La petrolera aplicó una actualización promedio en naftas y gasoil después de que Shell, Axion y Puma trasladaran el salto del crudo internacional a los surtidores. El movimiento ocurre mientras el consumo acumula siete meses consecutivos de retrocesos interanuales.
YPF aumentó desde el sábado un 1% promedio los precios de los combustibles en sus estaciones de servicio de todo el país. La decisión llega después de que las principales petroleras privadas aplicaran incrementos superiores y en medio de una fuerte suba del petróleo internacional vinculada con la continuidad del conflicto en Medio Oriente.
El Brent, utilizado como referencia para el mercado argentino, superó los US$100 por barril, mientras que el WTI se ubicó alrededor de los US$93.
El retroceso interanual de agosto extendió una tendencia que ya acumula siete meses consecutivos. Desde enero, cuando se comercializaron 1.423.721 metros cúbicos y el mercado había mostrado una variación positiva, las ventas registraron bajas interanuales de manera sostenida.
Ante este escenario, Shell, Axion y Puma ya habían actualizado sus valores entre un 2% y un 5%, mientras YPF había optado por esperar para evaluar la evolución del crudo y del consumo interno.
Con el nuevo ajuste, la petrolera estatal aplicará una suba menor que sus competidoras y mantendrá el mecanismo de buffer de precios, una estrategia que comenzó a utilizar en abril para amortiguar el impacto de las variaciones internacionales sobre el mercado doméstico.
Un traslado parcial del petróleo internacional
Desde la compañía explicaron que la modificación responde al nuevo escenario internacional y ratificaron que el objetivo del esquema es evitar que los movimientos del crudo se trasladen de manera inmediata y completa a los consumidores argentinos.
“Esta actualización se realiza en el marco del esquema de buffer de precios que la compañía implementa desde abril y mantiene vigente ante la extensión del conflicto en Medio Oriente y su impacto en el precio internacional del crudo”, señaló la empresa.
El mecanismo se aplica en un contexto de libre mercado y busca combinar la evolución de los costos internacionales con el comportamiento de la demanda local. De esta manera, YPF procura administrar los cambios de precios de manera gradual en lugar de replicar automáticamente las variaciones registradas en el mercado petrolero global.
El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, ya había anticipado que la persistencia de un petróleo elevado podía derivar en nuevos movimientos en los surtidores. “Vamos a ir viendo cómo va el precio del petróleo y los márgenes que se están teniendo, porque esto dejó de ser algo de corto plazo”, señaló.
Micropricing para definir los valores
Junto con el buffer, YPF continuará aplicando su sistema de micropricing, mediante el cual los precios pueden variar de acuerdo con las condiciones particulares de cada estación y mercado.
La herramienta contempla diferentes variables comerciales, entre ellas el nivel de oferta y demanda, la competencia existente, los horarios, los corredores viales y la ubicación geográfica. La intención es ajustar los valores según el comportamiento de cada zona y mejorar el desempeño comercial de la red.
Marín también había explicado que la evolución de las ventas será determinante para definir los próximos movimientos. “YPF va a ir moviendo en función de la demanda. Vamos a seguir con el proyecto que llamamos buffer: yo te ayudo como me ayudás”, explicó.

El ejecutivo agregó: “Tenemos el proyecto de micropricing, y vamos a ir viendo cómo va la oferta y la demanda. Tenemos que ir viendo cómo se mueve el mercado, que es lo lógico”.
Las privadas ya habían aumentado
El movimiento de YPF completa una ronda de actualizaciones que comenzó en las principales compañías privadas. Shell, Axion y Puma incrementaron previamente sus precios entre 2% y 5%, como consecuencia del encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales.
La petrolera de mayoría estatal había mantenido sus valores sin cambios durante algunos días, mientras analizaba si la suba del crudo tenía continuidad y cuál era su impacto sobre el consumo argentino. Finalmente, decidió trasladar una parte de esa presión mediante un incremento promedio del 1%.
El ajuste se produce además en un mercado que enfrenta una demanda más débil. Durante agosto se vendieron 1.389.254 metros cúbicos de combustibles, un 2,19% menos que en el mismo mes de 2025. Frente a julio, sin embargo, hubo una recuperación del 0,57%.
Siete meses de caída en las ventas
El retroceso interanual de agosto extendió una tendencia que ya acumula siete meses consecutivos. Desde enero, cuando se comercializaron 1.423.721 metros cúbicos y el mercado había mostrado una variación positiva, las ventas registraron bajas interanuales de manera sostenida.
El retroceso acumulado durante 2026 alcanza el 2,4%, aunque la evolución no fue homogénea en todo el territorio. En agosto, 20 jurisdicciones registraron menores volúmenes comercializados frente al mismo mes del año anterior.
Las caídas más pronunciadas correspondieron a Santa Cruz, con un descenso del 12,91%; Tierra del Fuego, con 10,74%; y Mendoza, con 9,76%. En sentido contrario, Neuquén, Córdoba, La Pampa y San Luis mostraron incrementos.







