Un estudio de la asociación del autotransporte Aaeta comparó 11 mercados regionales con distintos modelos de financiamiento. Cuáles tienen los boletos más baratos y dónde hay mayor cobertura estatal de la tarifa.

Un estudio elaborado por la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), que analizó 11 sistemas urbanos de América Latina, muestra que el AMBA se encuentra entre las áreas metropolitanas con mayor nivel de subsidios estatales para sostener las tarifas.

Según el relevamiento, el Estado financia el 69% del valor real del pasaje de colectivo, mientras que los usuarios aportan el 31% restante.

Dentro de la comparación regional, únicamente Ciudad de México exhibe una participación pública superior, con un subsidio equivalente al 70% del costo operativo.

Además, presenta el boleto más económico de la muestra, con un valor de USD 0,43.

En cuanto a la evolución de los costos del transporte metropolitano, durante abril de 2026 las compañías percibieron en promedio $1.609,11 por pasajero transportado, considerando tanto la recaudación tarifaria como los aportes estatales.

En el caso del AMBA, el ticket promedio considerado para la comparación internacional alcanza los USD 0,51.

Detrás aparecen otras grandes urbes de la región con importantes esquemas de asistencia. Santiago de Chile registra una cobertura estatal del 65%, Santo Domingo llega al 60%, Panamá al 55% y Bogotá al 52%.

En tanto, Cali presenta una distribución equilibrada, donde Estado y pasajeros financian en partes iguales el funcionamiento del sistema.

Diferentes esquemas de financiamiento en América Latina

El relevamiento también evidencia que existen modelos con una menor intervención pública. En Lima y São Paulo, por ejemplo, los usuarios asumen más de la mitad de los costos operativos, con participaciones del 54% y 55%, respectivamente.

Montevideo se ubica en una posición intermedia, con un subsidio estatal del 41%, mientras que San José de Costa Rica constituye el caso más singular de la muestra.

Allí, el pasajero afronta prácticamente la totalidad del costo del servicio, con una participación cercana al 99%, aunque el precio del boleto, de USD 0,82, no se encuentra entre los más elevados de la región.

La brecha entre ingresos y costos que denuncian las empresas

A pesar del elevado nivel de subsidios, las empresas que operan en el AMBA sostienen que los recursos actuales resultan insuficientes para garantizar el equilibrio económico del sistema.

De acuerdo con el Índice Bondi, indicador elaborado por Aaeta para monitorear la evolución de los costos del transporte metropolitano, durante abril de 2026 las compañías percibieron en promedio $1.609,11 por pasajero transportado, considerando tanto la recaudación tarifaria como los aportes estatales.

Sin embargo, el costo operativo estimado para prestar el servicio alcanzó los $1.923,38 por viaje, sin contabilizar el IVA. La diferencia implica una pérdida de $314,27 por cada pasajero transportado.

La magnitud del desfasaje se aprecia con mayor claridad al comparar el valor actual del boleto con el costo real calculado por el sector. Mientras la tarifa mínima para las líneas nacionales se ubicaba entonces en $700 —actualmente en $714 para usuarios con SUBE registrada—, el pasaje debería ascender a $2.125,34 con IVA incluido si desaparecieran completamente los subsidios.

Diferencias dentro del AMBA

La estructura de costos tampoco es homogénea entre las distintas jurisdicciones que integran el área metropolitana.

Grupo Dota, Paro de colectivos, UTA, subsidios a los colectivos
La financiación del transporte metropolitano continúa siendo uno de los principales puntos de debate entre el Gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires.

Según los cálculos difundidos por Aaeta, las líneas de jurisdicción nacional presentan los costos más elevados, con un boleto técnico que alcanzaría los $2.357. Las líneas dependientes de la Ciudad de Buenos Aires muestran un valor estimado de $2.123, mientras que el promedio general del sistema se ubica en torno a los $2.125.

Por debajo aparecen los servicios provinciales, con un costo de $1.969, y las líneas municipales bonaerenses, cuyo valor técnico se calcula en $1.861.

Estas diferencias responden a factores operativos vinculados con la extensión de los recorridos, la cantidad de pasajeros transportados y la complejidad de cada red de servicios.

Una discusión abierta sobre el futuro del sistema

La financiación del transporte metropolitano continúa siendo uno de los principales puntos de debate entre el Gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires.

Las distintas políticas tarifarias aplicadas por cada jurisdicción han generado diferencias crecientes entre los boletos que pagan los usuarios según la línea utilizada.

Al mismo tiempo, las empresas sostienen que el esquema vigente no cubre la totalidad de los costos y reclaman una actualización de los mecanismos de compensación.

En ese contexto, el sector plantea dos caminos posibles: incrementar el volumen de subsidios o avanzar hacia una recomposición tarifaria que reduzca la distancia entre el precio abonado por los pasajeros y el costo efectivo de operación.

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