El programa contempla la incorporación progresiva de nuevas aeronaves entre 2027 y 2031, con una inversión financiada íntegramente con recursos propios. La renovación alcanzará el 25% de la flota.
Aerolíneas Argentinas anunció un ambicioso programa de actualización de su flota que contempla la incorporación de 20 aviones entre 2027 y 2031, en lo que la compañía definió como la mayor inversión de este tipo de la última década.
El anuncio se realizó durante la Feria Internacional de Farnborough, uno de los principales encuentros de la industria aeronáutica mundial, donde se concretaron acuerdos con fabricantes y empresas de leasing.
Según la información difundida por Aerolíneas Argentinas, los recursos provendrán de los superávits operativos registrados durante 2024 y 2025, años en los que la compañía no recibió transferencias del Estado.
El plan permitirá renovar aproximadamente el 25% de la flota total de la compañía y el 60% de los aviones utilizados en operaciones de largo alcance.
Una vez completado, la aerolínea prevé incrementar en torno al 10% su capacidad medida en cantidad de asientos, con impacto sobre su oferta de vuelos domésticos, regionales e internacionales. A fines de 2023, la compañía Aerolíneas Argentinas anunció una importante renovación de flota que se extendió hasta este año.
Una renovación que se extenderá cinco años
La estrategia definida para el período 2027-2031 contempla la llegada de seis Airbus A330neo y ocho Boeing 737 MAX 10, cuyos contratos fueron formalizados durante el evento realizado en Reino Unido.
A esas unidades se sumarán seis Boeing 737 MAX 8, de los cuales dos ya fueron contratados y otros cuatro se encuentran en proceso de incorporación.
Las nuevas aeronaves serán incorporadas mediante contratos de leasing con grandes compañías internacionales del sector, entre ellas Avolon, ACG y AerCap.
Cuántos aviones tiene Aerolíneas Argentinas en 2026
El esquema permitirá mantener actualizado el parque actual, compuesto por 84 aviones, y dejará abierta la posibilidad de reemplazar progresivamente unidades cuyos contratos de arrendamiento vayan llegando a su vencimiento, de acuerdo con la evolución del mercado.
Las primeras entregas están previstas para 2027, cuando se incorporará un nuevo Boeing 737 MAX 8. El proceso continuará de manera escalonada durante los años siguientes hasta completar el programa en 2031.
“Invertir en una nueva generación de flota es posible porque primero logramos recuperar la solidez económica de Aerolíneas. Estamos construyendo una compañía preparada para competir de igual a igual con los mejores operadores de la región; ordenada, eficiente y atractiva para cualquier escenario futuro. El principal cambio fue cultural“, destacó Fabián Lombardo, presidente de la empresa.
Más capacidad para las rutas internacionales
Uno de los principales ejes del programa estará puesto en la renovación de la flota destinada a vuelos de largo alcance.
Los nuevos A330neo comenzarán a utilizarse para reforzar la operación internacional a partir del primer semestre de 2028 y contarán con una configuración de 291 asientos, distribuidos entre 30 plazas de clase Ejecutiva, 24 de Premium Economy y 237 de Economy.
La incorporación de Premium Economy representa una novedad para Aerolíneas Argentinas, que hasta ahora no contaba con esa categoría intermedia en sus cabinas.

Al mismo tiempo, la compañía prevé avanzar con una modernización integral de los interiores de los A330 que ya forman parte de su flota.
En paralelo, los Boeing 737 MAX 10 y MAX 8 estarán orientados principalmente a fortalecer las operaciones de cabotaje y los servicios regionales. La renovación apunta, además, a mejorar la eficiencia operacional y disminuir el consumo de combustible por asiento, dos factores que tienen un peso creciente en la competitividad de las compañías aéreas.
El respaldo financiero de los resultados operativos
La financiación del programa se realizará íntegramente con fondos generados por la propia empresa. Según la información difundida por Aerolíneas Argentinas, los recursos provendrán de los superávits operativos registrados durante 2024 y 2025, años en los que la compañía no recibió transferencias del Estado.
La mejora de las cuentas se produjo luego de un proceso que incluyó una reducción de aproximadamente 2.000 puestos de trabajo, la revisión de rutas consideradas deficitarias y una disminución de los niveles de conflictividad gremial. Desde julio de 2024, además, la empresa asegura que afronta el pago de salarios con recursos propios.
En 2024 registró un resultado operativo positivo de USD 56,6 millones, el primero desde la nacionalización, de acuerdo con estados contables auditados por KPMG. Durante 2025, ese resultado habría alcanzado los USD 120,7 millones. Las cifras definitivas de ese ejercicio todavía deben ser aprobadas formalmente por la Asamblea de Accionistas.

“Que algunos de los principales fabricantes y lessors [arrendadores] del mundo acompañen este proceso es también un reconocimiento a la solidez que se construyó en los últimos años. El mercado internacional vuelve a apostar por Aerolíneas Argentinas”, agregó Lombardo.
El anuncio, tras una condena de la justicia de EEUU
El anuncio se produjo en un contexto particular para la compañía, que volvió a quedar en el centro de la agenda pública por distintos motivos.
Entre ellos, el fallo de una corte de apelaciones de Estados Unidos que condenó al Estado argentino a pagar USD 390 millones al fondo Titan Consortium, en una causa vinculada con la expropiación de la empresa en 2008. El proceso judicial no afecta directamente a Aerolíneas, ya que la demanda fue dirigida contra el Estado.
También continúa presente el debate sobre una eventual privatización. La iniciativa requiere una ley del Congreso y, tras quedar fuera de los esquemas de la Ley Bases, el proyecto específico perdió estado parlamentario.
Por ahora, una venta total o parcial no aparece como una alternativa inmediata, aunque dentro del sector no descartan que el tema vuelva a discutirse.







