El crecimiento económico y demográfico de Neuquén comienza a hacer efecto en una de sus principales plazas turísticas cordilleranas. La llegada de nuevos residentes y compradores se combina con los visitantes y la renta temporaria, mientras la limitada disponibilidad de terrenos condiciona la expansión de la oferta.
El crecimiento de Vaca Muerta ya tiene efectos que exceden el corredor directamente vinculado con la producción de hidrocarburos.
En San Martín de los Andes, a unos 500 kilómetros de la formación shale de la provincia, ese impacto comienza a reflejarse en el mercado inmobiliario, con mayor demanda de propiedades, llegada de nuevos residentes y crecimiento de las inversiones.
La ciudad no es un polo petrolero ni concentra instalaciones vinculadas directamente con la explotación de hidrocarburos. Sin embargo, forma parte de una provincia que atraviesa una fuerte expansión económica y demográfica.
El fenómeno se suma a una demanda que la ciudad ya tenía consolidada por su actividad turística y por el interés como destino de segunda vivienda. La combinación de estos factores explica buena parte del movimiento que registra actualmente el sector inmobiliario local.
El movimiento generado por la industria energética atrae profesionales, ejecutivos e inversores y una parte de esa demanda se traslada hacia localidades con oferta turística y residencial, entre ellas San Martín de los Andes.
“Probablemente Neuquén sea la provincia más fuerte en inversiones, desarrollo e incremento de la población. Hay una presión demográfica que también se observa en San Martín de los Andes, que recibe parte del derrame que se produce con el crecimiento de la industria petrolera”, dijo a Clarín Federico Zabala, presidente de la Cámara de Desarrolladores Inmobiliarios de San Martín de los Andes (Cadesma).
El fenómeno se suma a una demanda que la ciudad ya tenía consolidada por su actividad turística y por el interés como destino de segunda vivienda. La combinación de estos factores explica buena parte del movimiento que registra actualmente el sector inmobiliario local.
Más demanda y una oferta limitada
Uno de los principales condicionantes del mercado es la disponibilidad de suelo. La oferta limitada permite sostener valores elevados en las zonas más consolidadas, aunque al mismo tiempo genera dificultades para ampliar la disponibilidad de viviendas destinadas a quienes buscan radicarse de manera permanente.
En los proyectos nuevos se observa una oferta creciente de departamentos y monoambientes, muchos de ellos amoblados y orientados al alquiler temporario. También avanzan desarrollos de cabañas y condominios de montaña en barrios cerrados.
La demanda presenta dos perfiles principales. Por un lado están los compradores que buscan una segunda vivienda o una propiedad destinada a la renta turística.
Por otro, aparecen personas que llegan para instalarse en forma permanente, muchas de ellas relacionadas directa o indirectamente con el crecimiento económico de Neuquén.
Para inversión y segunda vivienda predominan los departamentos de uno y dos dormitorios, especialmente en sectores céntricos y con posibilidades de alquiler temporario. En el caso de quienes buscan residencia permanente, existe mayor interés por casas de tres a cinco ambientes y por lotes ubicados en barrios cerrados o semiprivados.
Los valores también muestran diferencias importantes según la ubicación y el tipo de proyecto. En las zonas más consolidadas, los desarrollos premium pueden alcanzar aproximadamente los US$4.000 por metro cuadrado. En proyectos en pozo, los precios se ubican entre US$2.800 y US$3.200 por metro cuadrado, mientras que en loteos y barrios periféricos los valores son menores.
Infraestructura para acompañar la expansión
El aumento de la actividad inmobiliaria también plantea la necesidad de ampliar infraestructura y servicios. Cadesma, entidad creada hace aproximadamente un año, busca representar al sector y trabajar sobre algunas de las necesidades que acompañan el crecimiento de la ciudad, entre ellas la conectividad y los servicios.
En ese contexto, el aeropuerto Aviador Carlos Campos atraviesa un proceso de transformación. Actualmente se ejecutan trabajos sobre la terminal aérea para reforzar sectores estructurales y poner a punto parte del edificio original. Entre los objetivos de largo plazo aparece la posibilidad de incorporar vuelos internacionales.

También se trabaja sobre el ordenamiento urbano. Desde hace aproximadamente un año, la provincia avanza en la adecuación del código urbanístico y en un plan de ordenamiento urbano y de tránsito vehicular, en un escenario donde todavía existen normas superpuestas.
La evolución de San Martín de los Andes se produce, además, dentro de una economía provincial que combina dos actividades de peso: energía y turismo.
La expansión de Vaca Muerta funciona como uno de los principales motores de la economía neuquina, mientras que el turismo aporta una demanda inmobiliaria propia y sostiene el atractivo de la ciudad para compradores de distintas partes del país.
Quiénes están comprando
El perfil de los compradores también se amplió. Muchos llegan inicialmente como turistas, regresan en distintas oportunidades y posteriormente deciden invertir o radicarse.
En general, predominan familias y profesionales que buscan mejorar su calidad de vida. También hay inversores que consideran a la ciudad como un mercado seguro que permite preservar su capital.
El origen geográfico también es amplio. La mayor parte de la demanda proviene de grandes centros urbanos como Buenos Aires, Córdoba y Rosario, aunque también existe un creciente interés desde otras provincias y de argentinos residentes en el exterior.
A este grupo se suman trabajadores que pueden desempeñarse de manera remota y que buscan instalarse en ciudades con servicios, infraestructura y menor densidad poblacional.







