El reconocimiento internacional se produce mientras Nucleoeléctrica busca convertir la experiencia acumulada en nuevas oportunidades comerciales fuera del país. Los resultados de 2026 se suman, además, a los máximos históricos de generación alcanzados por ambas centrales durante el año anterior.
Dos centrales nucleares argentinas se posicionaron entre las de mejor desempeño a nivel global. Atucha II alcanzó por primera vez los 100 puntos en el PI-Index de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), correspondiente al segundo trimestre de 2026, mientras que Embalse obtuvo 98,4.
Estos resultados ubicaron a ambas instalaciones argentinas entre las centrales con mejor desempeño de las 383 plantas que forman parte de la organización internacional.
El indicador se actualiza trimestralmente y permite evaluar y comparar el comportamiento operativo de las centrales nucleares que se encuentran en funcionamiento.
El PI-Index reúne distintos parámetros vinculados con la operación de las centrales. Entre ellos se encuentran la seguridad de los trabajadores, la protección radiológica, el control químico de los sistemas, la confiabilidad de los equipos y el factor de carga.
Para Atucha II, el resultado representa un hito desde su puesta en marcha comercial en 2014, ya que es la primera vez que alcanza la puntuación máxima.
Embalse también quedó muy cerca del máximo posible, con una calificación de 98,4 sobre 100. Los resultados fueron comunicados por Nucleoeléctrica Argentina, empresa que tiene bajo su responsabilidad la operación de Atucha I, Atucha II y Embalse.
Qué evalúan en las centrales nucleares
El PI-Index reúne distintos parámetros vinculados con la operación de las centrales. Entre ellos se encuentran la seguridad de los trabajadores, la protección radiológica, el control químico de los sistemas, la confiabilidad de los equipos y el factor de carga.
La puntuación obtenida por las dos centrales argentinas refleja, en ese marco, el comportamiento registrado en diferentes áreas críticas para la operación nuclear. En el caso de Atucha II, el puntaje máximo la colocó en el grupo de instalaciones con mejores resultados dentro del universo evaluado por WANO.
“Estos resultados reflejan la experiencia, el compromiso y la capacidad técnica de nuestros equipos. La excelencia alcanzada en la operación de las centrales es también la base para llevar el conocimiento de Nucleoeléctrica a nuevos mercados y contribuir a que el sector nuclear argentino genere más valor, divisas y empleo de calidad para el país”, afirmó Juan Martín Campos, presidente de Nucleoeléctrica
Un respaldo para la expansión internacional
El reconocimiento llega mientras la empresa procura ampliar la participación argentina en el mercado nuclear internacional.
La estrategia apunta a aprovechar las capacidades desarrolladas durante décadas en operación, mantenimiento, ingeniería y formación de personal para ofrecer servicios y asistencia técnica a operadores de otros países.

La experiencia acumulada en las centrales constituye uno de los activos que Nucleoeléctrica busca trasladar al exterior. La compañía analiza oportunidades vinculadas con la operación de instalaciones, tareas de mantenimiento, ingeniería especializada, capacitación y participación en proyectos de mayor complejidad.
El objetivo no se limita a la venta de servicios aislados, sino que forma parte de una estrategia destinada a generar nuevas asociaciones y contratos internacionales a partir de capacidades que ya se encuentran desarrolladas en el país.
Récords de producción durante 2025
El desempeño operativo que reflejó el indicador de WANO tiene como antecedente los registros de generación alcanzados por Atucha II y Embalse durante 2025. Ambas centrales marcaron máximos anuales históricos para sus respectivas instalaciones.
Atucha II produjo 5.408.372 MWh durante ese período, mientras que Embalse llegó a 5.352.202 MWh. En conjunto, esos registros contribuyeron al desempeño anual de Nucleoeléctrica, que cerró 2025 con una generación neta de 10.760.572 MWh y estableció por segundo año consecutivo un récord histórico de producción.
La Central Nuclear Atucha II retomó la generación eléctrica luego de completar con éxito su Revisión Programada 2026 y reconectarse al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) el 11 de mayo pasado a las 23:14. Según informó Nucleoeléctrica Argentina, la planta volvió a operar antes de la fecha prevista, recuperando así su aporte al abastecimiento energético nacional.
La parada técnica había comenzado a mediados de marzo y formó parte del esquema habitual de mantenimiento periódico que realizan las centrales nucleares para garantizar condiciones óptimas de seguridad, confiabilidad y eficiencia operativa.
La generación nuclear sostiene su peso
Durante el primer semestre de 2026, las centrales nucleares argentinas generaron 4.450.355 MWh. Ese volumen representó más del 7% de la electricidad producida en el país y permitió cubrir aproximadamente el 13% de la demanda residencial.
El resultado adquiere relevancia porque Atucha I permanece fuera de servicio mientras avanzan las tareas correspondientes a su Proyecto de Extensión de Vida. Por lo tanto, la generación del período estuvo sostenida por Atucha II, ubicada en Lima, partido de Zárate, y Embalse, en Córdoba.
La energía nuclear aporta generación de base al sistema eléctrico, con capacidad para operar de manera continua y sin depender de las condiciones meteorológicas. Esa característica permite complementar el crecimiento de fuentes como la eólica y la solar, cuya participación conjunta se encuentra en torno al 18%.






