La decisión oficial tendrá impacto directo sobre el costo que afrontarán millones de usuarios residenciales durante agosto de 2026.
El Gobierno deberá resolver en los próximos días si mantiene durante agosto la bonificación extraordinaria del 25% que llevó al 75% el descuento aplicado sobre el precio del gas para los hogares alcanzados por el régimen de subsidios.
Si decide conservarla, la factura promedio registraría un incremento cercano al 3%. En cambio, si retoma el esquema establecido originalmente, el ajuste promedio sería considerablemente mayor.
Si se elimina el refuerzo extraordinario, la bonificación sobre el precio del gas se reduciría al 59,09% y el incremento para los usuarios subsidiados llegaría al 9,38%. El promedio general, considerando ambos grupos, treparía entonces al 5,74%.
Los escenarios fueron expuestos durante la reunión de directorio del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE). De acuerdo con los cálculos presentados, los hogares que no reciben subsidios tendrán una suba del 3,07% en agosto. Para los beneficiarios del régimen, en cambio, el resultado estará atado a la determinación que adopte el Poder Ejecutivo.
Si se mantiene la bonificación total del 75%, el aumento para los usuarios subsidiados sería del 2,89%. Con ese escenario, al combinarlo con el 3,07% correspondiente a los hogares sin asistencia, el incremento promedio de las facturas alcanzaría el 2,99%.
El panorama cambia si se elimina el refuerzo extraordinario. En ese caso, la bonificación sobre el precio del gas se reduciría al 59,09% y el incremento para los usuarios subsidiados llegaría al 9,38%. El promedio general, considerando ambos grupos, treparía entonces al 5,74%.
Qué establece el esquema original del subsidio al gas
El régimen surge del decreto 943/25, mediante el cual se estableció el nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Para los usuarios residenciales incluidos, la norma determinó una bonificación base del 50% sobre el Precio Anual Uniforme (PAU) entre abril y septiembre.
Ese valor refleja el costo del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), aunque incorpora un mecanismo destinado a moderar las variaciones estacionales. Sobre ese beneficio se agrega una bonificación extraordinaria anual, cuyo porcentaje fue diseñado para disminuir progresivamente a lo largo de 2026.
El cronograma fijado por la norma contemplaba un beneficio extraordinario del 25% en enero, que debía reducirse gradualmente hasta desaparecer en diciembre. Para agosto, el porcentaje adicional previsto era del 9,09%. Al sumarse al 50% correspondiente al período abril-septiembre, el descuento total debía ubicarse en 59,09%.
La aplicación de ese calendario, sin embargo, fue modificada durante el año. El Gobierno decidió reforzar transitoriamente la asistencia destinada a los usuarios subsidiados frente al contexto internacional de precios energéticos.
La guerra en Medio Oriente alteró el calendario
El primer cambio se produjo en mayo. Para ese mes, el esquema original contemplaba una bonificación total del 65,91%, resultado de sumar el 50% base y el 15,91% extraordinario. Sin embargo, la resolución 111/26 elevó el componente adicional al 25%, llevando nuevamente el beneficio total al 75%.

La decisión fue fundamentada por el Ejecutivo en el escenario internacional. La norma señaló que “el contexto energético internacional se encuentra afectado por crecientes tensiones geopolíticas en regiones estratégicas para la producción y comercialización de hidrocarburos, particularmente en Medio Oriente, lo cual ha incrementado la volatilidad de los precios internacionales del gas natural y del gas propano indiluido por redes”.
La resolución también explicó que “si bien Argentina cuenta con recursos gasíferos propios, mantiene un grado de integración con el mercado internacional a través de la importación de Gas Natural Licuado (GNL) y de combustibles sustitutos necesarios para garantizar el abastecimiento de la demanda interna, especialmente en períodos de alta estacionalidad”.
El beneficio se prorrogó durante el invierno
La modificación inicialmente había sido dispuesta únicamente para mayo. Sin embargo, el refuerzo fue extendido posteriormente. En junio, la continuidad del 75% se instrumentó mediante la resolución 121/26, mientras que para julio se utilizó la resolución 146/26.
Así, el mecanismo excepcional terminó desplazando temporalmente el sendero descendente previsto por el decreto 943/25. Ahora, la definición para agosto vuelve a quedar en manos del Gobierno y será determinante para establecer cuánto pagarán los hogares alcanzados por el SEF.
Existen alrededor de 9,5 millones de hogares con acceso al gas natural en el país y casi la mitad recibe algún tipo de subsidio. Por eso, una eventual modificación del beneficio no solo impactará sobre las facturas de ese segmento, sino también sobre el promedio tarifario residencial.






