Busca rescindir el contrato de la constructora original, en conflicto con Enarsa desde 2025 por falta de pago, y transferirle los trabajos a las transportistas de gas. La obra es clave para reforzar el abastecimiento y reducir el gasto en importación de GNL.
El Gobierno nacional acelera las gestiones para destrabar la adecuación de las cuatro plantas compresoras del Gasoducto Norte, una obra paralizada desde 2025 por el conflicto entre Enarsa y la constructora Esuco y que es crucial para abastecer con el recurso al NOA y reducir las costosas importaciones de GNL por barco.
El objetivo oficial es que los trabajos vuelvan a ponerse en marcha en los próximos meses y queden concluidos antes del invierno de 2027, con el fin de incrementar la capacidad de transporte de gas hacia las provincias del norte del país.
Las cuatro plantas compresoras permitirían incrementar la capacidad del Gasoducto Norte desde los actuales 15 millones de metros cúbicos diarios hasta aproximadamente 20 millones. Ese aumento resulta clave para aliviar las restricciones que hoy enfrenta el sistema durante el invierno.
La estrategia contempla rescindir el contrato con Esuco y avanzar en un nuevo esquema de ejecución.
En ese marco, la Secretaría de Energía mantiene conversaciones con Transportadora de Gas del Norte (TGN), operador natural del sistema, aunque también analiza la participación de Transportadora de Gas del Sur (TGS), cuya ampliación del Gasoducto Perito Moreno aportará mayores volúmenes de gas al sistema a partir del próximo año.
Negociaciones para retomar una obra estratégica
La definición fue anticipada por el viceministro de Energía y Minería, Daniel González, durante un encuentro con representantes de las Uniones Industriales del Norte Grande (Uninor), del que también participaron la secretaria de Energía, María Tettamanti, y el subsecretario de Combustibles Líquidos y Gaseosos, Federico Veller.
De acuerdo informaron a Econojournal fuentes que participaron de la reunión, la prioridad es que TGN asuma la ejecución de los trabajos, aunque la posibilidad de incorporar a TGS también forma parte de las conversaciones debido al nuevo escenario de transporte que generará la ampliación del Gasoducto Perito Moreno.
Las cuatro plantas compresoras permitirían incrementar la capacidad del Gasoducto Norte desde los actuales 15 millones de metros cúbicos diarios hasta aproximadamente 20 millones.
Ese aumento resulta clave para acompañar el crecimiento de la oferta proveniente de Vaca Muerta y aliviar las restricciones que hoy enfrenta el sistema durante el invierno.
Según fuentes del sector, la obra podría aportar alrededor de cinco millones de metros cúbicos diarios adicionales hacia Tucumán y Salta.
Menos cortes para la industria del norte
La infraestructura cobra especial importancia por el fuerte desbalance entre la capacidad actual del sistema y la demanda estacional. Mientras el Gasoducto Norte puede transportar unos 15 millones de metros cúbicos diarios, el consumo en los meses más fríos alcanza aproximadamente 60 millones.
Esta limitación obliga a recurrir a las denominadas ventanas de corte, un mecanismo contractual que permite interrumpir temporalmente el suministro a determinados usuarios industriales para priorizar el abastecimiento residencial.

Los empresarios del norte aseguran que la finalización de las plantas compresoras reduciría significativamente esas restricciones. Si bien no eliminaría completamente los cortes, permitiría disminuir su impacto y brindar mayor previsibilidad al sector productivo durante los picos de demanda.
Un proyecto frenado por el conflicto entre Enarsa y Esuco
La adecuación de las plantas Lavalle, Lumbreras, Deán Funes y Ferreyra quedó paralizada tras el conflicto contractual entre Enarsa y Esuco, adjudicataria original de la obra.
La empresa constructora reclama una deuda cercana a los $42.000 millones correspondiente tanto a estos trabajos como a certificados vinculados con otras obras ya finalizadas, mientras que la estatal sostiene diferencias por presuntos incumplimientos contractuales.
El grado de avance es dispar. Lavalle presenta una ejecución superior al 75%, Lumbreras supera el 63%, Ferreyra alcanza el 51% y Deán Funes registra poco más del 27%.
Antes de reiniciar las tareas será necesario inspeccionar cada instalación para verificar el estado de los equipos y materiales, muchos de ellos importados y afectados por demoras en las cadenas internacionales de suministro.
Proyectos para reforzar el abastecimiento de gas
La adecuación del Gasoducto Norte forma parte de una estrategia más amplia para ampliar la infraestructura de transporte de gas desde Vaca Muerta.
El proyecto más avanzado es la expansión del Gasoducto Perito Moreno, ejecutada por TGS mediante una inversión cercana a US$ 550 millones. La incorporación de tres nuevas plantas compresoras elevará la capacidad del ducto de 21 a 35 millones de metros cúbicos diarios, con finalización prevista para abril de 2027.
Aunque esta obra permitirá aumentar la disponibilidad de gas para el norte, especialistas consideran que la solución estructural llegará con el nuevo gasoducto Tratayén-La Carlota, impulsado por TGN.
La iniciativa demandará una inversión estimada en US$ 1.500 millones y busca transportar al menos 13 millones de metros cúbicos diarios adicionales desde Vaca Muerta hasta Córdoba, donde el sistema se conectará con la reversión del Gasoducto Norte.
La empresa proyecta presentar el desarrollo bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con la expectativa de adoptar la decisión final de inversión hacia fines de 2026 e iniciar la operación comercial durante 2028.







