El regreso de los equipos a Puesto Quiroga se da tras más de tres años sin operaciones y forma parte de un programa que combina nuevas perforaciones con intervenciones sobre pozos existentes.
Después de más de tres años sin nuevas perforaciones, Crown Point Energía volvió a poner en marcha un equipo en el área Puesto Quiroga, dentro de la concesión El Tordillo, uno de los yacimientos maduros de Chubut.
La compañía inició así un programa que contempla una inversión de US$45 millones durante el primer año y apunta a recuperar producción en la Cuenca del Golfo San Jorge.
El plan de Crown Point en El Tordillo prevé avanzar con ocho pozos por año, además de trabajos destinados a mejorar el rendimiento de perforaciones existentes.
El primer pozo comenzó a perforarse hace aproximadamente una semana y ya superó los 1.500 metros de profundidad. La operación continuará hasta alcanzar unos 3.600 metros.
El reinicio fue recorrido por el gobernador Ignacio Torres, junto con funcionarios provinciales, representantes sindicales y directivos de la empresa.
Un programa que combina perforación y recuperación
El plan de Crown Point prevé avanzar con ocho pozos por año, además de trabajos destinados a mejorar el rendimiento de perforaciones existentes.
El acuerdo alcanzado con la provincia incluye 24 intervenciones de reacondicionamiento, conocidas en la industria como workover, dentro de una estrategia orientada a sostener los niveles productivos de una operación que enfrenta el declino natural de los yacimientos convencionales.
Las áreas que ahora administra Crown Point estaban anteriormente bajo operación de Tecpetrol. El traspaso fue autorizado mediante el Decreto Provincial N.º 1419/2025 y abrió una nueva etapa para El Tordillo, luego de un período sin actividad de perforación.
La compañía prevé sostener el ritmo de desarrollo durante los próximos años. La incorporación de nuevos pozos se complementará con intervenciones sobre instalaciones existentes, una combinación habitual en cuencas maduras para intentar recuperar producción y aprovechar reservas remanentes.
El regreso del perforador también tiene un efecto sobre la cadena de servicios y el empleo petrolero, en un contexto donde la continuidad de las inversiones resulta determinante para sostener la actividad convencional en la región.
Chubut busca recuperar competitividad
Durante la recorrida, Torres vinculó la reactivación con las medidas adoptadas en los últimos años para mejorar las condiciones de inversión en la Cuenca del Golfo San Jorge.
Entre ellas mencionó el trabajo de la Mesa de Competitividad, la eliminación de aranceles para polímeros y de retenciones, junto con compromisos empresariales para reinvertir parte de esos beneficios en proyectos productivos.

El gobernador también destacó los cambios introducidos por la Ley de Bases y sostuvo que la eliminación del precio sostén permitió que el crudo producido en Chubut se comercialice a valores de mercado.
Según planteó, ese escenario contribuyó a recomponer la actividad convencional y llevó a que la provincia concentre actualmente el 90% de los equipos de perforación convencional que operan en el país.
Para los sindicatos, el retorno de los equipos representa además una señal para el empleo. El secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge “Loma” Ávila, valoró el acuerdo alcanzado para sostener los puestos laborales y destacó el cumplimiento de los compromisos asumidos por la compañía.
El titular del Sindicato Petrolero Jerárquico de la Patagonia Austral, José Lludgar, también vinculó la vuelta de Crown Point con el trabajo conjunto entre la empresa, el Gobierno y las organizaciones gremiales.
Pecom también amplía su actividad
La reactivación de El Tordillo se suma a otros programas que buscan contener el declino de la producción convencional en el Golfo San Jorge.
Uno de los principales corresponde a Pecom, que asumió áreas anteriormente operadas por YPF y proyecta una inversión de US$190 millones durante sus primeros 18 meses de actividad.
El programa comprende los bloques El Trébol, Escalante y Cañadón Perdido e incluye la perforación de 28 pozos, de los cuales 19 serán productores y nueve inyectores. A esto se agregan intervenciones con equipos de workover y pulling y la ampliación de proyectos de recuperación terciaria mediante polímeros.
La compañía prevé destinar US$60 millones durante 2026 y completar el resto del desembolso en 2027.
El objetivo es incrementar la recuperación de hidrocarburos mediante una combinación de nuevas perforaciones, reacondicionamiento de pozos y técnicas destinadas a mejorar el rendimiento de áreas maduras.






