La compañía presentó un proyecto orientado a extender la actividad en uno de los principales yacimientos maduros de Chubut. La iniciativa contempla obras de recuperación terciaria, nuevas instalaciones de inyección y un aumento de la extracción, con impacto en regalías y empleo regional.
Pan American Energy (PAE) avanzará con la presentación de un nuevo proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con foco en Cerro Dragón, el emblemático yacimiento ubicado en Chubut.
La compañía prevé destinar unos USD 680 millones a un esquema de recuperación terciaria destinado a incrementar la producción de crudo en una cuenca madura que desde hace años enfrenta un proceso natural de declino.
La presentación al RIGI
La iniciativa fue oficializada durante un encuentro realizado en el Palacio de Hacienda, del que participaron el ministro de Economía, Luis Caputo; el CEO de PAE, Marcos Bulgheroni; y el gobernador de Chubut, Ignacio Torres. También estuvieron presentes funcionarios del área energética y representantes sindicales vinculados a la actividad petrolera.
El proyecto utilizará polímeros que serán inyectados junto al agua con el propósito de modificar la viscosidad del fluido y mejorar el desplazamiento del crudo hacia los pozos productores.
El plan contempla una transformación operativa de gran escala dentro del área. Según detalló la empresa, se construirán 22 plantas de inyección de polímeros y se adecuarán cerca de 220 pozos inyectores junto con unos 650 pozos productores.
El objetivo es alcanzar una producción incremental estimada en 24 millones de barriles a lo largo de la vida útil del proyecto, con un pico adicional superior a los 11.300 barriles diarios.
Una apuesta tecnológica para recuperar petróleo atrapado
La estrategia de PAE apunta a introducir en Cerro Dragón técnicas avanzadas de recuperación terciaria, una metodología utilizada cuando los sistemas convencionales ya agotaron buena parte de su capacidad extractiva.
La recuperación primaria se basa en el flujo natural del reservorio y el bombeo mecánico, mientras que la secundaria incorpora inyección de agua para sostener la presión interna del yacimiento.
En cambio, la etapa terciaria busca movilizar el petróleo que permanece retenido en la formación rocosa y que no pudo ser extraído mediante procesos tradicionales.
Para lograrlo, el proyecto utilizará polímeros que serán inyectados junto al agua con el propósito de modificar la viscosidad del fluido y mejorar el desplazamiento del crudo hacia los pozos productores. Desde la compañía señalaron que se trata de un desarrollo sin antecedentes en la cuenca del Golfo San Jorge.
La petrolera considera que este esquema permitirá sostener la actividad de uno de los principales activos convencionales del país y habilitar sectores que hasta ahora no presentaban viabilidad económica.
En paralelo, Caputo destacó el alcance del proyecto y sostuvo en su cuenta de X: “Seguimos trabajando junto al sector privado y los gobernadores para impulsar proyectos de inversiones que generarán nuevos puestos de trabajo y seguirán mejorando la matriz energética de la Argentina”.
Más regalías y movimiento económico para Chubut
Uno de los puntos centrales del proyecto pasa por el impacto económico esperado sobre Chubut. En esa línea, el ministro de Economía afirmó que la iniciativa “sumará mayores ingresos a la provincia por las regalías asociadas a la producción y una mayor actividad en la cuenca del Golfo San Jorge”.

Desde el sector petrolero valoran especialmente el efecto que este tipo de inversiones puede tener sobre una región históricamente dependiente de la producción convencional y que en los últimos años sufrió una caída sostenida en los niveles de extracción.
Junto a Marcos Bulgheroni participaron otros ejecutivos de la empresa, entre ellos el Upstream Managing Director, Fausto Caretta, y el vicepresidente de Operaciones en Golfo San Jorge, Tomás Catzman. También asistieron dirigentes sindicales como Jorge Ávila y José Lludgar.
El avance de PAE en el shale y nuevos desarrollos
Mientras busca extender la productividad de Cerro Dragón, PAE también acelera su posicionamiento en el segmento no convencional. La compañía mantiene inversiones anuales cercanas a los US$2.000 millones y actualmente produce alrededor de 240.000 barriles equivalentes diarios.
En Vaca Muerta, la empresa cuenta con instalaciones capaces de procesar cerca de 70.000 barriles diarios y proyecta expandir fuertemente su producción en los próximos años. Juan Martín Bulgheroni, vicepresidente de Estrategia Corporativa, aseguró recientemente que el shale constituye hoy una de las principales plataformas de crecimiento de la petrolera.
Según explicó el ejecutivo, la meta es superar los 130.000 barriles equivalentes por día dentro del desarrollo neuquino.
La compañía también avanza con tareas exploratorias sobre el potencial shale de Cerro Dragón. Luego de completar un pozo vertical durante 2025, prevé iniciar perforaciones horizontales para profundizar la evaluación del recurso.
Otro de los movimientos estratégicos destacados por PAE es su asociación con la estadounidense Continental Resources para desarrollar activos en Vaca Muerta. Bulgheroni remarcó que el contexto argentino abre una oportunidad para captar inversiones internacionales y potenciar nuevos proyectos energéticos.







