El saldo favorable del intercambio de combustibles y energía llegó a US$ 7.834 millones entre enero y agosto, impulsado por el crecimiento de las exportaciones de hidrocarburos. El desempeño del sector ganó peso dentro de las cuentas externas y explicó una parte significativa del excedente comercial argentino.

El superávit energético argentino registró en agosto de 2026 un saldo favorable de US$ 977 millones, con exportaciones de combustibles y energía por US$ 1.494 millones e importaciones por US$ 517 millones.

El resultado fue superior al saldo positivo de US$ 892 millones alcanzado en julio y también al de US$ 751 millones de agosto de 2025.

De esta manera, el sector energético aportó el 44,7% de los US$ 2.187 millones de superávit comercial total obtenido por el país durante el octavo mes del año.

Los datos surgen del Informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) elaborado por el INDEC y muestran el peso creciente que adquirieron las ventas externas de hidrocarburos dentro del intercambio comercial.

El crudo representó así el 10,2% del valor total de las exportaciones argentinas de agosto, mientras que el resto de las ventas energéticas correspondió principalmente a carburantes y combustibles refinados.

El desempeño también se explica por un cambio en la composición del abastecimiento.

La Argentina redujo en términos físicos la necesidad de adquirir energía en el exterior, luego de años en los que las importaciones de gas natural licuado y electricidad tuvieron un papel relevante para cubrir la demanda interna.

Superavit energético: US$ 7.834 millones en ocho meses

Entre enero y agosto de 2026, la balanza comercial energética argentina acumuló un superávit de US$ 7.834 millones, con exportaciones por US$ 10.667 millones frente a importaciones por US$ 2.833 millones.

El resultado no solo significó una mejora interanual del 69,6%, sino que en apenas ocho meses ya superó el saldo positivo registrado por el sector durante todo 2025.

La magnitud del aporte queda expuesta al compararla con el resultado general de la economía. El excedente energético explicó el 42,9% de los US$ 18.249 millones de superávit comercial acumulado por la Argentina en el período.

En paralelo, las exportaciones de combustibles y energía aumentaron 48,9% interanual. El crecimiento combinó una expansión del 27,8% en las cantidades físicas enviadas al exterior y una mejora del 16,5% en los precios medios.

Como consecuencia, el rubro pasó a representar el 15,9% de todas las exportaciones argentinas, frente al 13% que tenía un año atrás.

Dentro de ese universo, el petróleo crudo ganó protagonismo y ya concentra el 9,9% de las divisas generadas por las exportaciones nacionales en lo que va del año.

El petróleo volvió a ganar peso en agosto de 2026

Durante agosto, los aceites crudos de petróleo generaron US$ 903 millones en exportaciones. El monto ubicó al producto como el segundo bien individual más vendido por la Argentina en el mes, apenas por detrás de la harina de soja, que alcanzó US$ 988 millones.

El crudo representó así el 10,2% del valor total de las exportaciones argentinas de agosto, mientras que el resto de las ventas energéticas correspondió principalmente a carburantes y combustibles refinados.

En el frente importador, las compras de combustibles y lubricantes totalizaron US$ 517 millones, un incremento interanual del 68,5%. El aumento estuvo asociado principalmente al encarecimiento de los productos adquiridos: los precios de importación crecieron 34%, mientras que los volúmenes aumentaron 24,3%.

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El sector energético aportó el 44,7% de los US$ 2.187 millones de superávit comercial total obtenido por el país durante el octavo mes del año.

Entre las operaciones se incluyeron compras de GNL a Estados Unidos y de electricidad a Brasil, además de mayores adquisiciones de combustibles y lubricantes elaborados.

Las importaciones y el aumento de precios

El comportamiento acumulado del año permite observar con mayor claridad la transformación del intercambio energético. Las importaciones del sector crecieron 10,1% en valores corrientes, pero los volúmenes físicos comprados al exterior retrocedieron 11,6%, mientras que los precios aumentaron 24,6%.

Es decir, el incremento del gasto importador no respondió a una mayor cantidad de energía adquirida, sino principalmente al costo de los productos. La mayor disponibilidad de producción local permitió reducir las necesidades físicas de abastecimiento externo.

La mejora también tuvo un fuerte componente regional. En agosto, la Patagonia exportó US$ 1.469 millones, un 71,1% más que en igual mes de 2025. De ese total, US$ 961 millones correspondieron a combustibles y energía, equivalentes al 65,4% de las ventas externas regionales.

La región pampeana, por su parte, registró exportaciones por US$ 488 millones, con un crecimiento interanual del 71,8%.

Un aporte adicional por los precios internacionales

El resultado energético se complementó con una mejora de los términos de intercambio. Durante agosto, la diferencia entre la evolución de los precios de los productos exportados y la de los bienes importados generó para la Argentina un efecto positivo estimado en US$ 348 millones.

En el acumulado energético, el aumento de las cantidades exportadas también tuvo un papel relevante: el 27,8% del crecimiento de las ventas externas respondió a mayores volúmenes de crudo y gas enviados al exterior, mientras que el resto estuvo explicado por los precios.

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