El Gobierno provincial acordó con Nación el traspaso de la operación y tendrá 120 días para poner a punto material rodante, estaciones e infraestructura antes de asumir el servicio. El plan para recuperar conexiones dentro del Alto Valle y ampliar el corredor ferroviario.
El Gobierno nacional y la Provincia de Río Negro pusieron en marcha el proceso para transferir la operación del Tren del Valle al ámbito provincial. El primer paso formal se concretó esta semana, cuando el gobernador Alberto Weretilneck acordó con autoridades nacionales “iniciar el traspaso de la operación de los servicios del Tren del Valle a la órbita provincial”.
Del encuentro participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el secretario de Transporte, Mariano Plencovich; el presidente de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA), Sebastián Giorgetti; y el titular de Tren Patagónico, Roberto López.
La primera ampliación que pretende concretar Río Negro es el regreso del tren entre General Roca y Cipolletti, manteniendo en paralelo la operación existente entre Cipolletti y Plottier.
La transferencia tendrá una etapa intermedia de 120 días. Durante ese período, Trenes Argentinos continuará a cargo de la prestación mientras se realizan “inspecciones técnicas, inventarios y transferencia de documentación, entre otras tareas”, sobre el recorrido actualmente operativo entre Cipolletti, Neuquén y Plottier.
Una vez finalizado ese proceso, se prevé la firma del “acta de inicio efectivo”, que marcará el momento en que Tren Patagónico pasará a hacerse cargo de la operación.
Reparaciones: de los vagones del tren a Pinamar al «Pitufos»
Durante la transición, la empresa ferroviaria provincial deberá avanzar con un diagnóstico integral del servicio.
Según detallaron desde la provincial Tren Patagónico, la agenda contempla el alistamiento y reparación de las formaciones, la recuperación de estaciones y apeaderos, la adecuación de pasos a nivel y sistemas de seguridad y una revisión general de la infraestructura ferroviaria.
La futura operación contará además con material rodante cedido por Trenes Argentinos.
En ese marco, Río Negro encargó a Tecno Rail Service la reparación de triplas CAF Serie 593 “Camellos”, unidades que hasta el año pasado prestaban servicio de Buenos Aires a Pinamar, ramal que fue discontinuado.
A ese material se sumarían los cochemotores Materfer serie 2500 que actualmente forman parte del esquema operativo.
También aparece en los planes provinciales la recuperación de un cochemotor ligero Materfer, conocido como “Pitufos”, fabricado durante la década de 1980.
La disponibilidad de mayor cantidad de material resulta clave para sostener frecuencias y avanzar sobre eventuales extensiones del recorrido.
El objetivo provincial no se limita, de todos modos, al corredor que hoy funciona. La transferencia contempla también los sectores Villa Regina-Cipolletti y Plottier-Zapala, dos extensiones que forman parte de las discusiones sobre el futuro del servicio desde su creación.
El desafío de recuperar el Alto Valle
La primera ampliación que pretende concretar Río Negro es el regreso del tren entre General Roca y Cipolletti, manteniendo en paralelo la operación existente entre Cipolletti y Plottier.
“La planificación técnica toma como referencia el corredor Chichinales–Cipolletti, de 93,8 km y 13 estaciones, con continuidad hacia Neuquén y vinculación con el servicio existente hasta Plottier”, detallaron desde la Provincia.
La recuperación de ese corredor implicaría avanzar sobre una demanda histórica desde la puesta en marcha del Tren del Valle. La línea comenzó a operar en julio de 2015 entre Cipolletti y Neuquén y seis años después llegó hasta Plottier. Sin embargo, distintos problemas de infraestructura y disponibilidad de material condicionaron posteriormente la continuidad del servicio.

Uno de los principales obstáculos está en el puente ferroviario ubicado sobre la ruta 151, en Cipolletti. Los reiterados impactos de camiones de gran porte contra la estructura generaron interrupciones y suspensiones prolongadas. Con la ruta también bajo administración provincial, Río Negro estudia la construcción de un nuevo puente, de mayor altura y ancho, que además permitiría una futura ampliación de la calzada vehicular.
La obra todavía se encuentra en etapa de proyecto y la Provincia analiza incluirla dentro de un paquete de intervenciones que busca financiar mediante un crédito internacional de US$60 millones destinado a las rutas 22 y 151.
Un proceso que excede al Tren del Valle
El caso rionegrino representa el primer avance concreto de la estrategia nacional para transferir servicios ferroviarios regionales a las provincias.
La iniciativa comenzó a tomar forma durante la actual gestión, aunque hasta ahora no había derivado en un traspaso efectivo.
El escenario es dispar entre las distintas líneas.
Mientras Entre Ríos también mantiene conversaciones avanzadas para hacerse cargo de su servicio y Salta atravesó suspensiones prolongadas, no se conocen procesos similares para los trenes regionales de Córdoba y Chaco.
Durante la década de 1990 Nación redujo su participación en los servicios ferroviarios de pasajeros fuera del AMBA y dejó su continuidad en manos provinciales.
Años después, en 2016, el gobierno de Mauricio Macri volvió a explorar un esquema de características similares, aunque las negociaciones no prosperaron.
En Río Negro, además, el traspaso deberá convivir con otro proceso pendiente: las vías son administradas por Ferrosur Roca, cuyo contrato está vencido y fue prorrogado tres veces.
La concesión caduca en septiembre de 2026 y el Gobierno nacional decidió avanzar hacia una nueva licitación, aunque los pliegos publicados hasta ahora no incluyen el corredor que utiliza el Tren del Valle.







