La caída del petróleo internacional en los mercados abrió una nueva discusión en el sector energético. Con el mecanismo que evitó mayores aumentos durante los meses de mayor tensión en Medio Oriente próximo a finalizar, evalúan si hay margen para trasladar parte de ese movimiento a los precios locales.

El mercado de combustibles argentino podría ingresar en una etapa inédita para los últimos meses: la posibilidad de una reducción en los precios al público. La expectativa comenzó a ganar fuerza ante la inminente finalización del mecanismo implementado por las petroleras para amortiguar el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre los surtidores locales.

La herramienta, impulsada inicialmente por YPF y luego acompañada por el resto de las compañías del sector, permitió desacoplar parcialmente las variaciones del barril Brent de los valores que pagan los consumidores.

Según fuentes del sector, el valor que actualmente pagan los consumidores argentinos continúa reflejando un escenario de petróleo más caro que el vigente en los mercados internacionales.

Sin embargo, el esquema tiene fecha de vencimiento a fines de junio y, con un petróleo significativamente más barato que semanas atrás, comenzaron las especulaciones sobre cuál será el próximo movimiento de las refinadoras.

Un sistema que evitó mayores aumentos de los combustibles

El mecanismo de amortiguación comenzó a operar a principios de abril, cuando la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán elevó la incertidumbre sobre el abastecimiento energético global y disparó la volatilidad del petróleo.

Ante ese escenario, las compañías optaron por moderar el traslado de los incrementos internacionales a los surtidores argentinos. La decisión buscó evitar un impacto más pronunciado sobre la inflación en un contexto económico particularmente sensible.

La medida fue renovada a mediados de mayo por otros 45 días y permitió sostener relativamente estable el precio de la nafta súper durante buena parte del trimestre.

La estrategia contemplaba la condición de que cuando el crudo comenzara a retroceder, la baja no se reflejaría automáticamente en los surtidores, ya que primero debía recomponerse parte del margen que las empresas resignaron durante los meses de mayor tensión.

Por esa razón, aunque el petróleo comenzó a corregir su valor en las últimas semanas, los precios locales permanecieron sin modificaciones relevantes.

El desplome del Brent cambia el escenario

El anuncio de un principio de entendimiento entre Washington y Teherán generó una rápida reacción en los mercados energéticos y provocó una caída significativa del Brent.

Después de haber operado por encima de los USD 100 durante el momento más crítico del conflicto, el barril retrocedió hasta ubicarse cerca de los USD 73, impulsado además por las perspectivas de normalización en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.

La nueva cotización modificó los cálculos de la industria. Según fuentes del sector, el valor que actualmente pagan los consumidores argentinos continúa reflejando un escenario de petróleo más caro que el vigente en los mercados internacionales.

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A fines de junio finaliza el mecanismo implementado por las petroleras para amortiguar el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre los surtidores locales.

Por ese motivo, una vez concluido el período de compensación que las refinadoras consideran necesario para recuperar rentabilidad, podría abrirse una ventana para revisar los precios al público sin comprometer el equilibrio económico de la cadena.

“Hacia adelante, si el crudo internacional corrige a la baja tras un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, la mejora del margen podría venir más por una caída del costo del crudo que por nuevos aumentos de combustibles”, comentó Santiago Capdevila, analista económico enfocado en energía de la consultora Empiria.

Cuándo podría reflejarse en los surtidores

Los especialistas coinciden en que la posibilidad de una reducción existe, aunque no esperan una reacción inmediata. Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy, consideró que aun con el Brent en niveles inferiores a los observados semanas atrás, los consumidores deberán esperar. Según su evaluación, una eventual corrección de precios difícilmente ocurra antes de dos meses.

El plazo también dependerá de la evolución futura del mercado internacional. Si el petróleo logra estabilizarse cerca de los USD 70 por barril, el proceso podría acelerarse. En cambio, una recuperación hacia valores de USD 80 o USD 90 prolongaría el período de ajuste.

Mientras tanto, las compañías observan con cautela la evolución del escenario geopolítico. La continuidad del entendimiento entre Estados Unidos e Irán será determinante para definir si la tendencia bajista del petróleo se consolida y permite avanzar hacia una reducción de los precios locales.

Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), desde el inicio de la crisis en Medio Oriente el valor de la nafta en Argentina aumentó más de 24% medido en dólares, ubicándose por encima de otros países exportadores de petróleo de la región.

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