La adjudicación de la Vía Navegable Troncal marca un hito en la historia de la infraestructura argentina. No solo por la magnitud de la obra, sino por el modelo de gestión participativa que acompañó todo el proceso.
Por primera vez, los usuarios de la vía nos organizamos en una especie de consorcio para aportar propuestas técnicas. Esa instancia permitió que las necesidades reales del comercio exterior y la logística fluvial fueran consideradas desde el inicio.
El proceso incluyó múltiples instancias de consulta pública, donde se debatieron alternativas y se recogieron observaciones de distintos sectores. Se demostró que la transparencia no es un freno, sino un motor para avanzar en proyectos de escala global.
La adjudicación confirma que Argentina puede encarar obras de infraestructura de impacto internacional con un modelo de gobernanza abierto y colaborativo.
La Vía Navegable Troncal se convierte así en un ejemplo de cómo combinar técnica, política y participación. Por supuesto, no todo lo que pedimos fue atendido, pero el proceso fue muy transparente y todos pudieron aportar.
La Vía Navegable Troncal no es solo un corredor logístico: es la columna vertebral del comercio exterior argentino. Haber logrado un proceso participativo y transparente en su adjudicación es un triunfo colectivo.
El impacto de esta obra se sentirá en todo el país. Las economías regionales agrícolas y ganaderas verán reducidos sus costos logísticos, lo que permitirá mejorar la competitividad de productos como granos, carnes y derivados agroindustriales.
Pero el beneficio no se limita al agro: las industrias mineras, forestales y manufactureras también encontrarán en la vía navegable un canal más eficiente para colocar su producción en los mercados internacionales.

La reducción de tiempos y costos de transporte será un factor clave para dinamizar inversiones y generar empleo en distintas provincias, así como reactivar la actividad portuaria con inversiones de ampliación y expansión.
Los próximos pasos para la Vía Navegable Troncal
La etapa que comienza ahora será decisiva:
- A) Constituir el Consejo de Control Público-Privado para monitorear dragado, balizado, señalización, impacto ambiental y nuevas tecnologías donde estarán presentes usuarios, provincias y sindicatos. La ANPYN tiene muy avanzado un proyecto de Resolución creando dicho Consejo.
- B) Garantizar la aplicación de la exención del IVA a las empresas de servicios, para fortalecer la competitividad y aplicar el mismo criterio que se ejecutó en la anterior concesión.
La Vía Navegable Troncal no es solo un corredor logístico: es la columna vertebral del comercio exterior argentino. Haber logrado un proceso participativo y transparente en su adjudicación es un triunfo colectivo.
La responsabilidad ahora es consolidar ese espíritu en la ejecución, para que la obra se convierta en un verdadero motor de desarrollo nacional y regional y en una política de Estado.






