El crecimiento acelerado de este desarrollo no convencional en 18 meses marca un punto de inflexión en la estrategia operativa de la compañía. A partir de mejoras tecnológicas, eficiencia en costos y un esquema de expansión flexible, el área se consolida como modelo de negocio shale en la Argentina.

El bloque La Angostura Sur, operado por YPF en Vaca Muerta, se transformó en tiempo récord en uno de los activos más relevantes del segmento no convencional. En apenas un año y medio, la producción diaria escaló desde los 2.000 hasta los 47.000 barriles, un crecimiento que sorprendió incluso dentro de una industria acostumbrada a avances acelerados.

El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, subrayó recientemente la magnitud de este proceso al señalar: «Logramos multiplicar por 20 la producción de un bloque shale en un plazo que no tiene antecedentes en la industria local».

La afirmación resume el carácter excepcional de un desarrollo que hoy ya figura entre los más competitivos del país.

La Angostura Sur ya forma parte del grupo de élite de bloques productores de shale oil en el país.

Este incremento no solo refleja un mayor ritmo de perforación, sino también una mejora integral en la eficiencia operativa.

La Angostura Sur pasó rápidamente de ser un proyecto incipiente a consolidarse comoel quinto bloque más productivo de la formación, un posicionamiento que reafirma la capacidad de ejecución de la empresa.

La Angostura Sur: transformación operativa y apuesta tecnológica

El salto en los volúmenes de extracción no fue casual. Según explicó Marín, la compañía implementó un cambio profundo en su esquema de trabajo, con foco en la digitalización y la optimización de procesos.

«Este salto fue posible porque cambiamos la forma de operar. Pasamos a un modelo con diseño modular, escalabilidad y monitoreo en tiempo real desde nuestro centro RTIC, que nos permitió optimizar cada pozo de forma sustentable».

Este enfoque permitió reducir tiempos, mejorar la productividad por pozo y facilitar la incorporación progresiva de nueva infraestructura. La lógica modular, en particular, habilitó un crecimiento más ágil respecto de otros desarrollos maduros, donde la expansión suele estar condicionada por limitaciones estructurales.

Además, la ubicación geográfica del área, con características geológicas comparables a otros campos de alto rendimiento, potenció el impacto de estas mejoras. La combinación entre calidad de reservorio y eficiencia operativa resultó determinante para acelerar la curva de producción.

En el podio del shale argentino

De acuerdo con datos de la consultora Economía y Energía, La Angostura Sur ya forma parte del grupo de élite de bloques productores de shale oil en el país.

En términos de volumen, solo es superado por desarrollos como Loma Campana, La Amarga Chica, Bajada del Palo y Bandurria Sur.

energía, petróleo, producción, Neuquén, récord histórico, Vaca Muerta, shale oil, Secretaría de Energía, hidrocarburos,
El aporte de La Angostura Sur fue clave para sostener el crecimiento general del shale oil, que alcanzó en febrero de 2026 los 591 mil barriles diarios.

Este posicionamiento no solo confirma el avance del bloque, sino también el predominio de YPF dentro del segmento no convencional, al operar cuatro de los cinco principales yacimientos del país.

La expansión del área contribuye además al crecimiento general del shale oil, que alcanzó en febrero de 2026 los 591 mil barriles diarios. El aporte de La Angostura Sur fue clave para sostener esta tendencia alcista, en un contexto donde la producción nacional sumó cerca de 148.000 barriles diarios en términos interanuales.

Se trata de un indicador que refleja tanto la madurez creciente de la formación como la capacidad de escalar proyectos en plazos cada vez más cortos.

Proyecciones y potencial económico

Las perspectivas a futuro refuerzan el peso estratégico del bloque dentro del esquema de negocios de la compañía.

Con apenas algo más del 15% de los 350 pozos de inventario desarrollados, el margen de crecimiento sigue siendo significativo.

Las estimaciones indican que La Angostura Sur podría superar los 80.000 barriles diarios en los próximos años, apoyado en una estructura de costos competitiva, con un precio de equilibrio inferior a los 40 dólares por barril.

Este nivel de eficiencia permite proyectar escenarios de rentabilidad sostenida incluso en contextos de precios internacionales más moderados.

En paralelo, la validación de la calidad del reservorio, a partir del desempeño de los pozos perforados, permitió estimar una recuperación final cercana a 1,3 millones de barriles equivalentes de petróleo. Este volumen contempla tanto crudo como gas asociado, consolidando un horizonte productivo de largo plazo.

El impacto financiero también resulta significativo. Las proyecciones internas ubican al bloque como un activo capaz de generar un EBITDA anual superior a los 500 millones de dólares, posicionándolo como uno de los motores clave de ingresos dentro del portafolio de YPF.

Comentarios

Por si acaso, tu email no se mostrará ;)