El crecimiento de las exportaciones energéticas y mineras, junto con el financiamiento obtenido por las empresas del sector, permitió que entre enero y abril de 2026 ambas actividades aportaran tantos dólares como el complejo agroindustrial. El fenómeno refleja un cambio cada vez más visible en la estructura productiva y cambiaria de la Argentina.
De acuerdo con estimaciones privadas elaboradas sobre datos oficiales del Banco Central, la energía con Vaca Muerta como motor y la minería aportaron durante el primer cuatrimestre del año una cantidad de divisas equivalente a la generada por el complejo cerealero y oleaginoso, históricamente principal fuente de dólares de la economía nacional.
El dato surge de un informe de la consultora 1816, que calculó que la oferta neta de moneda extranjera proveniente de los sectores petrolero, gasífero y minero alcanzó aproximadamente los US$ 8.150 millones entre enero y abril. El monto resulta similar al generado por las cadenas vinculadas a cereales y oleaginosas durante el mismo período.
Dentro del segmento energético y minero, las ventas externas explicaron alrededor del 71% de los ingresos registrados. El porcentaje restante estuvo asociado principalmente a la colocación de obligaciones negociables en moneda extranjera por parte de las compañías del sector.
La comparación adquiere especial relevancia porque muestra el creciente peso que adquirieron las actividades extractivas en la balanza de pagos argentina, un proceso que hace apenas algunos años aparecía como una proyección de largo plazo y que hoy comienza a consolidarse en los números.
Vaca Muerta y el aporte de divisas de la energía
“Todo el mercado esperaba hace tiempo que en algún momento la energía sea tan relevante para la balanza de pagos como el agro y lo cierto es que ese futuro ya llegó”, destacó el informe.
La irrupción de Vaca Muerta como plataforma exportadora y el desarrollo de nuevos emprendimientos mineros explican buena parte de esta evolución. En conjunto, ambas actividades se convirtieron en uno de los principales motores de ingreso de dólares para la economía argentina, con efectos directos sobre el mercado cambiario y las reservas internacionales.
No obstante, detrás de la igualdad observada en el primer cuatrimestre existen diferencias importantes respecto de la composición de esos ingresos.
Exportaciones y financiamiento: cómo se explican los dólares
En el caso del complejo agroexportador, el 91% de las divisas generadas durante el período provino de operaciones de comercio exterior. Es decir, de la liquidación de exportaciones de granos y derivados.
En cambio, dentro del segmento energético y minero, las ventas externas explicaron alrededor del 71% de los ingresos registrados. El porcentaje restante estuvo asociado principalmente a la colocación de obligaciones negociables en moneda extranjera por parte de las compañías del sector.
Esta diferencia revela que, además del crecimiento exportador, las empresas vinculadas al petróleo, el gas y la minería continúan captando financiamiento internacional para sostener inversiones y acelerar proyectos de expansión.
“Estos números dejan más que claro que la energía y la minería son el futuro, pero también el presente y el pasado reciente”, sostuvo la consultora.
Faltan los meses fuertes del agro
Pese al resultado observado entre enero y abril, los analistas advierten que la fotografía todavía no refleja el comportamiento completo del año.
La comparación excluye mayo y junio, dos meses históricamente determinantes para el ingreso de divisas del agro debido a la comercialización de la cosecha gruesa.

Tradicionalmente, el denominado “trimestre de oro” para el sector agrícola se concentra entre abril y junio, período en el que se registra el mayor volumen de liquidaciones de exportaciones.
Por ese motivo, los especialistas consideran que el balance anual podría mostrar una diferencia más amplia a favor del campo.
Sin embargo, el dato cuatrimestral confirma una tendencia estructural: la participación creciente de la energía y la minería en la generación de dólares para el país.
Parte de esos ingresos, además, contribuyó a fortalecer la posición del Banco Central. Según el informe, las compras realizadas por la autoridad monetaria dentro y fuera del mercado cambiario permitieron alcanzar anticipadamente la meta de acumulación de reservas prevista para este año.
YPF, ANSES y un nuevo escenario para el mercado cambiario
El estudio también analizó el impacto que tuvo la reciente valorización bursátil de YPF.
La petrolera registró en las últimas semanas uno de sus mejores desempeños de mercado de los últimos quince años, impulsando el valor de las participaciones que mantiene la ANSES a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS).
“Por la suba del mercado y las compras que hizo ANSES desde mayo de 2025, la posición del FGS en la energética estatal alcanzó los USD 1.736 millones esta semana versus menos de USD 100 millones cuando asumió Milei”, indicó la consultora.
Más allá de los números puntuales, el avance de la energía y la minería también está modificando la dinámica tradicional del mercado cambiario argentino. Desde el equipo económico consideran que el país atraviesa un proceso de transformación en la estacionalidad de ingreso de divisas.
En esa línea, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, sostuvo meses atrás que el crecimiento de las exportaciones energéticas y mineras podría contribuir a distribuir de manera más uniforme el flujo de dólares a lo largo del año.
“Todavía existe una percepción muy arraigada sobre la estacionalidad del mercado de cambios, porque durante décadas la dinámica estuvo marcada por el impacto estacional de la cosecha gruesa”, afirmó el funcionario.
Y agregó: “Sin embargo, el país está evolucionando y convirtiéndose en una economía más diversificada hacia la energía y, eventualmente, la minería. Entonces, empezaremos a ver un desempeño más equilibrado en nuestras reservas”.







