El último informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP-UBA-CONICET detalló los valores correspondientes a julio de 2026, con diferencias según el nivel de asistencia estatal. El relevamiento también analizó la cobertura del sistema y la proporción del costo de abastecimiento que afrontan los consumidores.
Un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que no recibe subsidios destinará en julio de 2026 $133.072 mensuales para cubrir sus facturas de electricidad y gas natural, según el último Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el CONICET.
El monto corresponde a una factura eléctrica promedio de $68.210 y a un consumo de gas natural de $64.862.
La evolución registrada durante el mes estuvo determinada por la combinación de las actualizaciones tarifarias y el aumento estacional de la demanda energética, asociado al período de temperaturas más bajas.
La evolución acumulada desde diciembre de 2023 también muestra un fuerte incremento. Según las estimaciones incluidas en el informe, la canasta de servicios públicos del AMBA aumentó 966% desde entonces, frente a una suba estimada del 241% en el nivel general de precios.
El gasto en electricidad y gas forma parte de una canasta que también contempla los servicios de agua potable y transporte. Para un hogar del AMBA sin subsidios, el costo conjunto de esos servicios alcanzó en julio los $295.826 mensuales.
El valor representó un incremento del 4,6% respecto de junio y una suba interanual del 53%.
Dentro de ese conjunto, los servicios energéticos tuvieron una incidencia significativa: el gasto en electricidad aumentó 12,5% en términos mensuales, mientras que la factura de gas natural registró un incremento del 5,2%.
En términos interanuales, la tarifa eléctrica acumuló una suba del 48%, mientras que el gas natural registró un incremento del 39%.
La evolución acumulada desde diciembre de 2023 también muestra un fuerte incremento. Según las estimaciones incluidas en el informe, la canasta de servicios públicos del AMBA aumentó 966% desde entonces, frente a una suba estimada del 241% en el nivel general de precios.
Las tarifas de luz y gas según el nivel de subsidios y la provincia
El reporte del IIEP también comparó el costo de la electricidad entre distintas jurisdicciones del país. Para un consumo residencial de 265 kWh mensuales, la factura promedio nacional alcanzó en julio los $89.205 para un hogar sin subsidios.
En cambio, para los usuarios que todavía reciben bonificaciones sobre el precio mayorista de la energía, el promedio se ubicó en $58.009.
En el caso del gas natural por redes, el valor promedio nacional de julio para un usuario sin subsidios fue de $99.921 mensuales, con el cálculo ajustado por estacionalidad. Para quienes cuentan con asistencia, la factura promedio se ubicó en $65.365.
Casi la mitad de los hogares ya paga sin subsidios
La implementación del nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados modificó la clasificación que anteriormente dividía a los usuarios residenciales en los niveles N1, N2 y N3. Desde 2026, la diferenciación se establece entre hogares subsidiados y no subsidiados, a partir de criterios vinculados con los ingresos, el patrimonio y la situación socioeconómica.
En el sistema eléctrico residencial existen 16,5 millones de usuarios en todo el país. De ese universo, 8,73 millones continúan recibiendo subsidios, equivalentes al 53%. En tanto, unos 7,77 millones, cerca del 47%, ya afrontan el costo energético sin asistencia estatal.
La situación es similar en el gas natural por redes. Sobre un universo superior a 9,6 millones de usuarios residenciales, 4,78 millones reciben subsidios, el 49,8%. Los aproximadamente 4,82 millones restantes pagan sus facturas sin bonificaciones.

La cantidad de beneficiarios se redujo en ambos servicios desde diciembre de 2023. En electricidad, el universo subsidiado pasó de 10,8 millones a 8,73 millones de hogares. En gas natural, disminuyó de 5,64 millones a 4,78 millones.
Qué descuentos reciben los usuarios con ayuda estatal
En electricidad, los hogares que califican para recibir asistencia cuentan con una bonificación base del 50% sobre el precio mayorista de la energía, aplicada dentro de un bloque de consumo.
Para julio, el límite considerado por el IIEP fue de 300 kWh, con una bonificación adicional del 16,59%. De esta manera, el descuento total llegó al 66,6% dentro del bloque subsidiado.
Para el gas natural, la bonificación base también alcanza el 50% y se concentra durante los meses de mayor consumo. En julio se sumó un descuento adicional del 25% sobre el precio del gas, con lo que el beneficio total alcanzó el 75% para el bloque subsidiado.

El consumo que supera los límites establecidos debe pagarse al precio pleno. Además, las bonificaciones se aplican sobre el componente energético y no sobre el total de la factura, que también incluye los costos correspondientes al transporte, la distribución y los impuestos.
El Estado todavía absorbe una parte del costo
La cobertura del costo energético presenta una diferencia marcada entre los hogares subsidiados y quienes pagan tarifa plena. En electricidad, los usuarios sin asistencia cubren el 100% del costo del sistema, mientras que los subsidiados afrontan el 33%.
En promedio, considerando el conjunto del sistema residencial, los usuarios cubren el 63% y el Estado aporta el 37% restante.
En gas natural, los hogares sin subsidios cubren el 99% del costo de abastecimiento, mientras que los beneficiarios afrontan el 25%. El promedio ponderado del sistema alcanza una cobertura del 57% por parte de los usuarios, con una participación estatal del 43%.
En el conjunto de servicios públicos que integran la canasta del AMBA, los hogares cubren en promedio el 54% de los costos, mientras que el porcentaje restante continúa siendo financiado mediante subsidios estatales.






