El incremento interanual en el primer semestre de 2026 alcanzó el 400%. Ese salto contrasta con una infraestructura pública limitada que, además, mantiene esquemas de cobro diferentes según cada operador.

Los autos eléctricos alcanzaron en el primer semestre de 2026 su mayor nivel de crecimiento en la Argentina, con un salto cercano al 340% en los patentamientos frente al mismo período del año pasado. Según un informe de SIOMAA, entre enero y junio se registraron 42.238 unidades, que representaron alrededor del 15% del mercado de vehículos nuevos.

El fuerte avance estuvo impulsado por la llegada de unidades importadas bajo el régimen que permite ingresar vehículos híbridos y eléctricos sin pagar el arancel de importación extrazona.

La particularidad de este año fue que coincidieron en el mercado unidades correspondientes al cupo de 2025 que todavía no habían ingresado con las del cupo asignado para 2026.

La red pública para recargar baterías pasó de 247 puntos en 2025 a 318 durante los primeros seis meses de este año. El incremento es relevante, pero queda por debajo de la velocidad con la que aumenta la cantidad de vehículos enchufables.

El esquema había sido lanzado por el Gobierno nacional en marzo de 2025 y estableció un cupo anual de 50.000 vehículos electrificados alcanzados por la exención arancelaria, bajo determinadas condiciones.

Más autos eléctricos en el mercado

De acuerdo con estimaciones del sector, unas 20.000 unidades del primer cupo habían llegado antes de diciembre, mientras que otras 30.000 ingresaron posteriormente, con una fuerte concentración de nacionalizaciones entre diciembre y enero.

Ese movimiento modificó de manera significativa la participación de los electrificados. En el primer trimestre del año pasó del 4,4% registrado en junio de 2025 a cerca del 12%, mientras que en junio alcanzó el 15% del mercado.

Si se considera únicamente a los vehículos que pueden conectarse a la red eléctrica —los eléctricos puros y los híbridos enchufables—, el incremento es todavía más pronunciado y llega al 400% interanual.

El cuello de botella está en los enchufes

El crecimiento del parque automotor empieza a poner en primer plano una cuestión que hasta ahora avanzaba a un ritmo más moderado: la disponibilidad de infraestructura para recargar las baterías.

La red pública pasó de 247 puntos en 2025 a 318 durante los primeros seis meses de este año. El incremento es relevante, pero queda por debajo de la velocidad con la que aumenta la cantidad de vehículos enchufables.

Chargebox concentra actualmente 147 puntos, mientras que YPF cuenta con 33 y Shell con 29. Otros 102 corresponden a distintos operadores y proveedores de infraestructura.

El listado de servicios de la nueva estación de servicios de YPF incluirá estaciones de recarga eléctrica, en línea con la transición energética y la diversificación de matrices de movilidad.
Chargebox concentra actualmente 147 puntos, mientras que YPF cuenta con 33 y Shell con 29. Otros 102 corresponden a distintos operadores y proveedores de infraestructura.

La mayor parte continúa concentrada en los principales centros urbanos, aunque también comenzaron a desarrollarse corredores para conectar Buenos Aires con destinos turísticos y otras ciudades del interior.

En las rutas 2 y 11 ya existen diez puntos de carga que permiten cubrir el trayecto hacia la Costa Atlántica. También hay cinco estaciones en el corredor hacia Rosario, mientras avanzan instalaciones sobre las rutas que conectan con Córdoba, Neuquén, Mendoza y Uruguay.

Para los desplazamientos urbanos, la carga domiciliaria puede cubrir buena parte de las necesidades cotidianas. Sin embargo, los viajes de media y larga distancia requieren una red pública más extensa y previsible.

Cada red tiene su propia forma de cobrar

Argentina todavía no cuenta con un marco regulatorio específico que establezca reglas comunes para el servicio de carga eléctrica, sus modalidades de cobro y las condiciones de prestación.

Por eso, cargar un vehículo no funciona todavía como llenar el tanque de un auto convencional. Mientras algunas redes comercializan paquetes de energía, otras cobran por el tiempo de conexión.

Según un relavamiento de Infobae, YPF Punto Eléctrico, por ejemplo, utiliza un esquema de membresías y consumos prepagos. Los planes disponibles incluyen paquetes de 50 kWh por $39.900, 100 kWh por $72.500, 250 kWh por $163.100 y 500 kWh por $290.100.

Chargebox, por su parte, ofrece paquetes de 50 kWh por $35.000, 100 kWh por $65.000, 250 kWh por $154.000 y 500 kWh por $280.000. Puma opera mediante un acuerdo con esa compañía, mientras que Shell utiliza un sistema basado en el tiempo de conexión.

Esta última modalidad introduce una variable adicional: la potencia del cargador. La red puede disponer de equipos de 22 kW y otros de hasta 150 kW, por lo que dos usuarios que permanezcan conectados durante el mismo período pueden obtener cantidades muy diferentes de energía.

La carga domiciliaria sigue siendo, en términos económicos, la alternativa más conveniente. Para un vehículo con una batería de 50 kWh, el costo energético puede rondar los $12.000 en el hogar, aunque la potencia de los equipos públicos permite reducir considerablemente los tiempos de espera.

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