La Unión Industrial Argentina (UIA) repasó los principales logros y desafíos logísticos que enfrenta el país, en un contexto donde la competitividad del sector manufacturero depende cada vez más de la eficiencia en transporte, infraestructura y costos operativos.
La UIA celebró la firma del contrato de concesión de la Hidrovía, y pidió avanzar lo antes posible con la privatización de los ferrocarriles y las licitaciones para el mantenimiento de las rutas nacionales.
El diagnóstico, presentado en un documento técnico ante autoridades nacionales y actores del comercio exterior, busca impulsar una agenda de reformas que permita reducir brechas y mejorar la inserción internacional de la industria.
La entidad sostuvo que la mejora de la logística es fundamental para reducir costos, aumentar la competitividad y promover el desarrollo industrial en un contexto global donde la eficiencia en cadenas de suministro es clave para la inserción internacional.
Entre las cuestiones a mejorar, la UIA advirtió que la logística argentina atraviesa un cuadro marcado por sobrecostos, demoras estructurales, falta de previsibilidad y una infraestructura que no acompaña las necesidades de la producción.
La UIA señaló que uno de los principales problemas es el costo logístico, que en Argentina supera ampliamente el promedio regional.
El diagnóstico presentado por la UIA busca impulsar una agenda de reformas que incluya inversiones en infraestructura, modernización tecnológica, simplificación normativa y fortalecimiento del sistema ferroviario y fluvial.
Estudios de la CEPAL indican que los costos de transporte interno pueden representar entre el 20% y el 30% del valor final de un producto industrial, mientras que en países como Chile o México ese porcentaje se ubica entre el 10% y el 15%.
Remarcó, además, que esta diferencia afecta la competitividad exportadora y encarece la producción destinada al mercado interno, generando un impacto directo en precios y en la capacidad de las empresas para sostener operaciones.
Transporte terrestre: un punto crítico
El transporte terrestre es uno de los puntos más críticos, la dependencia del camión como principal medio de traslado de mercaderías genera vulnerabilidades ante aumentos de combustibles, falta de mantenimiento vial y demoras en rutas saturadas.

Más del 90% de la carga en Argentina se mueve por carretera, una proporción que contrasta con países que han logrado equilibrar su matriz logística mediante el desarrollo ferroviario y fluvial. La UIA insistió en que la falta de infraestructura adecuada incrementa tiempos de traslado y reduce la eficiencia operativa.
El sistema ferroviario, pese a algunos avances, continúa siendo insuficiente para las necesidades del sector productivo. La red de cargas argentina opera con limitaciones de velocidad, capacidad y cobertura, lo que impide aprovechar plenamente su potencial para reducir costos y mejorar la competitividad.
La UIA señaló que la falta de inversiones sostenidas y la ausencia de un plan integral de modernización han dejado al ferrocarril en una situación de rezago frente a otros países de la región.
El problema de la previsibilidad normativa también ocupa un lugar central en el diagnóstico, ya que los cambios frecuentes en regulaciones aduaneras, restricciones a importaciones, modificaciones en plazos y requisitos documentales generan incertidumbre y aumentan los costos administrativos.
La UIA sostuvo que la falta de estabilidad regulatoria afecta la planificación de las empresas y dificulta la integración en cadenas globales de valor, donde la previsibilidad es un factor clave.
Carga impositiva
La carga impositiva vinculada a la logística es otro elemento que encarece la operación. Argentina presenta una estructura tributaria compleja, con impuestos nacionales, provinciales y municipales que se superponen y afectan el transporte, el almacenamiento y la distribución.
La UIA señaló que la acumulación de tasas y contribuciones genera un impacto significativo en los costos logísticos y reduce la competitividad de la industria.

La falta de digitalización en procesos logísticos y aduaneros también es un desafío. Países como Uruguay y Chile han avanzado en la implementación de ventanillas únicas electrónicas, sistemas de trazabilidad y plataformas digitales que agilizan trámites y reducen tiempos.
En Argentina, la UIA advirtió que la adopción de tecnologías es desigual y que persisten procesos manuales que generan demoras y aumentan la posibilidad de errores.
El capital humano es otro aspecto relevante. La formación en logística, comercio exterior y gestión de cadenas de suministro es insuficiente para las necesidades actuales del mercado.
La UIA sostuvo que es necesario fortalecer programas de capacitación y promover la profesionalización del sector, especialmente en áreas vinculadas a tecnología, planificación y gestión de riesgos.
La entidad también destacó la importancia de mejorar la seguridad en rutas, un problema que afecta tanto a transportistas como a empresas. El robo de cargas es una preocupación creciente, especialmente en corredores estratégicos del Gran Buenos Aires y del litoral.
La UIA señaló que la inseguridad genera costos adicionales por seguros, escoltas y medidas de protección, afectando la eficiencia del transporte.







