La evolución de los gastos operativos mostró en mayo un ritmo más contenido que en meses previos, pero el alto incremento acumulado en este 2026 continúa complicando a las empresas del autotransporte.
Los costos del transporte en camiones volvieron a crecer durante mayo de 2026, aunque a una velocidad inferior a la observada en el primer tramo del año.
De acuerdo con el Índice de Costos del Transporte (ICT) elaborado por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) y auditado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, el indicador registró una variación de 1,91% en el quinto mes del año.
El combustible continúa ocupando un lugar central dentro de la ecuación económica del transporte de cargas: durante mayo, el rubro registró una variación de 1,67%
La cifra representó una desaceleración frente al incremento de 2,42% registrado en abril y quedó muy por debajo del salto de 10,15% observado en marzo, cuando el sector atravesó la mayor suba mensual de los últimos dos años.
Sin embargo, el alivio relativo que reflejan los datos mensuales no alcanza para modificar el panorama general. Entre enero y mayo, el ICT acumuló un incremento de 20%, un valor considerablemente superior al 11,2% contabilizado en igual período del año pasado.
En la comparación interanual, la variación llegó al 48%, reflejando la persistencia de fuertes presiones sobre la estructura de costos de la actividad.
Parte de la moderación observada en los últimos dos meses estuvo asociada a la continuidad del esquema de estabilización aplicado sobre los combustibles, conocido en el mercado como “buffer”, que permitió contener parcialmente la evolución del principal insumo utilizado por el transporte carretero.
Los factores de mayor incidencia
Dentro de los distintos componentes relevados por el índice, el rubro que mostró el mayor incremento en mayo fue Gastos Generales, con una suba de 11%. El resultado estuvo impulsado principalmente por mayores costos asociados a la energía eléctrica y otros servicios necesarios para el funcionamiento de las empresas.
También tuvieron incidencia las variaciones registradas en Material Rodante, que avanzó 2,23%, y en Reparaciones, con un aumento de 1,79%.
Este último componente continúa reflejando los efectos que genera el deterioro de rutas y caminos sobre la operación diaria de las unidades, obligando a realizar mayores intervenciones de mantenimiento y elevando los costos de explotación.
A su vez, el rubro Personal (Conducción) registró una variación de 1,7%, producto de la aplicación de la tercera cuota prevista en el acuerdo salarial correspondiente al Convenio Colectivo de Trabajo 40/89.
En menor medida también se verificaron aumentos en Neumáticos (0,54%), Peajes (0,18%) y Costo Financiero (0,18%). En contraste, Lubricantes, Seguros y Patentes y Tasas permanecieron sin modificaciones durante el período analizado.
El combustible sigue siendo la variable determinante
Pese a la desaceleración reciente, el combustible continúa ocupando un lugar central dentro de la ecuación económica del transporte de cargas. Durante mayo, el rubro registró una variación de 1,67%, aunque sigue siendo el componente con mayor peso dentro de la estructura de costos sectorial.

Desde comienzos de año, el gasoil acumula un incremento cercano al 33%, una evolución que mantiene en alerta a las empresas por su impacto directo sobre las tarifas y la rentabilidad de las operaciones.
A este escenario se suma la decisión oficial de postergar nuevamente la actualización plena de los impuestos aplicados a los combustibles líquidos mediante los Decretos 302/26 y 405/26. El esquema de diferimiento, vigente desde mayo de 2024 y prorrogado durante junio, introduce además incertidumbre respecto de la evolución futura de los precios.
Un contexto desafiante para el transporte en camiones
Más allá de las tensiones internas, el valor del gasoil en Argentina continúa mostrando una posición relativamente competitiva dentro del contexto regional.
Según un relevamiento realizado por la consultora Montamat & Asociados, durante mayo el precio promedio del combustible alcanzó los 1,63 dólares por litro.
El valor se ubicó por encima de los registrados en Brasil y Uruguay, donde rondó los 1,45 dólares, aunque permaneció por debajo de los niveles observados en Chile y Perú, con precios de 1,72 y 1,93 dólares por litro, respectivamente.
La comparación regional resulta relevante para una actividad estrechamente vinculada a la competitividad exportadora y a los costos logísticos de las cadenas productivas.







