enfocado en el desarrollo de habilidades para el futuro.
Para la experta británica, la desconfianza ciudadana y la dificultad para captar profesionales jóvenes comprometidos con el medio ambiente solo se resolverán rompiendo el aislamiento comunicacional de la industria.
«La minería tiene que involucrar a sectores como la manufactura, las finanzas, el periodismo y la política para generar conciencia sobre la necesidad de garantizar la seguridad del suministro de minerales en las próximas décadas», argumentó Hanghoj.

La confianza, concluyó, no puede ser una imposición corporativa, sino el resultado de un trabajo transparente y conjunto entre empresas, gobiernos y ciudadanos.
El espejo de la industria nuclear
El camino hacia la sustentabilidad y la aceptación pública ya cuenta con antecedentes exitosos en el mapa energético local. Flavio Fuertes trazó un paralelismo directo con el sector nuclear argentino para demostrar que es posible revertir la desconfianza colectiva mediante el rigor técnico y el compromiso regulatorio.
«Nadie cuestiona la industria nuclear argentina porque adoptó los estándares de seguridad más altos. La minería tiene la oportunidad de demostrar que también puede desarrollarse de manera sostenible«, concluyó el director del Pacto Global.
La minería tiene que involucrar a sectores como la manufactura, las finanzas, el periodismo y la política para generar conciencia.
El desafío para la Argentina en este segundo semestre de 2026 está planteado, el subsuelo ofrece los minerales que el mundo demanda para la transición ecológica; ahora resta demostrar que su extracción puede convertirse en el motor de un desarrollo social justo, transparente e integrado a sus comunidades.






