El memorando de entendimiento establece una hoja de ruta para ampliar gradualmente las libertades aerocomerciales entre los cuatro países. Buscan mejorar la conectividad, fomentar la competencia entre aerolíneas y construir un mercado integrado mediante la armonización de las regulaciones nacionales.
Argentina, Brasil, Chile y Paraguay dieron un nuevo paso hacia la integración de su espacio aéreo al firmar en Asunción un memorando de entendimiento del acuerdo ALAS que establece las bases para avanzar en la liberalización del mercado aerocomercial entre los cuatro países.
La iniciativa, denominada oficialmente Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS), apunta a flexibilizar de manera progresiva las operaciones aéreas y facilitar una mayor oferta de vuelos en la región.
Uno de los aspectos estratégicos del acuerdo es el papel que podría asumir Paraguay como centro de distribución de pasajeros. Su ubicación geográfica, prácticamente equidistante de Buenos Aires, Santiago y São Paulo, fortalece esa posibilidad.
La firma se realizó en el Palacio de López, sede del Gobierno paraguayo, con la participación del presidente Santiago Peña y de las máximas autoridades aeronáuticas de los países involucrados.
El documento no implica cambios inmediatos, pero define una hoja de ruta para armonizar regulaciones, ampliar los derechos de tráfico aéreo y favorecer un mercado más competitivo en el mediano plazo.
Una apertura gradual del espacio aéreo, sin nuevas estructuras
El memorando establece un modelo de trabajo basado en la coordinación entre los organismos de aviación civil ya existentes, descartando la creación de nuevas instituciones regionales.
Paraguay, a través de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), ejercerá la conducción ejecutiva del proceso mientras las agencias regulatorias de cada país implementan, de forma coordinada, las distintas etapas de apertura previstas en el acuerdo.
Durante la presentación, el subsecretario de Transporte Aéreo de Argentina, Hernán Gómez, destacó que el esquema busca priorizar resultados antes que burocracia. “No queremos crear comisiones burocráticas, sino sumar acciones específicas desde las agencias que ya tenemos”, afirmó.
El proceso contempla la incorporación progresiva de las distintas libertades del aire reconocidas por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), ampliando las posibilidades operativas de las compañías aéreas de los países firmantes.
Máxima libertad comercial, el objetivo del acuerdo ALAS
La aspiración de largo plazo del acuerdo consiste en habilitar la denominada novena libertad del aire, considerada la modalidad más amplia dentro de la normativa internacional.
Según explicó el ministro de Turismo de Brasil, Gustavo Costa Feliciano, ese esquema permitiría que una aerolínea de cualquiera de los países pueda operar rutas domésticas dentro del territorio de otro Estado miembro sin necesidad de que el vuelo tenga origen o destino en su país de matrícula.
En términos prácticos, una empresa paraguaya podría explotar una ruta entre São Paulo y Río de Janeiro, mientras que una aerolínea argentina estaría habilitada para realizar vuelos internos dentro de Chile o Brasil bajo las condiciones que establezca el futuro marco regulatorio.
El presidente de la Dinac, Nelson Mendoza, definió el memorando como “un paso fundamental” para actualizar los acuerdos de servicios aéreos vigentes y avanzar hacia un sistema regional con mayores niveles de competencia.

Por su parte, Gómez resaltó el alcance político del compromiso y sostuvo que se trata de un acuerdo “muy ambicioso” e “histórico”.
Además, comparó la iniciativa con el proceso que impulsó la Unión Europea décadas atrás. “Hace unas décadas, Europa firmó algo muy parecido a lo que nosotros estamos firmando en este momento”, expresó.
Paraguay apuesta a ser un centro regional de conexiones
Si bien Sudamérica registra antecedentes de apertura parcial del mercado aéreo, nunca había logrado consolidar un compromiso multilateral de estas características.
Brasil y Chile mantienen acuerdos bilaterales de cielos abiertos desde hace varios años, mientras que Paraguay impulsó distintas medidas para atraer nuevas compañías mediante la reducción de costos aeroportuarios.
En Argentina, las políticas de desregulación implementadas durante los últimos años ampliaron la participación de operadores y aumentaron la oferta de vuelos domésticos.
Sin embargo, iniciativas promovidas anteriormente en ámbitos como el Mercosur o la Unasur no consiguieron consolidar un marco común debido a diferencias regulatorias y cambios en el escenario político regional.
Uno de los aspectos estratégicos del acuerdo es el papel que podría asumir Paraguay como centro de distribución de pasajeros. Su ubicación geográfica, prácticamente equidistante de Buenos Aires, Santiago y São Paulo, fortalece esa posibilidad.
El desafío de armonizar las normas nacionales
Más allá del consenso político alcanzado, la aplicación efectiva dependerá de la velocidad con la que los países adapten sus legislaciones y actualicen los convenios bilaterales actualmente vigentes.
El Ministerio de Transporte argentino informó que se conformarán mesas técnicas para coordinar criterios sobre seguridad operacional, administración del tránsito aéreo y aspectos regulatorios vinculados con las tarifas y la competencia entre operadores. El memorando establece lineamientos generales, aunque no fija plazos obligatorios para su implementación.
La iniciativa se enmarca en una tendencia internacional orientada a flexibilizar el transporte aéreo y promover mercados más abiertos. Diversos análisis de CAPA-Centre for Aviation señalan que Sudamérica continúa siendo una de las regiones con mayor concentración de operadores, una situación que limita la competencia y restringe el desarrollo de nuevas rutas.






