La compañía confirmó la construcción de un complejo industrial que comenzará a operar hacia fines de 2029 y tendrá capacidad para fabricar 2,1 millones de toneladas anuales de fertilizante. El proyecto busca sustituir importaciones, ampliar las exportaciones y sumar valor al gas de la formación neuquina.

Pampa Energía confirmó una inversión de u$s2.700 millones para construir en Bahía Blanca una planta de urea granulada que tendrá capacidad para producir 2,1 millones de toneladas anuales a partir de gas natural proveniente de Vaca Muerta.

El complejo comenzará a operar hacia fines de 2029 y se convertirá en una nueva unidad de negocios para la compañía, con una proyección de generar para la Argentina unos u$s1.000 millones anuales entre sustitución de importaciones y exportaciones.

“Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa y la más grande que emprendemos en años», dijo Marcelo Mindlin, presidente de la compañía.

El proyecto, sobre el que se venía trabajando desde hace varios meses y que había sido presentado en marzo para su incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), representa la mayor inversión en la historia de Pampa Energía.

La iniciativa apunta a transformar el gas natural producido en la cuenca neuquina en un insumo industrial de mayor valor agregado, destinado tanto al mercado interno como a la exportación.

El desarrollo estará ubicado dentro del área portuaria de Bahía Blanca y contará con conexión directa a los gasoductos que transportan el gas de Vaca Muerta. La localización permitirá, además, aprovechar la infraestructura logística existente para abastecer al mercado argentino y despachar producción hacia destinos internacionales.

Pampa Energía y un complejo industrial de gran escala

La planta ocupará unas 80 hectáreas y estará integrada por una unidad de producción de amoníaco y dos líneas destinadas a la elaboración de urea granulada. En conjunto, ambas instalaciones tendrán una capacidad de 6.000 toneladas diarias.

El complejo también contará con silos para el almacenamiento del fertilizante y sistemas de carga preparados para despachar el producto tanto por camión como por vía marítima. El esquema permitirá que una parte de la producción sea destinada al consumo local, mientras que el excedente podrá llegar a mercados internacionales.

La empresa destacó que se tratará de la planta de urea más grande de la región y una de las de mayor capacidad a nivel mundial. Entre los destinos prioritarios para las exportaciones se encuentra Brasil, un mercado de gran relevancia para el proyecto debido a que el país vecino importa entre siete y ocho millones de toneladas de urea cada año.

Además, el plan contempla la construcción de una planta desalinizadora para garantizar el abastecimiento de agua necesario para las operaciones y el desarrollo de nueva infraestructura portuaria. Estas obras permitirán ampliar la capacidad operativa del puerto de Bahía Blanca y acompañar el incremento de los movimientos asociados al nuevo complejo industrial.

“Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa y la más grande que emprendemos en años. La Argentina depende de fertilizantes que llegan desde miles de kilómetros de distancia, desde regiones con alta inestabilidad geopolítica«, dijo Marcelo Mindlin, presidente de la compañía.

urea
La urea es un insumo esencial para el agro, con fuerte demanda tanto a nivel local como regional.

«Con esta planta, el país tendrá su propio abastecimiento de urea, más previsible y competitivo, y podrá exportar a la región y al mundo. Permitirá generar divisas, conquistar nuevos mercados y conectar el gas de Vaca Muerta con uno de los sectores más importantes de la economía argentina, como es el campo”, agregó.

Más de 3.500 empleos durante la construcción

La ejecución del proyecto demandará aproximadamente tres años y medio. Durante la etapa de construcción, se estima que generará más de 3.500 puestos de trabajo directos, además de miles de empleos indirectos vinculados con proveedores y empresas que forman parte de la cadena de valor.

Una vez que la planta alcance su etapa operativa, se prevé la creación de unos 300 puestos de trabajo permanentes. Pampa Energía anticipó que priorizará la contratación de trabajadores de Bahía Blanca y de localidades de la región, además de promover la incorporación de proveedores locales.

La compañía también contempla ofrecer oportunidades de participación a empleados de otras áreas que quieran incorporarse al desarrollo del nuevo negocio.

La ingeniería y la ejecución del complejo estarán a cargo de Tecnimont, perteneciente a la división E&C Solutions de Maire, y Sacde, la constructora vinculada a la familia Mindlin. Tecnimont tendrá bajo su responsabilidad las tareas de ingeniería y compras, mientras que Sacde se ocupará de la construcción del proyecto.

La provisión tecnológica estará a cargo de Nextchem, mediante su subsidiaria Stamicarbon, y de KBR, compañías especializadas en soluciones para la industria de fertilizantes. Según Pampa Energía, Tecnimont acumula experiencia internacional en el desarrollo de más de 100 plantas de amoníaco y más de 75 instalaciones de producción de urea.

Comentarios

Por si acaso, tu email no se mostrará ;)