La diferencia entre la tarifa vigente y el costo efectivo del servicio volvió a quedar expuesta en un relevamiento sobre los servicios públicos. Aun con ayuda estatal, el transporte es por lejos el rubro que concentra la mayor parte del gasto de los hogares y el que más avanzó durante el último año.
El costo técnico de un viaje en los colectivos de la Ciudad de de Buenos Aires alcanzó los $2.096 por pasajero, según un relevamiento del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad de Buenos Aires y el CONICET.
Se trata del valor estimado que debería afrontar el usuario si la tarifa no tuviera ningún tipo de intervención estatal.
En septiembre, una familia promedio destinó $126.689 mensuales a transporte, equivalente al 47% del costo total de la canasta. El monto supera ampliamente el peso conjunto de otros servicios básicos, como electricidad, gas natural y agua potable.
La cifra contrasta con el boleto mínimo vigente en la Capital Federal, actualmente ubicado en $888, por lo que la diferencia entre ambos valores llega al 136%. Pero además, si al costo técnico se le incorpora el IVA correspondiente al transporte, el monto asciende a $2.316.
El estudio también compara esa estimación con el costo que reconoce el Estado Nacional para determinar los subsidios al transporte, establecido en $1.644.
De esta manera, tanto la tarifa efectiva como el valor utilizado para calcular la asistencia estatal se mantienen por debajo del costo técnico determinado por el instituto, algo que desde las cámaras de autotransporte vienen reclamando hace tiempo.
El transporte, casi la mitad del gasto de la gente en servicios
La incidencia del transporte no se limita al precio individual de los boletos. Dentro de la canasta de servicios públicos del AMBA, constituye actualmente el componente de mayor peso para los hogares y también el que registró el incremento más pronunciado durante el último año.
En septiembre, una familia promedio destinó $126.689 mensuales a transporte, equivalente al 47% del costo total de la canasta. El monto supera ampliamente el peso conjunto de otros servicios básicos, como electricidad, gas natural y agua potable.
La comparación interanual muestra además una suba del 70% respecto de septiembre de 2025, aproximadamente el doble de la evolución registrada por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La medición sin estacionalidad, que permite aislar los cambios asociados a las cantidades consumidas, mantiene al transporte como el servicio con mayor distancia respecto de la inflación general.
En el incremento acumulado de la canasta, el transporte explicó por sí solo 30 de los 55 puntos porcentuales de la variación interanual. El gas aportó nueve puntos, la electricidad ocho y el agua siete.
A cuanto se irá el precio de los colectivos en octubre de 2026
La estructura tarifaria volverá a modificarse desde el 1° de octubre, cuando entre en vigencia un nuevo ajuste para los colectivos en la Ciudad de Buenos Aires. El incremento será de hasta 3,7% y llevará el boleto mínimo a $920,85.
En las líneas que operan en territorio bonaerense, el aumento alcanzará el 3,6%, con un pasaje mínimo que superará los $1.200. La actualización comprende a los servicios provinciales identificados con numeración a partir de la línea 200.

Aunque estos incrementos reducen parcialmente, en términos nominales, la distancia frente al costo técnico, el nivel de cobertura del sistema continúa siendo reducido. De acuerdo con el IIEP, los pasajeros financian apenas 35% del costo real del transporte público, el porcentaje más bajo entre los servicios incluidos en la medición.
El promedio de cobertura para el conjunto de la canasta llega al 54%, lo que marca la diferencia entre el transporte y los demás servicios analizados.
Mayor presión sobre los ingresos familiares
El peso del transporte también se refleja en la relación entre la canasta de servicios y los ingresos laborales. En septiembre, el conjunto de estos gastos representó el 14,6% del salario promedio registrado estimado, calculado en $2.024.647.
Dentro de ese monto, el transporte concentró casi la mitad del desembolso. La situación adquiere relevancia en un contexto en el que los distintos componentes de la canasta evolucionaron de manera desigual durante el mes: mientras el transporte aumentó 2,4%, fue el único servicio que registró una variación mensual positiva.
La finalización del período invernal, en cambio, redujo el consumo de gas y electricidad y contribuyó a que la canasta total descendiera 7,3%, hasta los $268.405.
El comportamiento de la asistencia estatal también forma parte de la ecuación. Según el informe, los subsidios reales acumulados hasta el 18 de septiembre registraron un aumento de apenas 2%.
Detrás de ese resultado hubo comportamientos contrapuestos. Los subsidios destinados a la electricidad aumentaron 88% en términos nominales, lo que significó una expansión real del 43%. En transporte, en cambio, la asistencia registró una caída real del 27%.






