Los nuevos cuadros de Edenor y Edesur comenzarán a regir en julio con efectos diferentes según el tipo de usuario. Cómo impactan los cambios que dispuso el Gobierno en cada caso.

Las tarifas eléctricas de Edenor y Edesur volverán a modificarse desde julio con un esquema que tendrá impactos diferentes según la situación de cada usuario.

Los hogares que pagan la tarifa plena registrarán aumentos promedio de hasta 5%, mientras que aquellos que reciben asistencia estatal tendrán una baja cercana al 0,75% en el consumo alcanzado por los subsidios.

Las actualizaciones tarifarias también alcanzarán a usuarios comerciales e industriales abastecidos por Edenor y Edesur.

La diferencia responde a la decisión del Gobierno de incrementar el porcentaje de bonificación aplicado sobre el precio estacional de la energía para los usuarios subsidiados.

En paralelo, continuarán las actualizaciones de los componentes que integran la tarifa para el resto de los clientes, como el Valor Agregado de Distribución (VAD) y el precio mayorista de la energía.

Qué pasará con los usuarios residenciales

El aumento alcanzará a los clientes residenciales que no reciben subsidios, un universo cercano a los 2 millones de hogares, equivalente a alrededor del 40% de los usuarios de Edenor y Edesur.

De acuerdo con la información conocida, el VAD que perciben las distribuidoras tendrá una actualización de entre 2,7% y 3%, a lo que se suma un incremento cercano al 13% en el precio de la potencia y otro de alrededor del 5% en el precio estacional de la energía.

La combinación de esos factores explica el ajuste promedio que reflejarán las facturas de quienes abonan la tarifa plena.

El Gobierno informará un aumento promedio cercano al 1,5% para los usuarios residenciales. Sin embargo, ese porcentaje surge de ponderar el comportamiento de todas las categorías y no refleja el impacto que tendrá cada grupo de clientes por separado.

Mayor bonificación para los hogares con subsidios

Los usuarios que reciben asistencia estatal tendrán una reducción promedio en el bloque de consumo subsidiado debido al incremento de la bonificación sobre el precio estacional de la energía.

En junio ese beneficio alcanzaba el 61,97% y para julio estaba previsto que descendiera al 60,67%, según el cronograma vigente. Sin embargo, el Ejecutivo decidió elevarlo hasta el 65,59%, lo que permitirá compensar parcialmente las actualizaciones tarifarias previstas para este mes.

El beneficio alcanza a unos 3,3 millones de hogares y se aplica únicamente sobre el consumo subsidiado, que durante el invierno tiene un límite de 300 kWh mensuales. La energía consumida por encima de ese volumen continúa facturándose a tarifa plena.

consumo de luz
Los hogares que pagan la tarifa plena registrarán aumentos promedio de hasta 5%, mientras que aquellos que reciben asistencia estatal tendrán una baja cercana al 0,75%.

El actual régimen de subsidios reemplazó este año el esquema de segmentación por niveles de ingresos por una única categoría de usuarios residenciales con asistencia estatal y estableció un sistema de bonificaciones sobre el consumo básico.

También aumentan las tarifas para comercios e industrias

Las actualizaciones tarifarias también alcanzarán a usuarios comerciales e industriales abastecidos por Edenor y Edesur.

Los pequeños comercios y establecimientos incluidos en las categorías G1, G2 y G3 registrarán aumentos de entre 6% y 7%, con diferencias según el nivel de consumo.

En el caso de los usuarios T2, donde se encuentran pequeñas y medianas industrias, grandes locales comerciales, hoteles, restaurantes y edificios de servicios con demandas eléctricas intermedias, el ajuste rondará el 7,5%.

Para la categoría T3 en baja tensión, integrada por industrias manufactureras, frigoríficos, centros logísticos, supermercados, sanatorios, universidades privadas y otros establecimientos de mayor consumo, las tarifas aumentarán entre 7,5% y 8%.

De esta manera, el nuevo esquema tarifario combinará incrementos para los usuarios que pagan el costo pleno de la electricidad con una mayor asistencia para los hogares subsidiados, mientras que las actividades comerciales e industriales volverán a afrontar un ajuste en sus costos energéticos.

Por último, están los T3 BT ≥300 que tienen una demanda de potencia contratada de 300 kW o más y reciben el suministro de la red de baja tensión.

El listado incluye grandes plantas industriales; hipermercados y centros comerciales; grandes centros logísticos; hospitales de alta complejidad; grandes edificios corporativos; y plantas de procesamiento de alimentos y frigoríficos de gran porte. El aumento para este segmento será el más alto ya que la suba oscilará entre 12,5% y 13,5 por ciento.

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