Reúne a compañías internacionales y argentinas con distintos niveles de participación en áreas de exploración y producción. En qué está el proyecto de la israelí Navitas en aguas usurpadas por Gran Bretaña.

Las cuencas hidrocarburíferas ubicadas en el Atlántico Sur concentran proyectos de exploración y producción offshore desarrollados por compañías internacionales y nacionales, con actividad diferenciada según el área en la que operan.

El escenario incluye bloques situados en la Cuenca Malvinas Oeste y la Cuenca Austral, dentro de la plataforma continental argentina, y proyectos desarrollados en la Cuenca Malvinas Norte.

La actividad también incluye el proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte y operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, que tiene prevista su entrada en producción para 2028.

El mapa empresarial de la zona experimentó modificaciones en los últimos años, principalmente a partir de la devolución de permisos exploratorios otorgados durante la primera ronda de licitación Costa Afuera.

Mientras algunas compañías abandonaron sus bloques luego de evaluar su viabilidad económica, otras continúan con programas de exploración y mantienen sus posiciones en el offshore argentino.

La actividad también incluye el proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte y operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, que tiene prevista su entrada en producción para 2028.

Cómo se configuró el mapa del offshore argentino

El actual escenario de empresas con presencia en el Atlántico Sur comenzó a tomar forma en 2019, cuando la Secretaría de Energía adjudicó, mediante la Resolución 276, 18 de las 38 áreas incluidas en la primera ronda de la licitación internacional Costa Afuera.

Los permisos otorgados permitieron a distintas compañías realizar tareas de exploración destinadas a determinar el potencial hidrocarburífero de las áreas.

Sin embargo, con el paso de los años, parte de esas concesiones fueron devueltas al Estado nacional luego de que las empresas analizaran las condiciones geológicas y económicas de los proyectos.

En las correspondientes a la Cuenca Malvinas Oeste y la Cuenca Austral, cinco de los 11 bloques adjudicados en 2019 regresaron a manos del Estado. El futuro de las restantes concesiones dependerá de las decisiones que adopten las compañías operadoras y de los resultados de los trabajos exploratorios.

Uno de los primeros movimientos relevantes se produjo en marzo de 2024, cuando ExxonMobil y Qatar Petroleum devolvieron los bloques MLO 113, MLO 117 y MLO 118, mediante las resoluciones 27, 28 y 32.

Según explicó entonces ExxonMobil, los estudios realizados no habían identificado condiciones que permitieran avanzar hacia una explotación comercialmente viable.

Posteriormente, en noviembre de 2025, se formalizó la devolución de los bloques MLO 114 y MLO 119, que habían sido adjudicados a Tullow Oil junto con Pluspetrol y Wintershall DEA, compañía que posteriormente fue adquirida por Harbour Energy. En este caso, las razones estuvieron vinculadas con el elevado riesgo económico asociado a los proyectos.

Las compañías que mantienen actividad en Malvinas Oeste

La salida de algunas empresas no implicó el abandono total de la Cuenca Malvinas Oeste. Tullow Oil mantiene la operación del área MLO 122, donde conserva el 100% de la participación.

En el bloque MLO 123 continúa la actividad de exploración bajo la operación de TotalEnergies, que trabaja junto con YPF y Equinor. La compañía francesa manifestó durante este año su interés en analizar nuevas oportunidades de expansión en el offshore.

Offshore, Uruguay, Explotación
El actual escenario de empresas con presencia en el Atlántico Sur comenzó a tomar forma en 2019, cuando 18 de las 38 áreas incluidas en la primera ronda de la licitación internacional Costa Afuera.

TotalEnergies ya cuenta, además, con actividad productiva en la Cuenca Marina Austral, donde participa en el desarrollo de gas del área CMA-1 junto con Harbour Energy y Pan American Energy (PAE).

Otro de los bloques que permanece operativo es MLO 124, bajo la conducción de ENI, con Tecpetrol y Mitsui como socios.

La empresa italiana también tiene una participación relevante en el proyecto Argentina LNG, iniciativa exportadora del gas de Vaca Muerta desde las costas de Rìo Negro, que impulsa junto con YPF y XRG, el brazo internacional de inversiones energéticas de la estatal saudí ADNOC.

Equinor es otra de las compañías con mayor presencia en el offshore argentino. La petrolera noruega participa en MLO 123, opera íntegramente el área MLO 121 y también tiene a su cargo los dos bloques adjudicados en la Cuenca Austral durante la ronda Costa Afuera: AUS 105 y AUS 106.

El proyecto Sea Lion y la actividad en Malvinas Norte

En la Cuenca Malvinas Norte se desarrolla el proyecto Sea Lion, liderado pora la israelí Navitas Petroleum junto con Rockhopper Exploration. Las compañías prevén iniciar la producción en 2028, de acuerdo con el cronograma anunciado para la iniciativa.

El proyecto adquirió relevancia en el escenario energético argentino luego de que ambas empresas anunciaran, a finales de 2025, la Decisión Final de Inversión (FID, por sus siglas en inglés).

Frente a esa decisión, el Gobierno argentino manifestó públicamente su rechazo y sostuvo su posición en relación con el reclamo de soberanía sobre las islas.

En ese contexto, las autoridades argentinas hicieron referencia a la Resolución 31/49 de Naciones Unidas, que insta a Argentina y al Reino Unido a avanzar en las negociaciones sobre la soberanía y plantea que no deberían adoptarse decisiones unilaterales que modifiquen la situación mientras se desarrolla ese proceso.

La legislación argentina también establece restricciones para las empresas que desarrollen actividades hidrocarburíferas sin autorización del Estado nacional en áreas sujetas a su jurisdicción.

La Ley 26.659, sancionada en 2011, y su modificación mediante la Ley 26.915, de 2013, establecen condiciones para la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina.

Entre las medidas previstas se encuentra la imposibilidad de participar en determinadas licitaciones de exploración promovidas por el Estado nacional.

El marco regulatorio constituye uno de los instrumentos utilizados por Argentina para limitar la participación de compañías vinculadas con actividades hidrocarburíferas desarrolladas sin autorización nacional en áreas cuya jurisdicción es reclamada por el país.

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