La convocatoria despertó fuerte interés y recibió 235 propuestas por más de 8.300 MW, muy por encima del objetivo inicial fijado por el Gobierno. El proceso apunta a incorporar almacenamiento energético en zonas críticas del sistema.
La licitación AlmaSADI, impulsada por la Secretaría de Energía para reforzar la red nacional de electricidad, administrada por Cammesa, tuvo una respuesta inédita entre compañías del sector eléctrico.
La apertura de sobres técnicos reveló que 37 empresas nacionales e internacionales presentaron 235 ofertas para instalar sistemas de almacenamiento con baterías por más de 8.300 MW de potencia, un volumen que superó en más de 1.090% la meta inicial fijada por el Gobierno de 700 MW.
Es decir, la potencia ofrecida equivale a casi doce veces el objetivo previsto por la licitación.
El objetivo: respaldar el abastecimiento de electricidad
El proceso busca sumar respaldo al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) mediante centrales de almacenamiento capaces de operar durante al menos cuatro horas consecutivas.
El 24 de junio se abrirán los sobres económicos y comenzará el análisis de precios. La adjudicación definitiva de los proyectos ganadores está prevista para el 8 de julio.
El objetivo oficial es fortalecer la confiabilidad del abastecimiento eléctrico en regiones donde la infraestructura de transporte presenta limitaciones y donde el crecimiento de la demanda comienza a generar presión sobre la red.
La convocatoria se apoya sobre la experiencia previa de Alma GBA, el primer programa argentino de almacenamiento a gran escala para el Área Metropolitana de Buenos Aires.
En aquella licitación se adjudicaron 713 MW de capacidad de almacenamiento, superando en más de 40% la potencia inicialmente prevista y movilizando inversiones superiores a u$s540 millones. Actualmente, esos proyectos se encuentran en etapa de construcción.
Participación masiva: las empresas que presentaron ofertas
Entre las compañías que mostraron mayor actividad en la compulsa se destacaron MSU Energy, que presentó 28 ofertas, y Secco, con 27 iniciativas.
También sobresalieron Luz de Tres Picos —subsidiaria de PCR— con 22 proyectos; Genneia con 15; DQD Energy con 13 y Aluar con 11 propuestas.
La lista de participantes incluye además a Teslacom Energía, Energética del Norte, Sixa Energy, Central Puerto, Windearth Patagonia, 360 Energy, YPF Energía Eléctrica y Coral-Corven, entre otras firmas vinculadas al negocio de generación y almacenamiento.
Según un relevamiento elaborado por la consultora AIRES Renewables, la potencia promedio ofertada alcanzó los 35,4 MW.
El informe detalla que 78 propuestas corresponden a proyectos de hasta 20 MW y otras 90 iniciativas se ubicaron entre 20 y 40 MW. Además, hubo 50 ofertas con capacidades de hasta 50 MW y 17 proyectos que plantearon centrales de almacenamiento de entre 75 y 150 MW.
Las regiones con mayor demanda de almacenamiento
La convocatoria prevé la instalación de sistemas BESS —sigla en inglés de Battery Energy Storage Systems— en nodos considerados críticos dentro de distintas regiones del país. Los proyectos se distribuirán entre provincias del NOA, NEA, Cuyo, Centro y Litoral, además de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires por fuera del Área Metropolitana.
La distribución prevista es la siguiente: Buenos Aires (sin AMBA): 150 MW; Centro: 100 MW; La Pampa: 50 MW; Litoral: 220 MW; Noreste argentino (NEA): 250 MW; y Noroeste argentino (NOA): 120 MW.

Las distribuidoras y transportistas que recibieron más propuestas fueron Secheep, en Chaco, con 42 ofertas; Transba con 37; Enersa, de Entre Ríos, con 32; Trasnoa con 22; y Trasnea con 20 iniciativas. También hubo presentaciones para nodos operados por Transener y Apelp, en La Pampa.
La inversión estimada por el Gobierno para los proyectos que finalmente resulten adjudicados ronda los 700 millones de dólares.
El interés empresario aparece vinculado no solo a la necesidad de reforzar el sistema eléctrico, sino también a las oportunidades de expansión de la demanda que podrían generar sectores industriales y mineros.
Cómo sigue el proceso de adjudicación
El cronograma oficial de AlmaSADI continuará el próximo 9 de junio con la evaluación de las propuestas técnicas incluidas en los sobres “A”. Una semana más tarde, el 16 de junio, Cammesa realizará la calificación formal de esas ofertas.
Posteriormente, el 24 de junio se abrirán los sobres económicos y comenzará el análisis de precios. La adjudicación definitiva de los proyectos ganadores está prevista para el 8 de julio.
La convocatoria establece un tope de remuneración de 12.500 dólares por megawatt por mes para las centrales adjudicadas. Desde la Secretaría de Energía señalaron que la incorporación de baterías permitirá mejorar la capacidad de respuesta del sistema frente a picos de consumo y contingencias operativas.
“El almacenamiento con baterías de última generación permite responder rápidamente ante variaciones de demanda, aportar flexibilidad al despacho y sumar reservas para operar con mayor seguridad, reduciendo la probabilidad de cortes y mejorando la calidad del servicio”, indicaron desde el organismo.







