Un relevamiento del último año muestra nuevamente fuertes desfasajes. El valor del pasaje creció con fuerza en 40 de 59 jurisdicciones, y unos pocos mantuvieron la tarifa prácticamente congelada.
El costo de los colectivos urbanos registró fuertes aumentos durante los últimos 12 meses en buena parte del país. De acuerdo con un relevamiento de la Asociación Argentina de Empresas de Transporte Automotor (Aaeta), 40 de las 59 ciudades analizadas elevaron el boleto mínimo por encima de la inflación interanual.
La comparación tomó como referencia los valores vigentes entre julio de 2025 y julio de 2026. Como el último dato disponible del Índice de Precios al Consumidor (IPC) corresponde a junio, el indicador utilizado para contrastar la evolución tarifaria fue la inflación interanual de ese mes, que alcanzó el 33,5%.
El mayor salto se produjo en Sáenz Peña, Chaco. Allí el pasaje mínimo pasó de $800 a $1.885, lo que representa un incremento del 136%. En segundo lugar quedaron las líneas del Gran Buenos Aires, de jurisdicción provincial, con 117%.
El mapa elaborado por Aaeta expone una marcada dispersión. En algunas localidades, los ajustes superaron ampliamente el ritmo general de los precios, mientras que en otras el boleto tuvo incrementos moderados o directamente no registró modificaciones durante el período.
El mayor salto se produjo en Sáenz Peña, Chaco. Allí el pasaje mínimo pasó de $800 a $1.885, lo que representa un incremento del 136%. En segundo lugar quedó el AMBA correspondiente a la Provincia de Buenos Aires, donde el boleto aumentó 117%, desde $490 hasta $1.064.
Centenario, en Neuquén, ocupó el tercer lugar con una suba del 116%, al pasar de $1.147 a $2.478. En El Dorado, Misiones, el incremento fue del 108%, desde $1.200 hasta $2.500.
Las ciudades con tarifas casi congeladas
El proceso de recomposición no fue homogéneo. Comodoro Rivadavia se ubicó en el extremo contrario de la tabla: el boleto permaneció en $1.114 entre julio de 2025 y julio de 2026.
Viedma presentó el mismo comportamiento. En la capital de Río Negro, el pasaje se mantuvo durante los doce meses en $980. Otras ciudades tuvieron incrementos muy inferiores al IPC de referencia: General Pico registró una suba del 14%, Gualeguaychú del 16% y Cipolletti del 19%.
Qué pasó en la CABA yt el GBA
Dentro del AMBA, la actualización también presentó diferencias. En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo pasó de $489 a $821, con una variación del 68%.
Para las poco más de 100líneas de jurisdicción nacional, que conectan CABA y GBA, el incremento fue del 65%, desde $451 hasta $743.
En ambos casos, es amplio el contraste con los incrementos en las líneas provinciales que conectan municipios del conurbano, que en términos porcentuales fue de casi el doble.
Otros importantes centros urbanos del país con subas impoertantes fueron Mendoza, que mostró una suba del 68%, de $1.000 a $1.680. En Santa Fe, en tanto, el boleto aumentó 47%, desde $1.440 hasta $2.111, mientras que Córdoba capital registró un incremento del 36%, al pasar de $1.580 a $2.150.
También hubo aumentos destacados en otras localidades.
Villa María, Córdoba, elevó su tarifa 93%, de $700 a $1.350. San Miguel de los Andes, Neuquén, registró una suba del 86%, desde $1.561 hasta $2.900. Santa Rosa, La Pampa, aumentó 82%, de $980 a $1.780, y San Miguel de Tucumán lo hizo 79%, desde $950 hasta $1.700.
El boleto todavía está lejos del costo real
Más allá de las diferencias entre ciudades, el principal problema para las empresas continúa siendo la distancia entre el precio abonado por el pasajero y el costo efectivo de prestar el servicio.

El Índice Bondi de Aaeta, elaborado para el AMBA con información correspondiente a junio, estimó en $402.939,66 millones el costo real del sistema, frente a $326.612,31 millones reconocidos por las estructuras oficiales. La diferencia alcanza $76.327,36 millones y, según la asociación, impacta sobre las frecuencias, la calidad del servicio, la seguridad y la renovación de las unidades.
En términos individuales, el costo real de un viaje sin subsidios se ubica en $2.138,57. La cobertura tarifaria alcanza apenas 30,39%, por lo que el boleto aporta aproximadamente tres de cada diez pesos necesarios para cubrir el costo efectivo del servicio. El déficit por pasajero llega a $368,37.
Nación, Provincia y Ciudad, con brechas diferentes
La distancia entre tarifa y costo también varía según la jurisdicción. Para las líneas de jurisdicción nacional, Aaeta calcula un costo real de $2.458,15 con IVA incluido, frente a un boleto mínimo de $728,28.
En los servicios correspondientes a la Provincia de Buenos Aires, el costo real alcanza $2.055,81. En este caso, el boleto mínimo es de $1.063,98. La Ciudad de Buenos Aires presenta un costo real de $2.097,30, mientras que el usuario paga como mínimo $820,99.
En los municipios bonaerenses analizados por separado, el costo real estimado se reduce a $1.684,93 y la tarifa mínima coincide con la provincial, en $1.063,98.







