Las centrales operadas por Nucleoeléctrica produjeron entre enero y junio de 2026 el equivalente al consumo de 6 millones de personas, pese a que Atucha I permanece fuera de servicio por el plan de extensión de vida.
Entre enero y junio de 2026, las generación nuclear alcanzó en la Argentina los 4.450.355 MWh, un volumen que representó más del 7% de la electricidad producida en el país y permitió cubrir el 13% de la demanda residencial, aun cuando Atucha I continúa fuera de operación por las tareas vinculadas a su Proyecto de Extensión de Vida.
El desempeño de las centrales administradas por Nucleoeléctrica Argentina confirma la importancia que conserva la energía nuclear dentro del sistema eléctrico nacional como fuente de generación de base, capaz de producir electricidad de manera continua durante las 24 horas del día, independientemente de las condiciones climáticas.
Los más de 4,45 millones de MWh producidos durante la primera mitad del año equivalen al consumo residencial de alrededor de seis millones de personas, tomando como referencia el promedio de demanda de los hogares argentinos.
En un escenario de mayor participación de energías renovables, cercana al 18%, esta característica resulta clave para garantizar la estabilidad del abastecimiento y complementar tanto la generación eólica y solar como el parque termoeléctrico.
En Argentina, la suma de la energía nuclear y las energías renovables (como eólica y solar) aporta aproximadamente 25% a 26% de la generación eléctrica total del país.
Generación nuclear: un aporte clave para el sistema eléctrico
Los más de 4,45 millones de MWh producidos durante la primera mitad del año equivalen al consumo residencial de alrededor de seis millones de personas, tomando como referencia el promedio de demanda de los hogares argentinos.
En un país con aproximadamente 47 millones de habitantes y unos 18 millones de usuarios residenciales de electricidad, la participación de las centrales nucleares continúa siendo un componente relevante del suministro energético.
La generación del semestre estuvo sostenida por las centrales Atucha II, ubicada en Lima, partido de Zárate, y Embalse, en Córdoba, mientras avanzan las obras para extender la vida útil de Atucha I, uno de los proyectos de infraestructura más importantes que hoy desarrolla el sector nuclear argentino.
Los resultados también mantienen la tendencia observada en los últimos años. Durante 2025, Nucleoeléctrica alcanzó una generación neta anual de 10.760.572 MWh, estableciendo por segundo año consecutivo un récord histórico de producción.
Nucleoeléctrica apuesta a exportar conocimiento argentino
Además de los indicadores operativos, el primer semestre estuvo marcado por un cambio estratégico para la compañía. Nucleoeléctrica creó una nueva unidad de negocios destinada a comercializar en el exterior los servicios y capacidades técnicas desarrolladas a lo largo de más de cinco décadas de experiencia en la industria nuclear.
El objetivo es transformar el conocimiento acumulado durante la construcción, operación y modernización de las centrales argentinas en una nueva fuente de ingresos mediante la exportación de servicios tecnológicos de alto valor agregado.
La propuesta incluye ingeniería nuclear y convencional, operación y mantenimiento de centrales, inspecciones especializadas, gestión integral de proyectos, capacitación de recursos humanos, puesta en marcha de instalaciones, fabricación de componentes y el desarrollo de equipos y soluciones robóticas para entornos de alta complejidad.

Estas capacidades se apoyan en la experiencia obtenida durante la operación de Atucha I, Atucha II y Embalse, el proyecto de extensión de vida de esta última central, las obras actualmente en ejecución sobre Atucha I y los desarrollos vinculados al ciclo del combustible nuclear.
Primeros contratos en el mercado internacional
Uno de los hitos del semestre fue la concreción de la primera exportación de componentes desarrollados en Argentina para reactores CANDU.
La operación se realizó junto con Candu Energy Inc., integrante de AtkinsRéalis, y comprendió la provisión de tapones de blindaje de salida con restrictor de flujo, piezas utilizadas para optimizar las condiciones operativas y de seguridad de los canales de combustible de ese tipo de reactores.
Los componentes fueron desarrollados conjuntamente con CONUAR y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), aprovechando la experiencia adquirida durante décadas de operación de la Central Nuclear Embalse.
Para la empresa, este paso demuestra el potencial de la ingeniería nacional para competir en un mercado altamente especializado y con creciente demanda internacional.
Expansión internacional y nuevos desafíos
La estrategia de internacionalización también avanzó mediante la firma de un memorándum de entendimiento para brindar asistencia técnica a las centrales nucleares de Rumania, que utilizan la misma tecnología CANDU instalada en Embalse.
Con este acuerdo, Nucleoeléctrica amplía una trayectoria internacional que ya incluye participaciones en proyectos desarrollados en Canadá, Brasil, China, Corea del Sur y España.
La expectativa de la compañía es consolidar una plataforma exportadora capaz de generar divisas, impulsar el desarrollo de proveedores nacionales y crear empleo altamente calificado.







