Un relevamiento internacional sobre los principales desarrollos vinculados a minerales críticos los ubicó entre las diez operaciones más relevantes. La presencia en el ranking refleja el crecimiento sostenido de la producción en el país.
La aceleración de la transición energética está modificando el equilibrio geopolítico de los recursos naturales. En ese escenario, el litio pasó a ocupar un lugar estratégico por su rol esencial en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento y tecnologías asociadas a las energías renovables.
Sin embargo, el abastecimiento global del mineral continúa altamente concentrado. Australia, China y el denominado Triángulo del Litio —integrado por Argentina, Chile y Bolivia— reúnen la mayor parte de la producción mundial y concentran buena parte de las reservas conocidas.
El listado global se completa con cuatro proyectos localizados en Australia Occidental, dos operaciones chilenas y un emprendimiento en China, reflejando la fuerte concentración geográfica que todavía domina al mercado internacional del mineral.
Dentro de ese esquema, Sudamérica mantiene una posición dominante en la extracción mediante salmueras, mientras que Australia lidera el segmento de roca dura.
La dependencia de pocas regiones para garantizar el suministro comenzó a encender alertas en Estados Unidos y Europa, donde ya avanzan estrategias orientadas a diversificar proveedores y reducir vulnerabilidades en la cadena de valor.
En ese contexto, Argentina ganó relevancia internacional. De acuerdo al sitio internacional Mining.com.au, tres proyectos ubicados en el noroeste del país fueron incluidos entre las diez operaciones de litio mejor valoradas del mundo, consolidando el crecimiento de la actividad minera local y el interés de los grandes jugadores globales por la Puna argentina.
Cuáles son los proyectos clave para el mercado mundial
Entre los desarrollos argentinos más relevantes aparece en el séptimo puesto Cauchari-Olaroz, uno de los proyectos que marcó un punto de inflexión para la minería de litio local. Operado por Lithium Argentina junto a Ganfeng Lithium, el emprendimiento posee una capacidad nominal de 40.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería.
La puesta en marcha de esa operación significó el ingreso del proyecto de litio más grande inaugurado en el país en más de 20 años y permitió acelerar el crecimiento de la producción nacional.
En paralelo, recientemente obtuvo la aprobación de una nueva inversión superior a los US$ 1.200 millones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), destinado a ampliar la escala operativa.
Un lugar más abajo en el ranking internacional, en el puesto 8, se ubica Salar de Olaroz, también en Jujuy. La operación, actualmente controlada por Rio Tinto, se convirtió en una de las iniciativas más consolidadas del país por su capacidad de producir litio grado batería de manera sostenida a gran escala, uno de los principales desafíos técnicos de la extracción por salmueras.
Luego de completar su expansión correspondiente a la Etapa 2, el complejo alcanzó una capacidad combinada cercana a las 42.500 toneladas anuales equivalentes de carbonato de litio.

El tercer proyecto argentino destacado, ubicado al final del top 10, es Salar del Hombre Muerto-Fénix, emplazado entre Catamarca y Salta. También bajo operación de Rio Tinto, el yacimiento es considerado pionero en la explotación moderna de litio en salares dentro de la región y actualmente constituye uno de los complejos productivos más importantes del país.
El listado global se completa con cuatro proyectos localizados en Australia Occidental, dos operaciones chilenas y un emprendimiento en China, reflejando la fuerte concentración geográfica que todavía domina al mercado internacional del mineral.
Exportaciones récord y fuerte apuesta inversora
La expansión de la actividad comenzó a reflejarse con claridad en los indicadores de comercio exterior. Según datos de la Secretaría de Minería, durante el primer trimestre de 2026 las exportaciones de litio alcanzaron los US$ 456 millones, con un crecimiento interanual de 124,6%.
El mineral explicó el 18,9% de todas las exportaciones mineras argentinas y marcó, para ese período, el mejor desempeño histórico registrado en un inicio de año. Además del incremento en valor, las cantidades exportadas mostraron una expansión de 52,3% respecto del mismo tramo de 2025.
China continúa siendo el principal destino del litio argentino y concentra cerca del 80% de las compras externas del material extraído principalmente en la Puna. Detrás aparecen Corea del Sur, Japón y Estados Unidos, mercados estrechamente vinculados a la industria tecnológica y automotriz.
En paralelo, el sector minero se consolidó como uno de los principales beneficiarios del RIGI. De acuerdo con cifras difundidas por la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), ocho de los trece proyectos aprobados hasta ahora corresponden a iniciativas vinculadas con la minería, con compromisos de inversión por US$ 7.948 millones.
El ingreso de capitales permite proyectar un año récord para la actividad. La entidad estimó que las exportaciones mineras podrían alcanzar durante 2026 los US$ 9.000 millones, lo que implicaría un crecimiento cercano al 49% frente al año anterior.
Actualmente, Santa Cruz, San Juan, Jujuy, Salta y Catamarca lideran el ranking de provincias con mayor volumen de producción minera destinada a exportación, consolidando el peso creciente de la actividad en las economías regionales y en la generación de divisas para el país.







