Las condiciones climáticas complicaron durante semanas el acceso a áreas que dejó YPF y venían dando señales de recuperación, tras el reciente ingreso de nuevas operadoras. De cuánto es la caída.

El temporal de nieve y frío que afecta desde el 17 de julio al norte de Santa Cruz comenzó a dejar consecuencias concretas en la actividad petrolera.

Roch y Clear Petroleum, dos compañías que tomaron áreas anteriormente operadas por YPF, estimaron que sus niveles de producción se redujeron aproximadamente un 25% durante el período de mayor impacto climático.

El porcentaje surge de un relevamiento publicado por El Caletense y todavía no permite proyectar una pérdida equivalente para todo el sector petrolero provincial.

Si se consideran exclusivamente las dos empresas que ya cuantificaron el impacto, la disminución conjunta durante los días más críticos habría rondado los 4.000 barriles diarios. Esa cifra no representa una pérdida acumulada, sino una referencia sobre la menor producción diaria registrada durante el período afectado.

Otras empresas continúan analizando sus registros para determinar cuánto afectó el fenómeno a sus operaciones.

Sin embargo, los primeros datos permiten dimensionar la presión que soportaron los yacimientos, con temperaturas de hasta 25 grados bajo cero, acumulaciones de nieve superiores al metro y accesos que debieron ser intervenidos prácticamente todos los días.

Una merma que alcanza miles de barriles

En el caso de Roch, la compañía informó que no llegó a detener completamente sus operaciones, aunque las dificultades para trasladar personal, equipos e insumos derivaron en una reducción temporal de alrededor del 25% en la producción.

La empresa opera, junto con Quintana Energy, las áreas Cerro Guadal Norte–Cerro Piedra, Cañadón Yatel y El Guadal–Lomas del Cuy. Según los registros de Oil Production Consulting, en junio producía unos 1.330 metros cúbicos diarios. Una reducción de una cuarta parte equivale a cerca de 330 metros cúbicos por día, volumen que representa aproximadamente 2.000 barriles diarios.

Roch todavía trabaja en la consolidación de la información para establecer el impacto definitivo y recuperar sus niveles habituales. En algunos sectores de sus yacimientos, especialmente en Cerro Piedra y Cañadón Yatel, la nieve acumulada superó el metro.

Las dificultades llegaron incluso a los relevos de trabajadores. Durante algunas jornadas fue necesario contar con asistencia de Vialidad Provincial para realizar los cambios de turno. A pesar de las restricciones, la compañía aseguró que logró preservar las tareas esenciales y que no se produjeron accidentes entre sus empleados durante la contingencia.

Clear también registró una importante caída

Una situación comparable se produjo en el área Cañadón de la Escondida–Las Heras, operada por Clear Petroleum. La empresa puso en funcionamiento su Plan de Contingencia Invernal y destinó recursos adicionales al mantenimiento de caminos y accesos para sostener la actividad.

La estimación inicial de la compañía también ubica en torno al 25% la reducción temporal de la producción. Los datos de junio citados por el relevamiento de El Caletense indican que Clear producía aproximadamente 1.317 metros cúbicos diarios. Aplicado sobre ese volumen, el descenso representa unos 330 metros cúbicos diarios, equivalentes a cerca de 2.000 barriles.

Si se consideran exclusivamente las dos empresas que ya cuantificaron el impacto, la disminución conjunta durante los días más críticos habría rondado los 4.000 barriles diarios. Esa cifra no representa una pérdida acumulada, sino una referencia sobre la menor producción diaria registrada durante el período afectado.

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Roch y Clear Petroleum, dos compañías que tomaron áreas anteriormente operadas por YPF, estimaron que sus niveles de producción se redujeron aproximadamente un 25% durante el período de mayor impacto climático.

Clear estima que, siempre que no se produzcan nuevas nevadas de magnitud, podría estabilizar sus niveles de producción en un período de entre 10 y 15 días.

Caminos, equipos y logística bajo presión en Santa Cruz

El desafío para las compañías no estuvo limitado a la acumulación de nieve. La evolución de los caminos obligó a modificar las rutinas de trabajo y mantener una vigilancia constante sobre los accesos.

Roch desplegó recursos viales de manera diaria para despejar los principales corredores y las entradas a sus áreas, mientras coordinaba tareas con Vialidad Provincial. En determinados momentos, la situación obligó a restringir desplazamientos que no fueran considerados esenciales.

La empresa también utilizó vehículos 4×4 preparados para condiciones invernales, reforzó con anticipación su capacidad vial, abasteció centros operativos con alimentos liofilizados y sumó drones para monitorear recorridos y detectar cambios en las condiciones de circulación.

Además, contempló la posibilidad de que parte del personal permaneciera en los yacimientos durante los momentos de mayor dificultad y había advertido previamente a los superficiarios de la zona sobre la necesidad de anticipar el abastecimiento o, eventualmente, abandonar de manera preventiva establecimientos rurales antes del cierre de los accesos.

Un freno para la recuperación de los yacimientos petroleros

El temporal también impactó sobre una actividad que venía mostrando una evolución favorable luego del traspaso de áreas que YPF dejó de operar.

Según Oil Production Consulting, la producción de esos bloques había aumentado 3,7% en mayo frente a abril y volvió a crecer en junio, aunque a un ritmo más moderado, del 0,2%.

El fenómeno climático introduce ahora un elemento extraordinario en esa trayectoria. La recuperación dependerá no solo de la normalización de los accesos, sino también de la capacidad de cada operadora para restablecer sus ritmos de producción y sostenerlos durante el resto del invierno.

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