La competencia entre empresas belgas tendrá su definición con las ofertas tarifarias, pero la actual operadora logró 24 puntos de ventaja sobre DEME. Los próximos pasos de la licitación para definir el nuevo modelo de la Vía Navegable Troncal.
El Gobierno informó, a través del Acta de Evaluación Técnica, que se comunicó a los oferentes la culminación técnica de la segunda etapa de la licitación de la Hidrovía, y tanto DEME como Jan de Nul avanzarán a la última instancia de evaluación.
En siete días –el plazo en el que las oferentes podrían presentar impugnaciones a la evaluación técnica comunicada-, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) formalizará el cierre de la Etapa 2 y establecerá la apertura del Sobre 3, que tiene las propuestas económicas.
El sistema de puntajes establecido en los pliegos marcaba un total de 200 puntos, de los cuales 120 corresponden a la oferta tarifaria, mientras que 80 se podían obtener en la Propuesta de Trabajo que acaba de completarse. En este tramo, Jan de Nul superó a Deme por 24 puntos. Según se informó oficialmente, de los 80 puntos disponibles, Jan de Nul obtuvo 66,2, mientras que DEME NV obtuvo 42,14 puntos.
Esa ventaja tiene un dato adicional. El umbral mínimo para poder llegar a la última etapa de la licitación, según marcan los pliegos publicados por el gobierno, era de 40 puntos. Es decir, DEME estuvo cerca del límite inferior.
El sistema de puntajes establecido en los pliegos marcaba un total de 200 puntos, de los cuales 120 corresponden a la oferta tarifaria, mientras que 80 se podían obtener en la Propuesta de Trabajo que acaba de completarse.
En su portal, la ANPYN publicó el Acta de Evaluación Técnica, donde detalla los principales aspectos de cada una de las propuestas y el mencionado sistema de puntuación.
Según se publicó oficialmente “esta fase técnica se dio tras el cierre de la Etapa 1, donde se evaluó la capacidad económica y financiera de los grupos interesados. En esta oportunidad, el análisis se centró en el contenido del Sobre N° 2, que comprende el plan de trabajos y los antecedentes específicos de los oferentes bajo un sistema de puntajes validado por la UNCTAD (organismo dependiente de las Naciones Unidas), el cual otorgó la totalidad de los puntos a las categorías “Excelentes”, un 75% a las calificadas como “Muy buenas”, un 50% a las “Buenas”, un 25% a las “Básicas” y un 0% a las “Regulares””.
¿Cómo fue la evaluación en la que Jan de Nul aventajó a DEME?
La Etapa 2 del análisis técnico “incluyó memorias descriptivas de dragado, mantenimiento de señalización, protocolos ante derrames, control de tráfico, ciberseguridad, gestión ambiental y cualificación directiva” para la Hidrovía.

En ese marco, los apartados con mayor ponderación son los de Trabajos de Dragado, y Experiencia del Proponente, que califica los antecedentes acreditados en la etapa previa sobre volúmenes dragados y mantenimiento de balizamiento.
Según marca el pliego de la licitación, estos dos ítems representaron 40 del total de 80 puntos, siendo 20 el máximo posible en cada punto. Otros rubros, como la gestión ambiental, también fueron relevantes, con una puntuación de hasta 8 puntos, al igual que Mantenimiento del sistema de señalización y monitoreo.
La oferta económica, el paso decisivo para la licitación de la Hidrovía
Concluidas las dos primeras etapas de la licitación de la Hidrovía, la última instancia será la más relevante para el puntaje: la propuesta tarifaria. En el próximo análisis, el gobierno evaluará las ofertas de DEME y Jan de Nul para los valores de peaje de las distintas etapas marcadas para la concesión, que tendrá un plazo de 25 años.
Según adelantó el director ejecutivo de la ANPYN, Iñaki Arreseygor, la apertura del Sobre 3 se daría el viernes 15 o el lunes 18, cuando comenzará la revisión de cada una de las propuestas. El funcionario dijo que esperan bajar cerca de un 15% la tarifa actual en cuanto comience la nueva concesión.
Para fines de mayo, la Hidrovía podría tener una definición clave respecto de qué empresa será la encargada de llevar adelante las tareas de profundización y modernización de la vía por la que circula cerca del 80% del comercio exterior argentino.






