La alternativa ya está disponible para los residentes de la Ciudad de Buenos Aires que perciban ingresos de hasta 2,5 jubilaciones mínimas. Cuánto cuesta el viaje tras el aumento de noviembre de 2026.
Los jubilados, pensionados y retirados que vivan en la Ciudad de Buenos Aires y cumplan con el límite de ingresos establecido ya pueden utilizar su Documento Nacional de Identidad (DNI) para viajar sin costo en la red de subterráneos.
Para acceder a esta modalidad, primero deben completar una solicitud de alta y esperar su aprobación. Una vez habilitados, podrán pasar por los molinetes Multipago que cuenten con esta tecnología y validar el viaje directamente con el documento.
El beneficio está destinado a quienes perciban haberes de hasta 2,5 veces la jubilación mínima, un monto que actualmente ronda los $1.087.000.
En paralelo con la implementación de esta modalidad, el subte porteño registró una nueva actualización tarifaria. Desde el 1° de noviembre, el boleto pasó de $1.817 a $1.887, mientras que el Premetro tiene un costo de $660,45.
La posibilidad alcanza tanto a quienes soliciten el boleto gratuito por primera vez como a aquellos que ya lo tengan asignado y lo utilicen mediante otros mecanismos, como la tarjeta SUBE o la aplicación Buepp.
La inscripción puede realizarse a través del sitio oficial del Gobierno porteño, donde se encuentra disponible el formulario correspondiente al Boleto gratuito para jubilados, pensionados y retirados. El trámite se encuentra en este enlace.
Quienes no quieran realizar la gestión por internet también cuentan con una alternativa presencial. Pueden acercarse, sin necesidad de solicitar turno previamente, a las oficinas de atención a jubilados que funcionan en las distintas sedes comunales de la Ciudad.
Los requisitos para obtener el beneficio
Al momento de completar la solicitud, se deben proporcionar los datos personales del interesado, entre ellos nombre y apellido, domicilio, CUIL y número de teléfono. También es necesario adjuntar una imagen del DNI y una copia del último recibo de haberes previsionales.
Otro de los requisitos consiste en completar una declaración en la que el solicitante manifiesta que no cuenta con otras fuentes de ingresos diferentes de los haberes informados. La condición se aplica a jubilados, pensionados y retirados de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas de seguridad que residan en territorio porteño.

Una vez evaluada y aprobada la presentación, el Gobierno de la Ciudad comunicará la habilitación a través de WhatsApp. A partir de ese momento, el usuario podrá utilizar el DNI en los molinetes Multipago habilitados de las estaciones de subte.
Es importante tener en cuenta que la presentación del formulario, por sí sola, no habilita el acceso gratuito: primero debe recibirse la confirmación correspondiente.
Una alternativa a la SUBE, con cinco años de vigencia
La incorporación del documento como medio de validación busca simplificar el uso del boleto gratuito y sumar una opción para quienes hasta ahora necesitaban recurrir a una tarjeta o una aplicación para acreditar su condición de beneficiarios.
El sistema permite viajar sin restricciones horarias durante todos los días de funcionamiento del servicio. Además, la habilitación tendrá una duración de cinco años, con posibilidad de renovación si el titular continúa cumpliendo las condiciones de residencia e ingresos.
La modificación había sido aprobada por la Legislatura porteña, que estableció un período de hasta 60 días para definir su implementación. La puesta en funcionamiento incorporó finalmente la identificación mediante DNI en los molinetes Multipago.
Los valores del subte y los beneficios vigentes a noviembre de 2026
En paralelo con la implementación de esta modalidad, el transporte subterráneo porteño registró una nueva actualización tarifaria. Desde el 1° de noviembre, el boleto pasó de $1.817 a $1.887, mientras que el Premetro tiene un costo de $660,45.
El esquema contempla ajustes mensuales vinculados con la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), más un adicional del 2%. La fórmula reemplazó la propuesta inicial, que contemplaba actualizaciones por inflación más un 1%.
Los valores corresponden a los pagos realizados con SUBE registrada y otros medios electrónicos habilitados, como tarjetas de crédito y débito, tecnología NFC y códigos QR. En cambio, quienes utilicen una SUBE sin registrar deberán afrontar un importe superior.
Continúan vigentes, además, distintos esquemas de descuentos para determinados grupos de usuarios, entre ellos la tarifa social y las tarifas diferenciales para estudiantes y docentes. También se mantienen los pases gratuitos destinados a personas con discapacidad, trasplantadas y beneficiarios previsionales, que pueden utilizarse mediante la tarjeta SUBE.
Por otra parte, desde agosto dejó de aplicarse el descuento de la Red SUBE cuando el viaje en subte se realiza después de haber utilizado un tren.
El mecanismo, que originalmente contemplaba rebajas del 50% para el segundo viaje y del 75% para los siguientes dentro de un período de dos horas, continúa funcionando en sentido inverso: cuando el primer trayecto se realiza en subte, los viajes posteriores en tren o colectivo mantienen los descuentos correspondientes.







