La ciudad registra un fuerte crecimiento con nuevas empresas y comercios, impulsado por las inversiones asociadas al proyecto del oleoducto para potenciar las exportaciones de petróleo de Vaca Muerta desde la costa de Río Negro.
Sierra Grande atraviesa uno de los procesos de expansión económica más significativos de los últimos años en la Región Atlántica de Río Negro.
La cantidad de habilitaciones comerciales e industriales pasó de 51 durante 2024 a 176 en 2025, mientras que en los primeros cinco meses de 2026 ya se contabilizaron otras 89, una dinámica que refleja el impacto de las inversiones vinculadas al desarrollo energético de la provincia.
Los datos surgen de un relevamiento elaborado por la Municipalidad de Sierra Grande y muestran una acelerada diversificación de la actividad económica local.
El aumento de trabajadores, técnicos y empresas vinculadas a los proyectos energéticos generó una nueva demanda de bienes y servicios que impulsó la apertura de comercios, emprendimientos gastronómicos, alojamientos y firmas relacionadas con la construcción.
Detrás de ese crecimiento aparece el avance del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la infraestructura que conectará la producción de petróleo de la cuenca neuquina con la costa atlántica rionegrina para su exportación hacia mercados internacionales.
Sierra Grande: de una economía local a un perfil industrial
Hasta hace pocos años, la actividad económica de Sierra Grande estaba concentrada principalmente en el comercio minorista, los servicios tradicionales, la gastronomía, el transporte urbano y los alojamientos.
Se trataba de una estructura productiva orientada fundamentalmente al consumo local y con escasa presencia de actividades industriales.
Ese escenario comenzó a modificarse durante 2025. El aumento de trabajadores, técnicos y empresas vinculadas a los proyectos energéticos generó una nueva demanda de bienes y servicios que impulsó la apertura de comercios, emprendimientos gastronómicos, alojamientos y firmas relacionadas con la construcción.
La tendencia se profundizó durante 2026. Además del crecimiento de las actividades tradicionales, comenzaron a ganar protagonismo sectores de mayor complejidad, como servicios técnicos especializados, ingeniería, logística, infraestructura, construcción industrial y asesoramiento profesional.
El sector energético gana protagonismo
Uno de los indicadores más representativos del proceso es la evolución de las empresas vinculadas directamente a la actividad energética. Mientras que en 2024 no existían firmas registradas en este segmento, durante 2025 comenzaron a operar tres compañías relacionadas con obras y servicios asociados al VMOS.
La expansión continuó este año. Actualmente ya son 14 las empresas que desarrollan actividades vinculadas a ingeniería, logística, infraestructura, construcción y servicios para el oleoducto.
El VMOS fue concebido para transportar petróleo desde Vaca Muerta hasta la terminal marítima de Punta Colorada, en Río Negro. La iniciativa es considerada estratégica para incrementar las exportaciones energéticas argentinas y generar nuevas divisas para el país.

Sin embargo, el impacto del proyecto trasciende el plano macroeconómico. A medida que avanzan las obras, también crece la demanda de servicios, equipamiento, logística y mano de obra en las localidades atravesadas por el corredor energético, consolidando nuevos polos de actividad económica.
Analizan ampliar la capacidad del oleoducto
El crecimiento sostenido de la producción de shale oil en Vaca Muerta ya obliga a las empresas involucradas a evaluar una expansión de la capacidad de transporte prevista originalmente para el VMOS.
El proyecto fue diseñado para movilizar hasta 550.000 barriles diarios entre Allen y Punta Colorada a través de un ducto de 437 kilómetros. Sin embargo, el aumento de la producción petrolera llevó a las operadoras a estudiar una ampliación que permitiría alcanzar los 700.000 barriles diarios.
La alternativa bajo análisis contempla incorporar nuevas estaciones de bombeo para incrementar el caudal transportado sin necesidad de construir un segundo oleoducto ni modificar el trazado existente.
Actualmente, las obras presentan un avance cercano al 65% y forman parte de una inversión estimada en alrededor de USD 3.000 millones. Además, el desarrollo fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta considerada clave para acelerar la ejecución de infraestructura asociada al crecimiento de Vaca Muerta.
El proyecto es impulsado por un consorcio integrado por las principales operadoras de la cuenca, entre ellas YPF, Vista Energy, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Shell, Pluspetrol y Tecpetrol.
Una vez operativo, permitirá exportar crudo desde Punta Colorada mediante buques de gran porte, consolidando a Río Negro como una pieza estratégica dentro del esquema energético nacional.







