La consolidación de Argentina como un destino prioritario para el capital minero internacional ha dado un salto cualitativo esta semana tras la aprobación de nuevos proyectos estratégicos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Con el visto bueno del Ministerio de Economía de la Nación, la actividad extractiva no solo reafirma su liderazgo dentro de este esquema de beneficios, sino que proyecta una transformación profunda en la generación de divisas y empleo calificado para las provincias cordilleranas.
Las últimas incorporaciones, que involucran yacimientos en Salta, Catamarca, Mendoza y Jujuy, suman desembolsos que superan los u$s1.800 millones, marcando el inicio de una etapa de construcción masiva y expansión tecnológica.
Diablillos: Oro y plata en la frontera andina
Uno de los anuncios más esperados fue la formalización del proyecto Diablillos, operado por la canadiense AbraSilver. Mediante la resolución publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional habilitó una inversión inicial de u$s481,7 millones para la puesta en marcha de una mina de oro y plata situada en el límite geográfico entre los departamentos Los Andes (Salta) y Antofagasta de la Sierra (Catamarca).
Este yacimiento, que cuenta con recursos medidos de 199 millones de onzas de plata y 1,7 millones de onzas de oro, se perfila como un actor clave para la balanza comercial argentina, con un potencial exportador estimado en u$s417 millones anuales.
La estructura de inversión de Diablillos es un ejemplo de la dinámica que busca el RIGI, la compañía Pacific Rim Mining Corporation S.A., actuando como Vehículo de Proyecto Único (VPU), deberá ejecutar el 40% de los fondos en los primeros dos años, asegurando que la construcción finalice en julio de 2026 para iniciar operaciones plenas en 2029.
Además del impacto financiero, el proyecto contempla la creación de 2.013 empleos directos e indirectos, dinamizando una zona históricamente postergada de la Puna.

Un dato relevante para el mercado local es que AbraSilver cuenta entre sus principales accionistas a la firma argentina Central Puerto, que a través de Proener S.A.U. posee el 9,9% de la compañía, reflejando el interés del capital nacional en la minería de exportación.
El despertar del cobre en Mendoza
Paralelamente, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una noticia para la provincia de Mendoza, referida a la aprobación del proyecto PSJ Cobre Mendocino (San Jorge) dentro del RIGI.
Con un plan de inversión que escaló hasta los u$s891 millones muy por encima de los u$s630 millones previstos originalmente, este yacimiento representa la primera gran incursión mendocina en la minería de cobre de exportación bajo los nuevos marcos regulatorios.
El ingreso de San Jorge al régimen de incentivos no solo es un respaldo a la viabilidad técnica del proyecto, sino un gesto político hacia la provincia de Mendoza en su búsqueda por diversificar su matriz productiva.
EXAR y el salto tecnológico en el litio
En el extremo norte, la minera EXAR (conformada por Lithium Argentina, Ganfeng Lithium y la estatal jujeña JEMSE) obtuvo la aprobación para la expansión de su yacimiento Caucharí-Olaroz en Jujuy.
Esta iniciativa es particularmente significativa por la incorporación de tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE), un método que permite optimizar el uso del agua y la energía, elevando los estándares de sostenibilidad de la industria.
Con esta aprobación, EXAR duplicará su capacidad instalada, sumando 45.000 toneladas anuales adicionales para alcanzar un total de 85.000 toneladas de carbonato de litio por año.

El impacto en el entramado productivo de Jujuy es tangible, la empresa ya destina el 91% de sus erogaciones al mercado interno, impulsando a más de 820 proveedores locales y sosteniendo cerca de 2.000 puestos de trabajo en la región.
La minería es el sector con mayor presencia dentro del RIGI: ocho de los trece proyectos aprobados corresponden a la actividad extractiva, sostuvo la Cámara Argentina de Empresas Mineras.
Según los datos de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), la minería es el sector que mejor ha capitalizado los beneficios del RIGI. De los trece proyectos aprobados hasta la fecha, ocho corresponden a la actividad minera, sumando un total de u$s7.948 millones en inversiones comprometidas.
Este flujo de capitales permite proyectar un 2026 récord para el sector. Roberto Cacciola, presidente de CAEM, estima que las exportaciones mineras podrían alcanzar los u$s9.000 millones, lo que representaría un crecimiento del 49% respecto a 2025.
«Si los precios internacionales se mantienen, ese número puede ser incluso u$s1.000 millones superior», señaló el directivo, subrayando que el país finalmente está logrando destrabar el potencial geológico de la cordillera mediante previsibilidad jurídica y fiscal. A pesar del optimismo, el sector reconoce que la inversión por sí sola no garantiza el éxito.
El ingreso en simultáneo de proyectos de litio, cobre y metales preciosos demuestra que el RIGI logró destrabar las inversiones de largo plazo que la cordillera argentina esperaba, agregó el ministro Caputo.
El RIGI impone exigencias estrictas, como que el 55% de los proveedores sean locales, lo que obliga a las provincias a fortalecer sus cadenas de valor y a las empresas a invertir en capacitación técnica.
La coordinación entre el Estado nacional y las provincias mineras será determinante para que estos u$s1.800 millones de las últimas aprobaciones se transformen en un desarrollo sostenible que trascienda la vida útil de los yacimientos.







