Southern Energy ya puso en marcha dos de las principales piezas de su plan exportador: comenzaron a llegar a San Antonio Este los tubos para el gasoducto que conectará Vaca Muerta con su costa atlántica, mientras que el buque fábrica Hilli Episeyo dejó Camerún para ser acondicionado en Singapur antes de viajar a la Argentina.

El proyecto de Southern Energy (SESA) para exportar GNL (gas natural licuado) desde la costa de Río Negro ya tiene actividad simultánea en distintos puntos del mundo.

Mientras el buque fábrica Hilli Episeyo dejó Camerún rumbo a Singapur para ser reacondicionado, los primeros tubos del futuro gasoducto San Matías comenzaron a desembarcar en el puerto de San Antonio Este.

Los buques se instalarán frente a Fuerte Argentino, al sur de Las Grutas. El primero será el Hilli Episeyo, que inicialmente se conectará con el Gasoducto San Martín.

Para 2028, con la incorporación del segundo barco, el MK II, el esquema se apoyará en el San Matías Pipeline, una infraestructura concebida específicamente para abastecer desde Vaca Muerta al proyecto exportador de GNL.

El calendario presentado por Southern Energy contempla que el primer buque llegue al país en junio de 2027 y que, después de las tareas de amarre, conexión y commissioning, el proyecto pueda avanzar hacia las primeras exportaciones.

La construcción del gasoducto ya comenzó a reflejarse en la actividad portuaria rionegrina.

El buque Vigor Ol arribó en esta última semana de agosto de 2026 a San Antonio Este con 3.640 caños, en el primero de los once viajes previstos para trasladar un total de 40.000 ductos.

Una ruta de 472 kilómetros desde Vaca Muerta

Los tubos, de 36 pulgadas de diámetro, son fabricados por Welspun en India y deberán cubrir una traza de 472,5 kilómetros entre Vaca Muerta y la costa atlántica de Río Negro. El volumen de materiales previsto transformará durante varios meses la dinámica de San Antonio Este, un puerto cuya actividad estuvo históricamente marcada por una fuerte estacionalidad.

Las 3.640 unidades desembarcadas pesan en conjunto unas 13.400 toneladas y, una vez instaladas, permitirán completar aproximadamente 42 kilómetros del futuro ducto.

El San Matías Pipeline tendrá una capacidad de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios y deberá estar operativo para abastecer al segundo barco fábrica.

La obra demanda una inversión estimada en US$1.300 millones y constituye una de las piezas centrales de la infraestructura necesaria para llevar el gas producido en Neuquén hasta el punto de licuefacción.

El Hilli Episeyo ya está en movimiento

En paralelo con la llegada de los caños, el Hilli Episeyo comenzó el proceso que permitirá trasladarlo desde África hasta la Patagonia.

La unidad dejó las costas de Camerún, donde produjo GNL durante los últimos años, y fue desamarrada por CoreMarine, empresa que también tendrá a su cargo el posterior montaje del buque en Río Negro.

Antes de cruzar hacia la Argentina, el barco será llevado a un astillero de Singapur para atravesar un proceso de mantenimiento y acondicionamiento.

El traslado hasta las instalaciones de Seatrium demandará unos 45 días, debido a que este tipo de unidades no cuenta con capacidad de propulsión suficiente para realizar por sí sola viajes prolongados a alta velocidad.

PAE, Golar, GNL, Rio Negro, Golfo San Matías
PAE y Golar LNG firmaron un acuerdo por 20 años para la instalación del Hilli Episeyo.

Una vez finalizado el trabajo, dos remolcadores llevarán al Hilli Episeyo desde Singapur hasta Fuerte Argentino.

Ese tramo demandará aproximadamente 60 días y forma parte de un cronograma que apunta a tener la primera unidad instalada frente a Río Negro en junio de 2027.

El barco operará a unos seis kilómetros de la costa. Para junio del año siguiente está prevista la llegada del MK II, con lo cual el sistema alcanzaría una nueva escala operativa.

Más de US$15.000 millones detrás del proyecto

El calendario presentado por Southern Energy, el conglomerado de empresas de energía para llevar a cabo el megaproyecto, contempla que el primer buque llegue al país en junio de 2027 y que, después de las tareas de amarre, conexión y commissioning, el proyecto pueda avanzar hacia las primeras exportaciones.

«Más hacia el último trimestre del año que viene ya deberíamos estar en régimen de exportación», proyectó Rodolfo Freyre, CEO de la compañía que tiene como socios a PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golan.

El directivo también señaló que podrían realizarse embarques puntuales durante las pruebas. Según informó, la inversión acumulada durante la vida útil del proyecto superará los US$15.000 millones y las exportaciones estarán por encima de los US$20.000 millones.

El impacto también se trasladará al desarrollo de Vaca Muerta. Una vez que el sistema opere a plena capacidad, la demanda de gas del proyecto equivaldría, según el ejecutivo, a cerca del 20% del consumo actual de la Argentina. En las obras vinculadas al desarrollo ya participan más de 500 trabajadores.

El consorcio está integrado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). Las compañías tienen aprobado dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) un proyecto que contempla exportar hasta 6 millones de toneladas anuales de GNL mediante dos unidades flotantes de licuefacción.

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