Mientras una de las low cost enfrenta serias dificultades para sostener su programación y reduce al mínimo su capacidad de respuesta, la otra apuesta a ampliar su presencia en una conexión estratégica para el turismo, los negocios y la actividad productiva regional.
JetSmart confirmó que desde el próximo 1° de octubre volverá a operar vuelos diarios entre Buenos Aires y Jujuy, recuperando una conexión que había discontinuado años atrás y que ahora vuelve a considerar atractiva por las condiciones actuales del mercado aerocomercial, que tiene como nota saliente la crisis operativa de su competidora Flybondi.
Con esta incorporación, la compañía amplía su presencia en el país hasta alcanzar 15 destinos domésticos y refuerza su estrategia de crecimiento en rutas con potencial turístico y corporativo.
Los pasajes para la nueva operación ya se encuentran disponibles con tarifas promocionales desde $48.300 por tramo, incluyendo tasas e impuestos.
La mayor parte de la flota de Flybondi permanece fuera de servicio por dificultades asociadas al mantenimiento de aeronaves y a compromisos financieros vinculados a contratos de leasing. En total, serían 11 los aviones que actualmente no están operativos.
La empresa ya había prestado servicios en esta conexión, aunque debió retirarse cuando una reducción de flota obligó a reconfigurar su operación local.
Ahora, el escenario es diferente. El crecimiento de la demanda y la necesidad de fortalecer la conectividad aérea en el norte argentino aparecen como factores clave detrás de la decisión.
“Jujuy cuenta con una infraestructura aeroportuaria moderna, una de las terminales más nuevas del país, y es uno de los destinos con mayor atractivo y potencial de crecimiento de la Argentina, tanto para el turismo como para los viajes vinculados a la actividad productiva y comercial”, afirmó Federico Petazzi, gerente comercial de JetSmart.
La preocupación provincial por los incumplimientos
Pero la vuelta de JetSmart coincide además con un momento extremamente delicado para su competidora Flybondi, empresa que hasta ahora mantenía una participación importante en la conectividad de la provincia norteña.
El propio ministro de Cultura y Turismo de Jujuy, Federico Posadas, expresó públicamente la preocupación del gobierno local por las reiteradas cancelaciones registradas durante los últimos meses.
“Hoy tiene uno o dos vuelos diarios a Buenos Aires, de los cuales termina confirmando, como mucho, uno. Estamos muy preocupados porque generaba un tráfico muy importante de pasajeros, pero el incumplimiento de la empresa terminaba afectando también al destino”, sostuvo.
Las declaraciones reflejan una inquietud creciente en distintas provincias que dependen de la conectividad aérea para sostener la actividad turística y los viajes vinculados a sectores productivos.
Según datos de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), el Aeropuerto Internacional Gobernador Horacio Guzmán registró entre enero y abril de este año un promedio superior a los 38.000 pasajeros mensuales, una cifra que confirma la importancia de la ruta para la movilidad regional.
Flybondi reduce operaciones y profundiza su crisis
El regreso de JetSmart ocurre además en medio de una de las situaciones más complejas que enfrenta Flybondi desde su creación en 2018.
La compañía opera actualmente con una disponibilidad mínima de aeronaves. De acuerdo con información del sector, llegó incluso a desarrollar parte de su programación reciente con un solo avión operativo en Aeroparque, situación que derivó en apenas cuatro vuelos realizados y una docena de cancelaciones en una misma jornada.

Los problemas se reflejan en las estadísticas. Datos de la consultora Adventus indican que en los últimos meses la empresa acumuló más de 2.500 vuelos cancelados, afectando a unos 350.000 pasajeros.
La mayor parte de su flota permanece fuera de servicio por dificultades asociadas al mantenimiento de aeronaves y a compromisos financieros vinculados a contratos de leasing. En total, serían 11 los aviones que actualmente no están operativos.
El impacto también se observa en los indicadores de desempeño. Durante mayo, la puntualidad de la compañía cayó a apenas 26,64%, mientras que cerca del 47% de los vuelos programados fueron cancelados. En contraste, Aerolíneas Argentinas y JetSmart registraron niveles de puntualidad cercanos al 90% y cancelaciones inferiores al 1%.
A las dificultades operativas se suman problemas financieros derivados de deudas con proveedores internacionales. Fuentes del mercado estiman que la empresa necesita una importante inyección de capital para recuperar parte de su capacidad operativa y normalizar su programación.
En paralelo, la aerolínea atraviesa un proceso de reorganización interna luego del ingreso del fondo COC Global Enterprise como accionista principal y de recientes cambios en su conducción ejecutiva.







