La actividad en el shale neuquino retrocedió respecto del récord alcanzado en marzo y tuvo el mes más flojo de 2026, aunque se mantuvo por encima de los niveles del año anterior. Una de las grandes petroleras internacionales dio la sorpresa en el mapa del fracking.

Después de varios meses consecutivos de crecimiento acelerado, Vaca Muerta registró en abril una caída en el nivel de actividad de fractura hidráulica respecto al mes anterior.

Sin embargo, el retroceso no alteró la tendencia de expansión que atraviesa la formación no convencional más importante del país, cuya producción continúa impulsando récords históricos y consolidando a la Argentina como futuro proveedor regional de energía y potencial exportador de GNL.

El informe muestra que la actividad continúa concentrándose principalmente en el desarrollo petrolero. Del total de operaciones registradas durante abril, 2.014 estuvieron destinadas al shale oil y 321 al shale gas.

De acuerdo con el relevamiento elaborado por Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage, durante abril se contabilizaron 2.335 etapas de fractura en la cuenca neuquina.

La cifra representó una baja del 11% respecto de marzo, mes que había marcado un máximo histórico con 2.616 operaciones de fracking, aunque todavía se ubicó 15% por encima de los registros del mismo período del año anterior.

El informe muestra además que la actividad continúa concentrándose principalmente en el desarrollo petrolero. Del total de operaciones registradas durante abril, 2.014 estuvieron destinadas al shale oil y 321 al shale gas.

YPF mantuvo el liderazgo y Shell sorprendió

Dentro del mapa de operadoras, YPF volvió a ubicarse al frente de la actividad en Vaca Muerta.

La compañía controlada por el Estado explicó cerca del 49% de todas las fracturas realizadas durante abril, con un total de 1.136 punciones distribuidas en áreas clave como Lajas Este, Rincón del Mangrullo, La Amarga Chica, Aguada de la Arena, La Caverna y Bajo del Toro Norte.

La principal novedad del mes fue el avance de Shell.

La petrolera anglo-holandesa se posicionó como la segunda empresa con mayor actividad luego de completar 236 etapas de fractura en el bloque Cruz de Lorena. Ese volumen representó el 10% de las operaciones totales registradas en la formación.

El tercer lugar quedó en manos de Tecpetrol.

La compañía del Grupo Techint continúa consolidando su presencia dentro del shale neuquino y durante abril realizó 196 fracturas en Fortín de Piedra, su principal activo gasífero en Vaca Muerta. Esa actividad explicó cerca del 8% del total mensual.

Vaca Muerta sigue empujando inversiones y producción

El informe también mostró que otras compañías mantuvieron un ritmo sostenido de operaciones pese a la desaceleración general. Pluspetrol alcanzó 183 etapas de fractura distribuidas entre La Calera y Bajo del Choique, este último incorporado recientemente tras la adquisición de activos de ExxonMobil.

Pan American Energy (PAE), en tanto, ejecutó 176 operaciones concentradas íntegramente en Lindero Atravesado, dentro de la ventana petrolera de Vaca Muerta. Tanto PAE como Pluspetrol representaron cada una el 8% del total de punciones del mes.

Shell, Vaca Muerta, Bajada de Añelo, shale, petróleo, gas, inversión energética, infraestructura, YPF, Neuquén
Shell se posicionó como la segunda empresa con mayor actividad luego de completar 236 etapas de fractura en el bloque Cruz de Lorena.

Más atrás se ubicaron Vista Energy y Chevron. La empresa conducida por Miguel Galuccio realizó 114 fracturas en Bajada del Palo Oeste, uno de los bloques más productivos de shale oil del país, mientras que la compañía estadounidense enfocó su actividad en El Trapial. Ambas compañías explicaron cerca del 5% del total de operaciones.

Por debajo de las 100 fracturas quedaron Phoenix Global Resources, TotalEnergies y Pampa Energía. La primera desarrolló 73 operaciones en Mata Mora Oeste; la firma francesa ejecutó 71 en Aguada Pichana y Pampa completó 37 etapas en Sierra Chata.

La producción nacional apunta a un nuevo récord histórico

Más allá de la desaceleración puntual de abril, las perspectivas para la producción petrolera argentina continúan siendo ampliamente favorables. Un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario proyectó que el país podría alcanzar en 2026 una extracción de 54,5 millones de metros cúbicos de crudo, lo que implicaría un crecimiento del 16% respecto de 2025.

De concretarse esas proyecciones, la producción nacional superaría incluso el récord histórico alcanzado en 1998. Según las estimaciones, el promedio diario podría ubicarse por encima de los 900.000 barriles diarios durante el próximo año.

El crecimiento aparece directamente asociado al avance del no convencional. Mientras la producción tradicional continúa retrocediendo —con una caída proyectada del 41% respecto de 2016— el shale compensa ampliamente ese descenso y redefine la estructura energética del país.

La magnitud del cambio resulta evidente al observar la evolución de la última década. En 2015, menos del 5% del petróleo argentino provenía de yacimientos no convencionales. En 2020 esa participación había escalado al 25% y actualmente ronda el 70% de la producción total.

Comentarios

Por si acaso, tu email no se mostrará ;)