La empresa estatal para utilizar por primera vez desarrollos de la CNEA fuera de sus instalaciones. La decisión abre la posibilidad de industrializar la producción de un compuesto crucial para la fabricación de combustibles de las centrales nucleares y avanzar en proyectos asociados al mercado internacional, y también abre algunos interragontes.

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) habilitó a la estatal Dioxitek a utilizar su tecnología de producción de hexafluoruro de uranio (UF6) en proyectos y sociedades con participación privada, un cambio relevante para el desarrollo comercial de un conocimiento que hasta ahora permanecía bajo control del organismo nuclear.

El compuesto es un insumo fundamental para los procesos de enriquecimiento de uranio y, por lo tanto, para la fabricación de determinados combustibles nucleares.

La nueva disposición permite que la compañía pueda emplear desarrollos tecnológicos de la CNEA en emprendimientos realizados junto con terceros. En el caso del UF6, esto podría permitir llevar a escala industrial una tecnología desarrollada y conservada en el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu, en Río Negro.

La autorización, según confirmó EconoJournal, quedó plasmada en una adenda al contrato que mantienen desde 1998 la CNEA y Dioxitek.

El acuerdo permite a la empresa estatal utilizar la tecnología de fabricación en las sociedades en las que participe, ampliando el alcance que tenía la licencia original. La CNEA, sin embargo, conserva la propiedad de la tecnología.

Una licencia que amplía el negocio de Dioxitek

Dioxitek tiene como principal actividad la producción de dióxido de uranio (UO2), utilizado para fabricar el combustible de las centrales nucleares argentinas, que funcionan con uranio natural.

La empresa opera una planta en Córdoba y tiene pendiente la finalización de la Nueva Planta de Uranio (NPU) en Formosa.

La nueva disposición permite que la compañía pueda emplear desarrollos tecnológicos de la CNEA en emprendimientos realizados junto con terceros. En el caso del UF6, esto podría permitir llevar a escala industrial una tecnología desarrollada y conservada en el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu, en Río Negro.

“Este es un acuerdo que se debería haber realizado hace muchos años. El acuerdo que actualmente tiene la CNEA por la operación del complejo de Córdoba no dejaba expresamente establecido que Dioxitek pueda utilizar la tecnología de fabricación en la NPU ubicada en Formosa”, explicó una fuente vinculada con la conducción del sector nuclear.

“La idea es que, a través de Dioxitek, se pueda dar un desarrollo comercial de la tecnología y le brindemos beneficios a la CNEA, tanto en materia de desarrollo de capacidades humanas como de mayores ingresos y de revalorización del paquete accionario de Dioxitek”, agregó.

“En ese esquema, el dueño de la tecnología seguirá siendo la CNEA. Dioxitek, tal como sucede en la planta en Córdoba, tendrá una licencia para utilizarla”, finalizó.

Un informe técnico firmado el 28 de agosto por María Magdalena Villaverde y Pablo Daniel Katz, responsables de áreas de la CNEA, consideró “conveniente” que Dioxitek acceda a la tecnología de producción de UF6.

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El hexafluoruro de uranio es un insumo fundamental para los procesos de enriquecimiento de uranio y, por lo tanto, para la fabricación de determinados combustibles nucleares.

El argumento central es que permitiría transformar un desarrollo tecnológico de la Comisión en una aplicación industrial concreta e incorporarlo a la cadena de valor nuclear.

El UF6 abre una puerta al mercado internacional de uranio

El interés por el hexafluoruro de uranio está vinculado con su utilización como materia prima en el enriquecimiento.

Como las centrales argentinas emplean uranio natural, una eventual producción local de UF6 tendría principalmente una orientación hacia mercados internacionales que utilizan combustibles fabricados a partir de uranio enriquecido.

Ese potencial aparece asociado a una iniciativa presentada este año por la estadounidense Nano Nuclear Energy ante el Ministerio de Economía. La compañía propuso una inversión de US$ 230 millones para completar la NPU de Formosa mediante una sociedad conjunta con Dioxitek.

El proyecto contempla terminar y poner en operación la instalación destinada a producir UO2 y sumar posteriormente una planta para convertir ese material en UF6. El objetivo sería abastecer con dióxido de uranio al mercado doméstico y destinar parte de la producción de hexafluoruro al exterior.

Fuentes conocedoras de las conversaciones aclararon, no obstante, que todavía no está definido qué tecnología se utilizaría en Formosa ni quién tendría a su cargo la operación de la futura instalación.

El debate por el control tecnológico

La posibilidad de que una empresa estatal utilice tecnología desarrollada por la CNEA en sociedades con privados también abrió interrogantes dentro del organismo. El UF6 es un material directamente vinculado con actividades sensibles del ciclo nuclear y su manejo requiere controles específicos.

“El manejo de UF6 y el enriquecimiento de uranio es técnicamente complejo y políticamente sensible, son materiales que se deben controlar muy de cerca”, cuestionó una fuente en CNEA.

La adenda establece además que las eventuales mejoras realizadas sobre la tecnología pertenecerán a quien las desarrolle. La CNEA conservará un derecho de uso gratuito, no exclusivo e intransferible sobre esas innovaciones, pero Dioxitek no queda obligada a transferirlas al organismo.

Para la empresa estatal, esa definición busca dar previsibilidad a futuros acuerdos. Un informe firmado por su presidente, Bruno Oberlis, sostiene que la modificación ”otorga la certeza jurídica indispensable para sus esquemas asociativos y habilita una nueva unidad de negocios en torno al UF6”.

El documento agrega que “la facultad expresa de emplear la tecnología en las sociedades en las que participe remueve el principal obstáculo interpretativo para estructurar vehículos societarios (en particular, el esquema asociativo vinculado a la finalización de la planta NPU-1 y a la futura instalación de conversión a UF6)”.

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