El acuerdo paritario entre la UTA y los empresarios del transporte se cerró tras meses de tensión y advertencias de medidas de fuerza, en un escenario atravesado por aumentos de boleto, mayores costos operativos y un incremento de la ayuda estatal.
El Gobierno nacional homologó el acuerdo paritario alcanzado entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del transporte de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que establece una actualización progresiva de los salarios de los colectiveros para julio, agosto y septiembre.
El básico de los trabajadores de conducción pasará a ser de $1.645.721,36 en julio, $1.676.990,06 en agosto y $1.707.175,88 desde septiembre.
El entendimiento también contempla una suma extraordinaria no remunerativa de $170.000 para los choferes, además de una actualización de los viáticos diarios.
«Las partes acordaron reunirse durante septiembre para evaluar la evolución de los precios y los costos de las empresas, y se comprometieron a mantener la paz social en el sector», informaron desde Capital Humano en un comunicado.
La homologación fue comunicada por la Secretaría de Trabajo, dependiente del Ministerio de Capital Humano, luego de un período de negociaciones marcado por el enfrentamiento entre el sindicato y las compañías operadoras.
Un aumento escalonado y una suma extraordinaria
El acuerdo establece que los nuevos salarios básicos se aplicarán de manera progresiva durante el trimestre.
Los montos definidos corresponden al personal de conducción, mientras que para las restantes categorías laborales se contemplarán valores proporcionales.
Además del incremento salarial, los trabajadores recibirán una gratificación extraordinaria de $170.000, de carácter no remunerativo.
En el caso del resto de las categorías, el monto será calculado en función de la proporción correspondiente y del tiempo efectivamente trabajado.

Los viáticos también tendrán modificaciones. El reintegro de gastos por cada jornada laboral efectiva será de $20.000 durante julio, $21.000 en agosto y $22.000 en septiembre.
«Las partes acordaron reunirse durante septiembre para evaluar la evolución de los precios y los costos de las empresas, y se comprometieron a mantener la paz social en el sector», informaron en el comunicado.
El acuerdo con los colectiveros, tras meses de tensión
La resolución puso fin, al menos por el momento, a una negociación que había atravesado distintos momentos de tensión entre la organización sindical y las empresas de colectivos.
La UTA había reclamado una recomposición de los ingresos acorde con la evolución de los precios y había cuestionado la falta de avances en las conversaciones.
El conflicto llegó a incluir advertencias sobre posibles medidas de fuerza. A mediados de junio, el gremio había elevado el tono de sus reclamos y alertado sobre la posibilidad de afectar el servicio en el AMBA. «No pongan en riesgo la paz social y el transporte en el AMBA», había señalado la organización sindical en uno de sus comunicados.
En otra comunicación, la UTA había advertido que “la paciencia se convierte en un bien escaso” y responsabilizó tanto a las empresas como al Estado por el estancamiento de la discusión salarial.
El sindicato, conducido por Roberto Carlos Fernández, rechazó los argumentos vinculados con las dificultades financieras de las compañías y reclamó que se garantice un “un salario digno”.
La organización también cuestionó que las empresas atribuyeran sus limitaciones a la política de subsidios. La UTA sostuvo que “los subsidios” son “ajenos a los trabajadores” y que las discusiones sobre ese esquema corresponden a las partes involucradas en el sistema de financiamiento del transporte.
El aumento salarial se negoció junto con el ajuste del boleto
El cierre de la paritaria se produjo en paralelo con una nueva actualización de las tarifas de colectivos de jurisdicción nacional. El miércoles 15 de julio comenzó a regir el tercer y último tramo del esquema de incrementos anunciado por la Secretaría de Transporte en mayo para las 104 líneas nacionales que operan en el AMBA.
Con la aplicación de esta última etapa, el boleto mínimo para los pasajeros con tarjeta SUBE registrada pasó de $728,28 a $742,81, lo que representa un incremento del 2% en el tramo más corto y completa una suba acumulada del 6% durante el trimestre.

El sistema establece valores diferenciados de acuerdo con la distancia recorrida, por lo que los servicios más extensos registraron aumentos proporcionalmente superiores. En esos recorridos, la actualización acumulada llega hasta el 8,9%.
Más subsidios para contener los costos del sistema
En las últimas semanas, la Secretaría de Transporte aprobó un incremento en los subsidios destinados a las empresas que operan las líneas de jurisdicción nacional en el AMBA.
La medida quedó formalizada mediante la Resolución 48/2026 y modificó la llamada “tarifa técnica”, que representa el costo reconocido por cada pasajero transportado y contempla tanto la recaudación por venta de pasajes como los aportes estatales.
Con la actualización, el valor promedio reconocido pasó de $1.778 a $1.816 por pasajero, una variación del 2% que acompañó el ajuste aplicado a las tarifas.
Uno de los factores considerados fue la evolución de los costos operativos, en particular el precio del gasoil, que registró aumentos desde marzo en un contexto internacional marcado por las tensiones derivadas del conflicto en Medio Oriente.






