YPF consolidó el EBITDA más alto de su historia y márgenes operativos que no se registraban hace dos décadas. Entre el sesgo exportador del no convencional, la máxima capacidad de procesamiento en refinerías y la reestructuración del pasivo, los números del segundo trimestre exponen el impacto del Plan 4×4 en un contexto global desafiante.
El balance del segundo trimestre de 2026 presentado por YPF no representa una simple mejora estacional por una coyuntura favorable.
Las cifras enviadas a los mercados son resultado de la dinámica operativa y financiera de la petrolera que marca el ritmo de la industria, consolidando un cambio de escala impulsado por laaceleración no convencional en Vaca Muerta, la máxima eficiencia en el negocio del Downstream y un desapalancamiento acelerado.
La hoja de ruta trazada bajo el denominado Plan 4×4, que impulsó como una cruzada Horacio Marin, comenzó a mostrar sus resultados más nítidos.
En un escenario internacional atravesado por la volatilidad de los precios del crudo, la estrategia de concentrar el capital en las áreas más eficientes, desinvertir en activos maduros y optimizar la capacidad de refinación le permitió a la petrolera amortiguar las presiones externas e incrementar sus volúmenes de producción y venta de forma simultánea.
La hoja de ruta trazada bajo el denominado Plan 4×4 que impulsó como una cruzada su presidente y CEO Horacio Marin comenzó a mostrar sus resultados más nítidos
El desempeño del período se destaca por el volumen absoluto de generación de caja y utilidad, y por la solidez con la que la firma transformó la estructura de sus ingresos.
Los 10 puntos centrales del récord de YPF
La combinación entre el despliegue del shale oil, el récord en el procesamiento de combustibles y una estricta disciplina patrimonial derivó en un decálogo de marcas históricas:
- EBITDA ajustado récord: Alcanzó los US$ 2.804 millones, consolidándose como el más alto de toda la historia de la petrolera, con un salto del 150% respecto del mismo período del año anterior.
- Margen operativo en máximos en dos décadas: El margen EBITDA sobre ingresos se ubicó en un 43%, representando el mejor registro de los últimos 20 años.
- Utilidad neta histórica: Totalizó US$ 1.205 millones en el trimestre, posicionándose como la segunda más alta en los registros de la compañía, solo superada por el tercer trimestre de 2025.
- Volumen récord en producción no convencional: La extracción de petróleo shale promedió los 213.000 barriles diarios (máximo nivel histórico en volumen), lo que representó un crecimiento del 47% interanual y afirmó el sendero para alcanzar los 250.000 barriles diarios a fin de año.
- Récord absoluto en refinación: Las refinerías procesaron un promedio histórico de 351.000 barriles diarios, operando a un 104% de su capacidad instalada, lo que permitió cubrir el 59% del mercado local de combustibles y volcar excedentes a la exportación regional.
- Generación de caja en niveles máximos: El flujo de caja libre cerró en US$ 824 millones (el tercero más alto de la historia), cifra que habría alcanzado los US$ 1.000 millones al excluir el desembolso extraordinario por la adquisición de los activos de Equinor en Vaca Muerta.
- Caja e instrumentos de liquidez en máximos históricos: La liquidez total de YPF finalizó el período en un nivel récord de casi US$ 2.500 millones.
- Endeudamiento en el nivel más bajo en 11 años: La deuda neta se redujo a US$ 7.654 millones, llevando el ratio de apalancamiento a 1,09 veces EBITDA, el indicador de endeudamiento más bajo desde 2015.
- La mayor propuesta de inversión bajo el RIGI: Presentó formalmente el proyecto Loma La Lata Oil por US$ 25.000 millones, constituyendo la iniciativa de mayor envergadura ingresada hasta el momento en el régimen de incentivos.
- Reconfiguración del perfil de negocios: Avanzó en la desinversión de activos no estratégicos con la venta de Metrogas por US$ 780 millones y el progreso del Proyecto Andes II, logrando que el 95% de su producción de crudo provenga del no convencional.

El trasfondo operativo de esta batería de números se explica por el salto cualitativo en la cuenca neuquina.
La extracción de crudo no convencional promedió los 213.000 barriles diarios, lo que implicó una expansión del 47% interanual y confirmó la meta de alcanzar los 250.000 barriles diarios hacia el cierre del año.
La focalización en el core hub de Vaca Muerta permitió sostener el costo de extracción (lifting cost) en US$ 4 por barril, compensando con holgura el declino natural de los yacimientos convencionales.
A esto se sumó la venta de activos no estratégicos mediante el Proyecto Andes II y la reciente cesión de clústeres en Mendoza por US$ 400 millones, procesos que permitirán que el 95% del crudo de YPF provenga de recursos no convencionales.
La combinación entre el despliegue del shale oil, el récord en el procesamiento de combustibles y una estricta disciplina patrimonial derivó en una serie de marcas históricas
Al mismo tiempo, la aceleración del plan de infraestructura resulta clave para sostener la dinámica exportadora a mediano plazo.
Con el proyecto del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) superando el 77% de ejecución al cierre de julio y la presentación ante el RIGI de la iniciativa Loma La Lata Oil por US$ 25.000 millones, YPFsienta las bases estructurales para evacuar los mayores volúmenes previstos hacia 2027.
De este modo, el trimestre no solo deja un balance contable notorio, sino que consolida la transición hacia una compañía enfocada en la eficiencia operativa y en el perfil exportador a escala global.







