La medida comenzará a regir el 1° de agosto de 2026 y nuevamente contempla solo una parte de los ajustes tributarios pendientes, en un mercado en el que cae la demanda.
El Gobierno aplicará desde este sábado 1° de agosto una actualización parcial de los impuestos que gravan a los combustibles, una medida que tendrá impacto directo sobre los precios de las naftas y el gasoil en surtidores de todo el país.
El incremento promedio derivado de esta modificación será de alrededor del 0,5%, aunque el efecto final dependerá del producto y de la zona de comercialización.
En términos concretos, el ajuste impositivo implicará desde este sábado un incremento aproximado de $11 por litro para las naftas y de unos $14 para el gasoil.
La decisión fue formalizada mediante el decreto 693, publicado este viernes 31 de julio de 2026 en el Boletín Oficial, que establece los valores correspondientes a los hechos imponibles alcanzados durante agosto.
Al mismo tiempo, la norma vuelve a postergar una parte sustancial de los incrementos tributarios acumulados, que quedarán para septiembre.
En términos concretos, el ajuste impositivo implicará desde este sábado un incremento aproximado de $11 por litro para las naftas y de unos $14 para el gasoil. De esta manera, el impacto será acotado en comparación con la actualización total que todavía permanece pendiente.
El esquema se suma a una política que el Ejecutivo viene aplicando desde hace varios meses para administrar de manera escalonada la recomposición de los impuestos a los combustibles. En julio, el Gobierno había optado nuevamente por diferir parte de la actualización, mientras que ahora decidió avanzar solo con una porción de los montos pendientes.
Cuánto impactará en naftas y gasoil
Para las naftas, el ajuste contempla una suba vinculada al impuesto sobre los combustibles líquidos y otra correspondiente al impuesto al dióxido de carbono. Tomando como referencia los valores relevados actualmente en el mercado, el aumento llevará el precio de la nafta súper desde unos $2.047 hasta aproximadamente $2.058 por litro.
En el caso del gasoil, la actualización también combina distintos componentes tributarios. El impacto general se ubicará en torno de los $14 adicionales por litro, aunque existen diferencias regionales debido al tratamiento impositivo diferencial vigente para determinadas zonas del país.
Ese régimen alcanza a las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, además de la Antártida e Islas del Atlántico Sur. También comprende al partido bonaerense de Patagones y al departamento mendocino de Malargüe.
Con los valores utilizados como referencia, el precio del gasoil pasará de unos $2.106 a aproximadamente $2.120 por litro. La cifra permite dimensionar el traslado de la actualización tributaria al consumidor, aunque los valores concretos en las estaciones pueden variar según la empresa, la ubicación y la modalidad de comercialización.
El grueso del aumento quedó para septiembre
La principal particularidad de la medida es que el Gobierno no aplicará todavía la totalidad de los impuestos pendientes. El decreto establece que el resto de los incrementos acumulados tendrá vigencia a partir del 1° de septiembre de 2026.
La postergación alcanza remanentes correspondientes a períodos anteriores que todavía no habían sido trasladados completamente al precio de los combustibles.
De este modo, la decisión oficial vuelve a dividir en etapas la actualización de los gravámenes, en lugar de aplicar de una sola vez todo el ajuste acumulado.
El Gobierno justificó la decisión “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”.

El argumento se vincula con la intención de evitar que una recomposición tributaria más pronunciada tenga un efecto inmediato sobre los precios de los combustibles y, por esa vía, sobre otros costos de la economía.
La postergación, sin embargo, no implica que el aumento desaparezca. El decreto establece que el incremento restante “surtirá efectos respecto de la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil para los hechos imponibles que se perfeccionen desde el 1° de septiembre de 2026, inclusive”.
Un mercado que llega con menor demanda
La nueva modificación tributaria se produce en un mercado que ya venía mostrando una contracción en los volúmenes comercializados. El dato más reciente, correspondiente a junio, mostró ventas por 1.331.423 metros cúbicos de naftas y gasoil, 2,9% menos que en igual mes de 2025, según información de la Secretaría de Energía.
La baja acumuló cinco períodos consecutivos en la comparación interanual y llevó el volumen vendido durante el primer semestre a 8,21 millones de metros cúbicos, el menor registro para una primera mitad de año desde 2021. Frente al mismo período de 2025, la caída fue de 1,3%.
El retroceso tuvo además una incidencia directa sobre las estaciones de servicio, que dependen del volumen comercializado para sostener su flujo de fondos. Hernán Landgrebe, presidente de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina, explicó que el deterioro responde a una combinación de factores.
“La caída del consumo impacta directamente en el ingreso de las Estaciones de Servicio porque disminuyen los volúmenes vendidos y, por consiguiente, se reduce la disponibilidad económica de los negocios“, explicó el dirigente.
El empresario también vinculó parte de la evolución reciente con los incrementos registrados en los combustibles durante los últimos meses, en un contexto internacional marcado por el conflicto bélico en Medio Oriente y su incidencia sobre las cotizaciones del petróleo.






